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viernes, 26 de julio de 2013

Cebos para el surfcasting y pesca al fondo (Cuarta parte)


Iremos ahora con la cuarta parte de esta entrega. Podéis ver documentos anteriores en:

http://www.elpescador56.blogspot.com.es/2012/08/gusanos-para-el-surfcasting.html

http://www.elpescador56.blogspot.com.es/2013/07/cebos-para-el-surfasting-y-pesca-al.html

http://www.elpescador56.blogspot.com.es/2013/07/cebos-para-el-surfcasting-y-pesca-al.html

http://www.elpescador56.blogspot.com.es/2013/07/cebos-para-el-surfcasting-y-pesca-al_25.html







Berberecho

El berberecho es un molusco bivalvo con una concha durísima que, aparte de su valor gastronómico, suele ser empleado como cebo.

La verdad es que, es raro que los aficionados encarnen sus anzuelos con berberechos frescos, pero cada día hay más gente que  utiliza las conservas de estos moluscos “al natural”, es decir aquellas tratadas únicamente con agua y sal.

Esto es así porque los berberechos son apetecidos por un grandísimos número de especies piscícolas, tanto marinas como de agua dulce. Grandes ciprínidos, espáridos, lábridos o peces planos, son algunas de las familias que se darán un festín con estos moluscos.

Además, una vez en conserva, ganará en consistencia y será más fácil de anzuelar, lo que sumado a su sencillez de manejo y a su enorme disponibilidad, lo convierten en un cebo ideal para tener en la despensa “por si acaso”.

Días de conservación y temperatura en fresco:




El berberecho habita fondos arenosos y fangosos, con abundante materia orgánica, y le encantan los lechos de las rías, donde se acumulan gran cantidad de nutrientes. Soporta altas dosis de contaminación, sobre todo por metales pesados, por lo que no son siempre aptos para el consumo humano. Por ejemplo, en una de las rías más contaminadas, la del Nervión, habitan zonas imposibles de colonizar para otros moluscos.

Asimismo, se adaptan a zonas de baja salinidad en aguas salobres y vive enterrado a escasa profundidad, generalmente a unos pocos centímetros.

El berberecho vive a escasa profundidad en la arena, sobre todo en los estuarios, las lagunas y en todos los pequeños canales que surcan las grandes playas. Un berberecho de buen tamaño es un cebo de calidad que puede tentar con éxito tanto a una lubina, como a un pez plano o a una dorada.

Reiteremos que el tamaño del anzuelo debe ser proporcional al del cebo, emplearemos pues anzuelos finos, de pata larga nº1 al nº2/0 para insertar los berberechos grandes, y de pata corta nº4 al nº2 para los más pequeños.






Chipirón

Cebo similar al calamar, de hecho es uno pero mas pequeño.

El chipirón es sin duda uno de los mejores cebos tanto por la versatilidad de especies que sienten predilección por él, como por su eficiencia en la pesca de determinadas especies.

Es un manjar para nosotros como para las doradas. Estamos delante de un cebo muy polivalente, con el que podremos pescar muchas especies distintas si logramos una buena presentación.

En la naturaleza el chipirón es una de las presas favoritas de los grandes depredadores, atunes, marlines, tiburones, etc. También, el resto de especies de litoral, doradas, robalos, meros, pargos, sargos y, salvo los hervívoros, todas las especies carnívoras son susceptibles de ser pescadas con esta carnada.

Su facilidad de encontrarlos desde frescos en mercados o congelados en supermercados, junto con un precio no demasiado desorbitado, lo hacen idóneo para la pesca. Su uso y forma de preparación es muy variado. Dependiendo de la especie a pescar se pone entero, en tiras, en trozos e incluso en donde está permitido pescar al vivo ( o no prohibido), se pone vivo. 

Como detalles importantes tendremos especial cuidado en dos aspectos, el primero es que como más fresco sea el chipirón mejor que mejor. Y en segundo lugar será importante ir cambiando cada cierto rato la tira de chipirón aún que no hayan picado, ya que esta irá perdiendo aroma al estar mucho rato dentro del agua.

Días de conservación y temperatura en fresco:




Hemos de evitar a toda costa, al igual que el calamar, y bajo pérdida de sus características, que entre en contacto con agua dulce (incluso la procedente del propio hielo) ya que, una vez "lavado" su efectividad quedará drásticamente mermada. Aun así,  permite su congelación, envuelto en una bolsa plástica eliminando el máximo de aire en su interior  para evitar la creación de escarcha o, preferiblemente, mediante el envasado al vacío.

Muy fácil de preparar, simplemente tenemos que cortar la tira de chipirón a la medida deseada. Luego con la ayuda de una aguja la ponemos en el anzuelo, hay que prestar especial atención en este punto, ya que es muy importante que más de la mitad de la tira quede suelta para que tenga un movimiento natural. Finalmente ya solo nos queda licrarla con hilo elástico para que quede firme y aguante el lance.

Si el tamaño lo permite, se pueden ensartar enteros, siendo así un bocado exquisito para la robaliza.

La práctica totalidad de las especies que habitan en nuestro litoral son susceptibles de ser pescadas utilizando como cebo el calamar. Citaremos, entre las más importantes la lubina, dorada, atún, cabracho, chopa, pargo y la defenestrada boga.






Pepino de mar

Desconocido en nuestras costas gallegas.

El nombre científico es “holoturoideos”, y a pesar de su aspecto de gusano gordo de color oscuro, en verdad es un equinodermo marino emparentado con las estrellas de mar y los erizos, solo que con su alargado grosor adquiere una similitud con un pepino agrícola, de aquí este nombre. 

Con la marea baja, éstos “pepinos” se recogen en las orillas de las costas del sur donde haya mezcla de arena y piedras, bajo las que se asientan, y suelen medir unos 20-25 cm de longitud. En la bahía de Cádiz son muy abundante precisamente porque es un cebo poco cogido ya que su efectividad es únicamente para los grandes peces: doradas, pargos, dentones y hurtas. No atrae a los pescados medianos, más pendientes en la ingesta de arenícolas, por lo que carece de interés como cebo para los pescadores deportivos que tientan a doradas de menor calibre. 

