jueves, 9 de junio de 2011

Un hombre se convierte en una de las 100 mujeres más sexis del mundo

La polémica sobre la delgadez y los cuerpo sin curvas en las pasarelas ha pasado ya a un segundo plano. Y es que, las aquéllas medidas perfectas (90-60-90) que dieron las fama a las modelos más cotizadas de los años ochenta y noventa, se han convertido hoy en la ruina de las chicas que aspiran a desfilar en una pasarela o a ser la imagen de una importante firma. Para muestra un botón. Hoy se lleva Andrej Pejic. Cuerpo delgado, piel pálida, melena rubia, boca carnosa, facciones angulosas... todo lo que una mujer de la industria de la moda desearía. Salvo una excepción. Andrej es un hombre.


No es transexual, ni afeminado. Simplemente en un hombre que por su complexión física encaja perfectamente en lo que un diseñador piensa de un cuerpo femenino bello. Un cuerpo sin curvas. Sin pecho, sin caderas y sin expresión.

La polémica sobre Andrej Pejic surgió cuando la revista FHM lo incluía en su famoso ránking de mujeres más sexis. La lista, que aparecía en su sitio de Internet, ya no se puede consultar en ninguna parte. Y es que, la revista disculpó esta inclusión y la justificó como «descuido».

De cualquier manera, si hasta ese día, Pejic un austrialiano de origen bosnio de 19 años ya estaba haciendo dinero desfilando como hombre y mujer sin que nadie se percatara de su identidad, ahora es el verdadero icono de moda.

Su rostro salió a la luz cuando Jean Paul Gaultier apostó por él para ser la estrella de su colección de mujer. Pero la ambigüedad ha sido su juego favorito desde que era un niño. Al parecer, según reveló él mismo en una entrevista, fue descubierto con 17 años mientras trabajaba en un McDonald's, en la ciudad de Melbourne. Al principio no estaba seguro de si la agencia de modelos se percataba de que era un hombre pero no se molestó en aclarar esta duda y tomó su cuerpo como un lienzo en blanco en el que exhibir moda. El género de la misma era lo de menos.


Y es que, la ropa de alta costura no está hecha para todas.

Hoy, con polémica incluida y tras casi tres años en la profesión, la moda es lo único para Andrej Pejic. Su cuerpo, su rostro y su forma de interpretar cada prenda (masculina o femenina) se han convertido en algo más que un trabajo y el joven ha llegado a declarar que estaría dispuesto a operarse para lograr desfilar para Victoria's Secret. Así es el mundo de la moda. Bello por fuera y ambiguo y siniestro por dentro.

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