Para prepararlo en el anzuelo, se corta por delante y detrás, se raja y dentro hay un pellejo interno, muy consistente y aferrado, que se saca con una cucharilla. Depende del tamaño de este gusano, esta membrana se puede cortar en dos o tres trozos, introduciéndolo en el anzuelo con la ayuda de una aguja, simulando un gusano, y fijando la presentación con hilo elástico. 

El pepino de mar, un cebo ideal para los grandes peces, no se lo come ningún otro pez que los grandes que buscamos, además no hay que vigilar constantemente el aparejo y es durísimo, casi indestructible, ideal para esperar tranquilamente durante largo tiempo en fondos lejanos de la orilla. Aunque el cortar este equinodermo marino pueda parecer una operación un poco repugnante, hay que quitar importancia a esta operación. Es un cebo limpio, únicamente por su carácter esponjoso echa mucho agua en los tajos, pero lo que aprovechamos es su carne interior, muy dura pero blanca, incluso se pude conservar en el congelador de un año para otro y vale igual, su textura es similar a la sepia.

Días de conservación y temperatura en fresco:




Puede alcanzar los 30cm y su color es rojizo con protuberancias y de aspecto muy duro. Viven en fondos de arena que alternan con roca. Su recolección es cuando baja la marea, a las pocas horas de estar fuera del agua muere.

Este cebo es excelente para muchas especies doradas, sargos, dentones, pargos, pageles....

La forma de anzuelarlo es cortando con una navaja las dos puntas y luego hacer un corte en la piel de punta a punta, después con paciencia sacamos su carne blanca de su interior y la pasamos por la aguja que a su vez pasara por el anzuelo y licraremos. La presentación queda muy parecida a la tita o navaja.






Almeja

Me refiero a las de la mar, no las de lamer.

Este bivalvo en los que hay diferentes especies como la japónica, la rosellona, la babosa. Estas son las más conocidas en nuestras costas. Aunque la mayoría proviene de Galicia.

Su pequeño tamaño provoca que sea poco utilizada por muchos pescadores. Sin embargo, la almeja es uno de esos cebos que siempre deben ser tenidos en cuenta.

Dorada y sargo son las especies que más atraídas suelen sentirse hacia la almeja. Es buena para pescar herreras y en menor medida, robalizas.

En la pesca desde embarcación, utilizado a garete, también puede darnos magníficas jornadas de pesca.

La almeja puede conservarse de 24 a 36 horas dentro del frigorífico (en su parte inferior). Antes de guardarla deberemos revisar y eliminar todas aquellas que estén rotas o abiertas.

Los ejemplares que estén bien los guardaremos en un recipiente que permita la ventilación o en la propia malla en la que son comercializadas, siempre protegiéndolas del frío directo, que las mataría.

Hay quien prefiere conservarlas en agua de mar. Si lo hace así deberá tener la precaución de cambiar el agua cada cuatro o cinco horas.

Días de conservación y temperatura en fresco:




A la hora de anzuelar se puede hacer bien quitando la cascara y poniendo varios ejemplares ya que su tamaño es pequeño, o se puede meter el anzuelo dentro de la telina. Una forma es calentar con un mechero hasta que abra la concha, introducir el anzuelo y listo para lanzas, también se puede licrar para asegurar. Esta ultima forma esta indicada para la dorada y sargo.






Cebos artificiales

Estos cebos son una alternativa a la pesca, imitan perfectamente a cebos de mar como gusanos, peces, cangrejos, galeritas, cefalópodos. Están hechos con productos naturales y se distinguen por el olor atrayente que desprenden.

La conservación de ellos es muy sencilla ya que vienen presentados en un blister y cerrando la bolsa nos aguantan mucho tiempo

Días de conservación y temperatura:



Una alternativa a los cebos. Poco recomendables para pescadores serios.





Cebos en conserva

Hoy en el mercado podemos encontrar nuestros cebos ya conservados con salmuera, encontramos de todo desde gusanos, cangrejos, navajas....

Días de conservación y temperatura:



Una manera de tener siempre un botecito con nosotros y siempre tener cebo. 

Para mi opinión, poco recomendables. Si no se tiene cebo natural, mejor aparcar la pesca por un día.






Atrayentes

En el mercado hay unos compuestos destinados para atraer el pez, estos como el aceite de sardina, las feromonas y geles que ayudan a que el pez ataque nuestro cebo.

Aceite sardina. Lo sirven en botellas, su aplicación es superficial mojando nuestros cebos o incluso inyectándola, destinado mas bien ha cebos voluminosos como el calamar, pulpo, cangrejos, cañaillas .......

Feromonas. Lo sirven en botellitas monodosis normalmente destinado a cualquier tipo de cebo incluyendo gusanos, modo de empleo superficial e inyectado

Gel luminiscente. Lo sirven en un bote, tiene propiedades olorosas y luminiscentes, modo de empleo superficial, destinado a cualquier tipo de cebo.

Días de conservación y temperatura:



Su eficacia aún está por demostrar.






Engodos, engados, enguados

Los engodos son pastas de productos naturales que utilizamos para cebar la zona y así atraer a los peces y a su vez mantenerlos cerca de donde estamos pescando.

Estas pastas las comercializan, aunque lo idóneo es hacerla nosotros. Normalmente los ingredientes son pan, harina, arena, sardina, gambas, cangrejos, almejas y todo lo que queramos echar haciendo una pasta sólida o liquida según la ocasión.

Los engodos se utilizan en pesca desde rocas, escolleras sobretodo para la pesca a corcho. En surfcasting apenas se utilizan ya que nunca podremos lanzar el engodo al lugar donde lancemos, aunque existen plomos cebadores. Hay quien utiliza engodos para la pesca de la lubina y la sarreta.







Pan

Cebo con el que empezó un servidor a pescar cuando era niño.

El pan que tanto utilizamos para comer también nos servirá como cebo frente a especies como la salpa y el mújel. Un cebo económico y que tenemos a nuestro alcance. Lo podemos usar de varias formas, de cebado, cebando la zona de pesca y luego poner un trozo no muy grande ya que en el agua se hincha solamente que tape el anzuelo. Otra seria con la molla amasarla y recubrir el anzuelo. Y por ultimo seria con una rodaja de pan duro y poniéndole alrededor del latiguillo un nudo corredizo y con varios triples.

Su utilización es mas bien desde rocas, puertos, escolleras...

Días de conservación y temperatura:



   

jueves, 25 de julio de 2013

Cebos para el surfcasting y pesca al fondo (Tercera parte)


Iremos ahora con la tercera parte de esta entrega. Podéis ver documentos anteriores en:

http://www.elpescador56.blogspot.com.es/2012/08/gusanos-para-el-surfcasting.html

http://www.elpescador56.blogspot.com.es/2013/07/cebos-para-el-surfasting-y-pesca-al.html

http://www.elpescador56.blogspot.com.es/2013/07/cebos-para-el-surfcasting-y-pesca-al.html





Cigala

Únicamente se emplea en pequeño tamaño, no es muy usada por los pescadores.

Cigala nombre común de un crustáceo decápodo de tamaño medio que alcanza unos 24 cm de longitud máxima, medida desde el rostro hasta la cola, excluyendo las pinzas. Presenta el caparazón de color rosáceo con manchas blancas y recubierto de pilosidades.

Habita en los fondos de arena y fango de mares y océanos, donde se alimenta de anélidos, crustáceos, moluscos y pequeños peces. Se distribuye al norte del océano Atlántico, desde Marruecos hasta Islandia. Normalmente habita entre los cien y los 300 metros. Gusta de fondos cenagosos o arenosos desprovistos de algas.

Después de la fecundación, las hembras transportan los huevos durante meses hasta la eclosión en verano. La madurez sexual la alcanzan a los 5 años, algo más tarde de lo que suele ser habitual en los crustáceos.

Días de conservación y temperatura en fresco:



El arte de pesca utilizada habitualmente para su captura es el arrastre de fondo.

Para anzuelar es exactamente igual que la galera.

Como cebo de pesca, al igual que su prima hermana la Galera, es excelente para grandes espáridos y en general para todas las especies, las cuales se tirarían de boca (mejor  dicho imposible) si titubear hacia un manjar de estas características.






Gamba

Gamba es el nombre que reciben los crustáceos marinos del orden decapoda, abdomen desarrollado y caparazón flexible.

Este marisco, es una opción como cebo muy buena para salir a buscar grandes sargos. Además es relativamente barato, pues comprándolo congelado en las grandes superficies nos puede salir 24 o 30 lances por poco mas de 5 0 6 euros. Usarlas preferentemente frescas o si son congeladas salarlas si es necesario. 

Días de conservación y temperatura en fresco:




Se suele usar la variedad de gamba arrocera por su tamaño mas pequeño para la boya.

A la hora de anzuelar la gamba, al igual que la quisquilla, dependemos del tipo de anzuelo, del tamaño del crustáceo y de la técnica a emplear. Se ensarta de la misma manera que el camarón y si se practica lance pesado se atan con hilo elástico. El único "pero" del uso de la gamba como cebo es su fragilidad, pero las capturas, sea cual sea el fondo, estarán aseguradas.

Normalmente se usa a boya para capturar espáridos, lábridos y serránidos, siendo muy habitual usarla para la captura del sargo, tiene la ventaja que le gusta a la gran mayoría de los peces.





Langostino

Es un crustáceo de unos 15 centímetros de longitud de carne blanda y blanquecina, muy jugosa. Está recubierto por una cascara a modo de coraza que le sirve de protección.

Cebo muy bueno para el sargo. Aunque también para pequeños y molestos depredadores como la boga. 

Su uso es en crudo, tanto fresco como congelado, y mejor de pequeño tamaño.

Lo más normal (por motivos de precio, fundamentalmente), es que adquiramos estos pequeños langostinos congelados. Eso supone que, una vez descongelados para su uso, no podemos volver a congelar lo que nos sobre y eso es algo que debe tenerse muy en cuenta si no queremos tirar parte de nuestro cebo.

Como hemos comentado, quizás no sea el cebo estrella ni se lleve todos los halagos que mereciera, sin embargo el hecho de que algunos pescadores no consigan los resultados esperados con este cebo viene dado por utilizarlo en situaciones en las que este cebo no es el idóneo. Es un cebo a tener en cuanta cuando salimos a pescar a muelles, puertos, escolleras y roquedos. Su fuerte es su precio económico y la facilidad de disponer de él. 

Como contrapartida hemos de destacar que la fragilidad de su carne puede plantearnos algún problema a la hora de encarnarlo, lo que podemos solventar congelándolo previamente y salándolo el día que vallamos a pescar para que adquiera más consistencia. En su preparación se hace prácticamente indispensable licrarlo previamente con hilo elástico.

Días de conservación y temperatura en fresco:




El langostino se utiliza principalmente para dos tipos de pesca: a fondo y con boya.

Especialmente eficaz cuando estas técnicas se realizan desde muelles, escolleras y pequeñas embarcaciones. También dará buen resultado al surfcasting.

El modo de anzuelarlo es, o bien sin cabeza u pelado o bien entero. Además y en el caso del surfcasting, se recomienda asegurar el cebo con varias vueltas de hilo de seda

Se pueden capturar con este cebo, espáridos como sargos, chopas, mojarras..., pescado de roca, lubinas, corvinas, etc.




Arola

Cebo autóctono y exclusivo de las Rías Bajas Gallegas. Es muy efectivo e imprescindible en la playa de La Lanzada, en Pontevedra, y alrededores.

Este gigante de los moluscos bivalvos autóctonos, con sus 15 centímetros de radio máximo, de concha sólida, ovalada y valvas simétricas - muy pulidas y con finísimas esculturas concéntricas- de coloración gris brillante guarda, en su interior, un exquisito manjar capaz de frenar la apetencia de numerosos especies en nuestras aguas.

Confundidas a veces con otras especies como los langostillos  o corrucos (acanthocardia tuberculata) o las llamadas papas (panopea glycymeris ), se presenta como una opción mas a tener en cuenta. 

Aunque su uso habitual será lo más fresco que nos sea posible, si nos vemos obligados, las podremos conservar vivas durante algunas jornadas en zona refrigerada sobre 14 a 18 º grados, agradeciendo que las cubramos con un paño humedecido en agua de mar.

Días de conservación y temperatura en fresco:



Así mismo, y despojadas de sus valvas, permiten la congelación para mejores ocasiones siempre que la misma se realice mientras el animal esta aún del todo fresco y, como en otros casos, mejorando enormemente el resultado final sí, el proceso de congelación, se realiza un vez envasadas al vacío.

Una vez desprovistas de sus valvas, y dependiendo de su tamaño, las podremos usar cortándolas en tiras longitudinales o, bien, enteras auxiliándonos, en ambos casos, del socorrido hilo de licra para fijarlo, previamente, a una aguja de anzuelar desde donde la trasladaremos a nuestros anzuelos como si de cualquier otro cebo voluminoso y delicado se tratara.

Curiosamente, existen numerosas discrepancias sobre la correcta colocación de su parte roja o anaranjada, conocida como "lengua", y que no es más que el pie ambulacral de este bivalvo. Mientras unos aseguran que debe presentarse sobre el anzuelo, otros afirman lo contrario e, incluso, hay quienes apuestan por retirarlo completamente. 

Nuestra experiencia, en último caso, será quien deba resolver este pequeño dilema.

Todo tipo de espáridos, e incluso robalos y corvinas, son presa de este llamativo engaño pero, es su uso en zonas mixtas donde la máxima productividad da frutos. Permitiéndonos numerosas capturas de peces acostumbrados a no despreciar un suculento bocado de almeja en la difícil competencia trófica del roqueo.




Pez vivo

En este género incluimos a los pequeños peces tales como la parrocha, peón, bolo, etc.

Su uso, exclusivamente dedicado al vivo, obliga a su mantenimiento y transporte en viveros de agua salada o semisalobre provistas de un sistema de aireación.

Debemos tener oxigenada el agua de forma constante para que el cebo no se muera. Es habitual que los oxigenadores se obstruyan o rompan la membrana interna y por ello debemos comprobar a menudo que realmente están bombeando aire al agua.

Se recomienda el cambio de agua cada seis horas aproximadamente no sólo para que se mantenga la temperatura sino que ayudará a renovarla por limpieza y oxigenación.

Días de conservación y temperatura en fresco:




Siendo primordial hacer llegar vivo a nuestro cebo, y en las mejores condiciones para asegurarnos su máxima eficacia, será el anzuelado lo más liviano que nos sea posible evitando, por tanto, perforarlas con nuestros anzuelos ya que se las condenaría a una rápida muerte.

Para este fin será siempre preferible el uso del atado directo al anzuelo mediante un licrado suave qué, en conjunción con el uso de los escudos protectores de cebo, nos permita asegurar su pervivencia durante el lance y la espera.

Tradicionalmente usadas como cebos  específicos para la captura del  robalo, evidentemente, muestran resultados óptimos ante cualquier predador litoral de pequeño o mediano tamaño.

En especial bailas y corvinas, así como grandes peces planos predadores como el rodaballo, no pocas veces sorprenden a nuestros punteros cuando, al final de nuestras líneas, descansan los peces a la espera de una nueva presa.





Mincha

Este molusco gasterópodo, al que muchos conocemos como “caracolillo” es el más conocido de los caracoles marinos, aperitivo habitual en bastantes regiones españolas.

Es mucho más empleado como alimento humano que como cebo, pero esto no quita para que podamos encarnarlo en el anzuelo, sobre todo cuando perseguimos pequeños peces de roca en las escolleras.

No obstante, no es un cebo “de primera categoría”, comparable con los gusanos de mar, ni con los ermitaños o las quisquillas; eso sí, debido a su profusión en todas nuestras costas pedregosas, puede sacarnos de un apuro cuando, por falta de cebo nos vemos impelidos a terminar nuestra jornada de pesca.

Habita las zonas a veces incluso en el límite superior del radio de acción de la marea, pero siempre en su área de influencia. Lo más habitual, sin embargo, es encontrarlo adherido a las rocas que quedan durante bastantes horas sumergidas. Suele encontrarse en resquicios de las peñas, en grietas y otras anfractuosidades que le sirven para protegerse del oleaje y las corrientes.

Su concha es dura, de color negruzco, y, si queremos emplearlo como cebo, debemos romperla con cuidado para no desmenuzar su frágil y carnoso cuerpo.

Días de conservación y temperatura en fresco:



Para recolectar minchas, basta con darse un paseo por las zonas intermareales y escudriñar las grietas de las grandes piedras o dar vuelta a las más pequeñas, en las que acostumbra a estar en su cara no visible.

Recoger caracolillos es entretenido y podemos pasar un buen rato con la excusa de hacernos con un puñado. Es una actividad ideal para llevarla a cabo en familia, pues a los niños les encanta, y con esta distracción observarán todos esos animalillos, como quisquillas, cangrejillos, blénidos y otros muchos que comparten el fascinante mundo acuático.

Este molusco la verdad que no se utiliza mucho por las infinidades de alternativas que hay pero es bueno para sargos, doradas, besugos, serranos y cualquier pez de roca

La forma de anzuelarlo es igual que la cañailla, sacamos la carne y licramos en el anzuelo





Pulga de mar

La pulga de mar (Talitrus saltator) es una especie de crustáceo anfípodo de la familia Talitridae. Debe su nombre común a que cuando se cree en peligro o se le molesta da grandes e inconfundibles saltos.

Es de pequeño tamaño, de hasta 16-22 mm los machos, abundante en la zona intermareal de las playas de la península Ibérica. Cava galerías en la arena. Su alimentación consiste en algas y desechos orgánicos en descomposición realizando una limpieza de los granos de arena uno a uno. Forma parte de la dieta de muchas especies de peces y aves. La hembra se caracteriza por ingerir a sus propias crías para que se alimenten de su propio cuerpo.

Estos pequeños crustáceos viven cerca de la orilla junto a rocas o algas. Se alimenta de algas muertas y su actividad es nocturna. La pulga de mar es un cebo bastante bueno y un gran desconocido.

Resulta adecuado disponer de un caldero con un buen puñado de algas húmedas que ayudarán a mantener las pulgas en perfecto estado.

Días de conservación y temperatura en fresco:





La forma de anzuelarla es poner varios ejemplares según tamaño con la ayuda de una aguja, aunque sus mejores resultados es utilizarla de engodo para mantener los peces en la zona de pesca.

Muchos pescadores las ensartan "contranatura", esto es, forzando su chepa de tal forma que las patas quedan por fuera del anzuelo, resultando así mucho más atrayentes. Su pequeño tamaño a veces nos obliga a colocar varias en el anzuelo.

Presa frecuente de los peces, tiene buena acogida por estos.





Cañailla

Muy usada en el sur de España y desconocida en Galicia.

La cañailla es una caracola de color blanquecina a la que le salen unos pinchos, en el interior encontramos su carne, un buen bocado y oloroso. En casi todas las  pescaderías del sur las encontramos. Las cañaillas son buenas para la pesca de doradas y sargos.

Se les despoja de la concha con una piedra o martillo y se anzuela directamente. Se pueden poner varias y licrarlas para que ganen algo de consistencia, sobretodo si vamos a utilizarlas para pescar a surfcasting. Si pescamos desde espigones y los fuertes lances no son necesarios, recomiendo ponerlas sin licra.

Días de conservación y temperatura en fresco:





Como curiosidad decir que de estos moluscos se extrae un tinte púrpura muy apreciado en la industria textil, descubierto por los antiguos romanos. Poneos guantes si no queréis ir varios días con las manos manchadas.

Con este cebo se puede pescar un abanico grande de especies, que no desdeñarán su carne.



  

Cebos para el surfcasting y pesca al fondo (Segunda parte)


Continuamos con la segunda parte de los cebos par el surfcasting y pesca al fondo.

Si queréis ver la primera parte, pinchad aquí:  http://www.elpescador56.blogspot.com.es/2013/07/cebos-para-el-surfasting-y-pesca-al.html







Choco

Uno de los cebos todo terreno que gozan de mas tradición desde antaño y que, día a día, sigue sumando adeptos es nuestro querido y apreciado choco de trasmallo o choco sucio.

La subespecie que mas  interesa a nuestra actividad es la sepia officinalis, conocida en el atlántico como choco e identificada en otros lugares como sepia o jibia.

Esta, perteneciente al genero de los moluscos cefalópodos, alcanza de 30 a 40 cm de longitud de media y gusta vivir en fondos poco profundos provistos de bosques de posidonias u otras zonas de abundantes algas, manteniendo una constante querencia a lugares cercanos a zonas mixtas de arenas, rocas y cascajos.

La máxima efectividad del choco de trasmallo reside, precisamente, en preservar su máxima frescura. Así pues, su uso ha de ser inmediato a la adquisición o transcurrido el mínimo tiempo posible.

Días de conservación y temperatura en fresco:



Hemos de evitar a toda costa, bajo pérdida de sus características, que entre en contacto con agua dulce (incluso la procedente del propio hielo) ya que, una vez "lavado" su efectividad quedará drásticamente mermada. Aun así,  permite su congelación, envuelto en una bolsa plástica eliminando el máximo de aire en su interior  para evitar la creación de escarcha o, preferiblemente, mediante el envasado al vacío.

Habremos de acudir, normalmente, al sector profesional para su adquisición y, para asegurarnos su máxima efectividad, evitaremos aquellos que se nos presenten desprovisto de concha y sin piel (choco limpio).

Descartaremos los que presenten color rosado, señal inequívoca de haber sido lavados con agua dulce, y observaremos atentamente el brillo y la reacción de los cromatóforos (células que dan color y camuflaje al animal). 

Así mismo, los tonos tornasolados verdosos que debe presentar el cuerpo - que garantizan la presencia del fundamental fósforo -  y, por supuesto, su olor característico a marisco nos conduce a la certeza sobre la adquisición de un autentico choco sucio que nos puede deparar  jornadas imborrables a lo largo de nuestra afición.

Habitualmente el choco, dependiendo de su tamaño y de la especie que buscamos tentar, podrá ser dispuestos de dos maneras.

• Entero. Lamentablemente, para la pesca desde costa, deberán ser de tamaños realmente pequeños a no ser que nos dispongamos a tentar a la gran corvina o a ejemplares de merito de grandes robalos. En esta variedad de encarnado, existe la posibilidad de hacer uso del choco "al vivo" en zonas de considerable profundidad con métodos como la técnica del ascensor o haciendo uso de los innovadores montajes de tipo slideaway.

•  Troceado, que será el método mas utilizado por nosotros. Bien en pequeñas tiras alargadas y cosidas varias veces en el anzuelo, emulando pequeñas anguilas, bien anzuelándolas mediante agujas para grandes gusanos y, a su vez, ligeramente licradas ( tal y como si de grandes titas, por ejemplo, se tratase).

Pero sea de un modo u otro, el gran secreto de este cebo es su uso sin limpiar manteniendo así todo su atractivo y, por supuesto, sin enjuagar jamás en agua dulce.

Cebo realmente polivalente, y de irresistible atracción para casi todas nuestras presas, hace innecesaria un relación completa de las que se sienten atraídas por él pero, cierto es que algunas muestran  una irresistible predilección por nuestros chocos sucios.

Corvinas, róbalos, grandes sargos y doradas, amén del omnipresente congrio (sobre todo durante la noche, especialmente en los reparos de marea con gran luna), nos dan idea del amplio abanico de especies que presentan su apetencia por este increíble y tradicional engaño.




Pulpo

De manto o cabeza grande y musculosa de aspecto rugoso de la que nacen sus ocho brazos o tentáculos - que dan nombre al género octopus- en los que se hacen presentes dos hileras de ventosas que los  hacen destacar de otras especies similares.

Con coloraciones que abarcan desde los tonos anaranjados al marrón y amarillo -alterables a voluntad para mimetizarse o mostrar su estado de animo - y su metro y medio de longitud total, nos dan somero esbozo del considerado más inteligente invertebrado marino.

La experiencia nos advierte que, los resultados, difieren enormemente al usar pulpos capturados en otras zonas y  los obtenidos por pulpos propios de las zonas limítrofes al escenario de pesca elegido.

Esta evidencia nos impone la necesidad de adquirir este durísimo cebo a prueba de morralla lo antes posible -vivo preferiblemente- y usarlos sin mayor demora que el propio traslado al puesto de pesca.

Durante la jornada, si este se hallara aun vivo, extremaremos los cuidados para evitar que se puede escapar ya que, al carecer de esqueleto interno y ser dueños de unas demostradas habilidades escapistas, aprovechara cualquier resquicio para desaparecer.

Días de conservación y temperatura en fresco:





Lo mantendremos, si las condiciones climáticas lo exigieran, refrigerado mediante bolsas de hielo en el mismo contenedor o nevera donde lo transportamos evitando el contacto directo del hielo o de agua sobre el animal que le haría perder su grasa exterior y, con ella, gran parte de sus cualidades. 

No obstante el interior de su cabeza (las llamadas tripas de pulpo), que merecen mención aparte, pueden ser congeladas en caso de necesidad prevista evitando, siempre, el contacto directo con el hielo mediante un correcto envasado, preferiblemente, realizado al vacío.

Para su adquisición, y asegurarnos la mayor eficacia posible,  es preferible su compra directa bien en mercado local bien a los propios pescadores de bajura, evitando los capturados por flotas industriales y los tratados o limpiados previamente.

El pulpo puede ser presentado de diferentes maneras que comprenden, desde el más básico de los troceos, hasta el aprovechamiento de la piel exclusivamente. No obstante, dos métodos destacan del resto por su demostrada eficacia en situaciones de búsqueda de grandes peces. El uso de los tentáculos y las eficaces tripas de pulpo. En ambos casos, utilizaremos anzuelos acordes (normalmente oscilando en tamaños del 3/0 y el 7/0) de pala larga y demostrada clavada.

Para el uso de los tentáculos, procedemos a cortar un trozo de 8/12  centímetros al que retiraremos la parte final del mismo e introduciremos nuestro anzuelo dejando, siempre, liberado tanto la punta como el codo. Bastará, simplemente, un par de vueltas con hilo de licra que lo asegure para obtener un perfecto engaño.

El anzuelado de las llamadas "tripas de choco", compuestas por dos bolsas blancas situadas en el interior de la cabeza del animal, difiere poco del procedimiento para otros cebos similares. Para ello y, situando el anzuelo en la parte más dura de las mismas y dejando liberado gran parte del anzuelo, se fijara el resto de la carnada mediante licra para evitar que se desprendan durante el lance.

Cebo realmente elitista, pensado casi en exclusividad para la búsqueda de grandes robalos y sargos durante el invierno y poderosos espáridos en zonas de roquedos profundos, permite hacer frente a cangrejos, pequeños peces y piezas de menor rango permaneciendo a salvo durante toda la jornada.





Lapa

La lapa común presenta una concha cónica, sin abertura apical y con costillas radiales bien patentes. Por la parte externa es de color azul verdoso o grisáceo, mientras que la cara interna es de color blanco amarillento. El pie es verdoso o grisáceo, aunque también puede ser naranja.

Aunque parece que estos animales pasan toda su existencia fijadas sólidamente a un roca de la zona intermareal, lo cierto es que estos moluscos salen por la noche a buscar algas y otras partículas comestibles. Lo realmente curioso es que vuelven al mismo lugar exacto cada día, parece ser que siguiendo el rastro de mucus que dejan sobre las rocas.

Al principio de su vida, todas las lapas comunes son machos, y presentan actividad sexual desde los nueve meses. A los dos o tres años de vida, una gran parte de la población se vuelven hembras. La puesta y la fecundación, que es externa, tiene lugar una sola vez al año, normalmente entre octubre y diciembre.

La lapa es un cebo habitual, casi un clásico de los cebos para pescar en la costa. Pero eso no significa que sea el mejor cebo, ni siquiera que sea bueno para un amplio grupo de peces.

Días de conservación y temperatura en fresco:




De hecho, la lapa es más que nada una carnada de urgencia, un animal que está siempre disponible en cualquier punto de nuestras costas, incapaz de escapar y, generalmente, a nuestro alcance. Y, si es cierto que algunos peces picarán a este cebo, también lo es que muchos lo despreciarán, o sólo lo atacarán cuando no tengan posibilidad de conseguir otro sustento. La lapa nos recuerda a un caracol, con sus minúsculos cuernecillos y su concha durísima que preserva sus órganos internos. Se pega a las rocas mediante un pie carnoso convertido en ventosa, precisamente la parte con la que encarnaremos. Es quizás, su dureza la que más desanima a sus posibles presas.

No obstante, para algunos espáridos de cierta talla y, especialmente en invierno, cuando escasea el alimento, la lapa pueda ser una alternativa razonable. Funciona mejor a fondo, en aparejos robustos destinados, por ejemplo, a grandes sargos. De hecho, en las entrañas de estos peces suelen abundar los restos de lapas jóvenes, lo que también nos proporciona pistas sobre la potencia de sus mandíbulas y su acerada dentición.

En nuestras costas existen varios tipos de lapas, aunque, a efectos de su utilización como cebo, no cabe hacer muchos distingos. Todas ellas son de régimen litoral y se alimentan de las algas que revisten las rocas. Las lapas son moluscos comestibles que se desplazan muy lentamente, sobre todo de noche. Su consumo es mínimo, restringido únicamente a algunas personas, generalmente habitantes de pueblos pesqueros. Se pueden condimentar con limón, en crudo, pero también admiten distintos guisos, hoy en día casi olvidados.

Se anzuela por la cola y cuando llega a la parte de la cabeza se le saca la punta del anzuelo por el lado, se asegura con hilo elástico, queda viva y aguanta perfectamente el lance.





Mejillón

Todo un clásico dentro del mundo de los cebos. Abundante, muy fácil de encontrar y muy polivalente.

De sobra conocido por todos, muy buen cebo y a veces menospreciado por pescadores "profesionales", este cebo en zonas rocosas o en arenales frecuentados por Sargos es todo un exterminador.

Si lo usamos con la concha es perfecto para especies de buena mandíbula, como el sargo, la dorada, la herrera. No suelen entrarle peces de poco tamaño. Sin sus valvas suele ser un cebo casi irresistible para prácticamente cualquier tipo de pez.

Días de conservación y temperatura en fresco:




El mejillón es un manjar para la dorada, aunque a sargos y pargos también le gusta este cebo. El mejillón es un molusco de color castaño oscuro en su concha y de color naranjoso en su carne. Lo encontraremos con facilidad en las pescaderías, y tampoco es difícil encontrarlo en su hábitat, roquedales, espigones, bloques de hormigón, etc.

Muy efectivo pero muy frágil, se abre con una navaja con cuidado que me salga la carne lo menos rota posible, se le pasa la aguja y sobre ella se licra formando un tubo. Después se pasa al anzuelo, sin miedo pues no se rompe.

Desde que se inventó la licra, cualquier molusco y cualquier crustáceo se pueden utilizar como cebos, es cuestión de maña y de saber asegurarlos sobre la aguja con este material, una vez hecho esto, el resto es fácil, se ajusta lo licrado al anzuelo con la aguja y ya está. En otras palabras con la licra no hay cebo blando.

Podemos usarlo de dos formas:

 Con concha: utilizaremos los ejemplares más pequeños. Deberemos abrir las valvas y colocar el anzuelo en su interior para después cerrarlas. Para asegurar que no se vuelvan a abrir las ataremos con hilo de licra.

 Sin las valvas: sacamos la carne del mejillón de su interior y la insertamos en el anzuelo con varios pares de vueltas con un hilo de lycra, para hacerlo más resistente a los constantes ataques que sin duda sufrirá.





Erizo de mar

De la familia de los Equinodermos (Invertebrados), como las estrellas de mar o los pepinos de mar.

En su interior porta unas huevas que utilizamos como cebo; la época en la que estas huevas están más grandes es desde el comienzo del otoño hasta el final del invierno.

Gran cebo para Doradas, Sargos y demás espáridos, ya que el erizo entra en su dieta habitual.

Este cebo, no suele ser muy conocido. En tierras Lusas lo conocen bastante bien, suele dar buenos resultados en zonas rocosas y con rompiente suaves. Para anzuelar este cebo,  tendremos que coger varios erizos grandes, los abriremos con sumo cuidado de no pincharnos, por lo que es necesario usar guantes, y usaremos las huevas. Al abrirlo tendremos cuidado de no romperlas, las sacaremos, y procederemos a hacer una bola del tamaño de una pelota de ping pong como máximo, hacemos una bolsita con una media y la fijamos al anzuelo con hilo elástico y a pescar. 

En Portugal son comercializadas en algunas tiendas de pesca. Los erizos,  no se pegan a las rocas como las lapas, tienen unos pequeños “pies” con los cuales se desplazan por ellas. El erizo, puede utilizarse como engodo (si lo trituramos un poco). Aunque luego pesquemos con otros cebos.

En un cubo con agua marina, en un lugar fresco aguantará 1 día. El saquito puede durarnos en la nevera un par de días, también podemos congelar las huevas.

Días de conservación y temperatura en fresco:




Si los dejamos sin agua, en unas horas habrá escurrido parte del agua que almacena dentro, endureciendo sus huevas. Siendo así más fácil el anzuelado. Podemos crear un saquito con un trozo de media de unos 10 cm2; así mismo este saquito produce un efecto atrayente, filtrando por sus poros el fuerte aroma de las huevas.

Otro modo de anzuelarlo, es cortando con unas tijeras sus puntas y clavando un tándem de anzuelos directamente en el caparazón. Si utilizamos este modo lo recomendable es la pesca en zona rocosa ya que si lo hacemos en un arenal no se encuentra en su hábitat, resultando así sospechoso para Doradas y Sargos.

Si tenemos las huevas medianamente duras (podemos dejarlas un rato al sol), se pueden introducir directamente al anzuelo. Aunque este método solo será viable para la pesca a boya dada su fragilidad.

Este cebo es bueno para todo tipo de especies, pero en especial a los grandes espáridos como la dorada, que las vuelven locas.





Camarón

Los carídeos (Caridea) son un infraorden de crustáceos decápodos marinos o de agua dulce, conocidos vulgarmente como camarones, quisquillas o esquilas. Su tamaño oscila entre los 2 y los 35 centímetros de longitud, tienen las patas pequeñas, los bordes de las mandíbulas fibrosos, el cuerpo comprimido, la cola muy prolongada respecto al cuerpo, la coraza poco consistente y son de color variable, transparente o grisáceo. Son relativamente fáciles de encontrar en todo el mundo, tanto en agua dulce como en agua salada. Son mucho más pequeños que las gambas y los langostinos.

Cebo muy bueno y aunque parezca raro, muy barato, ya que comprando 100 gramos, tenemos para toda una jornada de pesca.

Se debe emplear estando vivo, aún cuando, en el proceso de anzuelado, muera. Los peces distinguen perfectamente un camarón recién muerto a uno muerto hace una hora. Al primero le entrarán, al segundo lo ignorarán.

Debemos tener oxigenada el agua de forma constante para que el cebo no se muera. Es habitual que los oxigenadores se obstruyan o rompan la membrana interna y por ello debemos comprobar a menudo que realmente están bombeando aire al agua.

Se recomienda el cambio de agua cada seis horas aproximadamente no sólo para que se mantenga la temperatura sino que ayudará a renovarla por limpieza y oxigenación.

Días de conservación y temperatura en fresco:




Este pequeño crustáceo gregario habita en las zonas de influencia de las mareas o zonas intermareales, tanto de las rías, marismas, pozas o balsas y vegas como de la costa. El camarón o quisquilla ha sido tradicionalmente uno de los cebos mas utilizados por los pescadores en general dada su abundancia a lo largo de la costa, dependiendo del tamaño puede usarse en distintos tipos de anzuelos, utilizando las de menor tamaño para lances largos y las mayores para pesca con corcho, de forma que la gamba permanece a cierta altura, contoneándose y siendo un reclamo que a ningún pez pasara desapercibido, especialmente a las grandes lubinas que merodean las zonas someras. Es un cebo universal ya que cualquier pez se sentirá tentado a tan delicado bocado.

El camarón debe ser encarnado vivo y entero (la cabeza, con sus antenas y sus ojos que brillan, es muy efectiva), comenzando por la cola, para situar la punta del anzuelo lo más cerca de la cabeza. Para conseguir el mejor encarnado, es conveniente acomodar la forma y tamaño del anzuelo a la talla del propio camarón, de manera que no sobresalga nada, pero que tampoco quede parte alguna de su cuerpo sin su correspondiente porción de acero.

Sin duda el mejor cebo para pescar bicudas y pintos. Los sargos se sienten tremendamente atraídos, al igual que pargos y lubinas.

Ahora, vuelvo a repetir que tiene que estar vivo. Si se posee camarón muerto, mejor comerlo antes de ir a perder el tiempo en el mar.





Calamar

Los téutidos (Teuthida) son un orden de moluscos cefalópodos conocidos vulgarmente como calamares (debido a su "hueso" calcáreo, conocido como pluma o caña = calamus en latín). Contiene dos subórdenes, Myopsina y Oegopsina (el último incluye a Architeuthis dux, el calamar gigante y a Mesonychoteuthis hamiltoni o calamar colosal). Son animales marinos y carnívoros.

El calamar es sin duda uno de los mejores cebos tanto por la versatilidad de especies que sienten predilección por él, como por su eficiencia en la pesca de determinadas especies.

El calamar, tanto un manjar para nosotros como para las doradas. Estamos delante de un cebo muy polivalente, con el que podremos pescar muchas especies distintas si logramos una buena presentación.

En la naturaleza el calamar es una de las presas favoritas de los grandes depredadores, atunes, marlines, tiburones, etc. También, el resto de especies de litoral, doradas, robalos, meros, pargos, sargos y, salvo los hervívoros, todas las especies carnívoras son susceptibles de ser pescadas con esta carnada.

Su facilidad de encontrarlos desde frescos en mercados o congelados en supermercados, junto con un precio no demasiado desorbitado, lo hacen idóneo para la pesca. Su uso y forma de preparación es muy variado. Dependiendo de la especie a pescar se pone entero, en tiras, en trozos e incluso en donde está permitido pescar al vivo ( o no prohibido), se pone vivo.  La cabeza es muy utilizada por muchos pescadores por su buen resultado, puesto que el movimiento de los tentáculos en el agua resulta muy llamativo para el pez. En épocas de calamares algunos pescadores optan por a primeras horas de la mañana pescar algunos calamares y mantenerlos vivos para usarlos como cebo de grandes meros y dentones.

Como detalles importantes tendremos especial cuidado en dos aspectos, el primero es que como más fresco sea el calamar mejor que mejor, así que si lo podemos pescar nosotros mismos el día antes o el mismo día será perfecto. Y en segundo lugar será importante ir cambiando cada cierto rato la tira de calamar aún que no hayan picado, ya que esta irá perdiendo aroma al estar mucho rato dentro del agua.

Días de conservación y temperatura en fresco:



Hemos de evitar a toda costa, al igual que el choco, y bajo pérdida de sus características, que entre en contacto con agua dulce (incluso la procedente del propio hielo) ya que, una vez "lavado" su efectividad quedará drásticamente mermada. Aun así,  permite su congelación, envuelto en una bolsa plástica eliminando el máximo de aire en su interior  para evitar la creación de escarcha o, preferiblemente, mediante el envasado al vacío.

Hay que distinguir entre calamar y pota. La pota (muchas veces vendida como calamar en los mercados, con la consiguiente estafa a los consumidores y pescadores), es de color rojiza y moteada, su carne es mucho más dura que la del calamar y normalmente menos apreciada por los peces. No obstante, su uso es aconsejado para la pesca del besugo e incluso si en la jornada de pesca nos encontramos con mucha “ morralla” que no deja comer al pez grande, se puede utilizar la pota para evitar que nos dejen sin cebo en unos segundos.

Muy fácil de preparar, simplemente tenemos que cortar la tira de calamar a la medida deseada, por ejemplo, para tentar a  la dorada cortamos una tira de entre 7 y 10 cm. Luego con la ayuda de una aguja la ponemos en el anzuelo, hay que prestar especial atención en este punto, ya que es muy importante que más de la mitad de la tira quede suelta para que tenga un movimiento natural. Finalmente ya solo nos queda licrarla con hilo elástico para que quede firme y aguante el lance.

La práctica totalidad de las especies que habitan en nuestro litoral son susceptibles de ser pescadas utilizando como cebo el calamar. Citaremos, entre las más importantes la lubina, dorada, atún, cabracho, chopa, pargo y la defenestrada boga.

En resumen, el calamar es indiscutiblemente uno de los mejores cebos para la pesca e incluso su propia pesca resulta muy apasionante.