domingo, 22 de diciembre de 2013

La mitad de la cuota de xarda, para el País Vasco





Cada barco cerquero sabrá exactamente cuánta xarda (caballa, verdel o rincha) puede pescar el año que viene en el caladero del Cantábrico Noroeste. Y de paso conocerá también con precisión los kilos de jurel que está autorizado a capturar. Porque después de diez horas encerrados el viernes en la sede de la Secretaría General de Pesca, sector y Administración pactaron un reparto de cuota individual, aunque no transferible -esto es, que no se podrá ceder ni vender- por barco de las dos especies más disputadas en el caladero: la caballa y el jurel.

«Contento, contento, non saíu ninguén», resumió Benito González, presidente de la Federación Galega de Confrarías. Y los gallegos, al menos por lo que respecta a la xarda, no tenían muchos motivos para salir brincando. La suma de los cupos de sus 154 barcos acaparan el 24,8 % de las 29.019 toneladas de las que dispondrá España en el 2014, a las que hay que descontar, eso sí, 7.000 para pagar la multa por sobrepesca en años anteriores.

Son los grandes cerqueros del País Vasco los que se llevan la mayor parte del pastel: casi la mitad de la cuota, seguidos de los cántabros, que se llevan el 23,6 % y, por último, los asturianos, que capturarán el 3 %.

González asegura que en contra de Galicia ha jugado el peso que se le ha dado en el reparto al histórico de capturas, pues la flota tradicionalmente ha tenido un cupo que las demás flotas no observaban y, además, en las últimas costeras los gallegos no tuvieron siquiera la oportunidad de pescarla. Tampoco en cuestión de tonelaje podían aspirar a mucho -ya que «o noso barco máis grande é de 200 GT (toneladas de arqueo) e un só de Guetaria xa ten 250-. Confiaban en que, como la flota defendió en el reparto frente a otras artes o mismo en Bruselas, se impusiese el aspecto social, puesto que, por número de tripulantes y de embarcaciones, Galicia arrasa. Pero vascos y cántabros agitaron la normativa comunitaria, que concede mayor peso a los derechos históricos e imperó ese criterio.





Distinto es en el caso del jurel, donde el cerco de la comunidad acapara casi la totalidad del cupo en las Rías Baixas, y en el Cantábrico rivaliza duramente con Cantabria.

Si en el cerco se logró un acuerdo, las diez horas no fueron suficientes para llegar a un pacto en el reparto de la xarda entre artes menores. De todos modos, el ministerio cree que se ha avanzado en el diálogo y que será posible cerrar un repacto antes de que arranque el 2014. Sería, a su juicio, lo más deseable, para evitar que los barcos más pequeños asuman el riesgo de trasladarse a caladeros distantes -algunos van por carretera en remolques- para poder pescar caballa, una especie de la que ya no hay cuota cuando llega en su migración a la costa gallega.

 

Siguen los precios bajos en mariscos y pescados





"La gente no anda muy alegre comprando" y "aún se nota la tristeza en las ventas". Estas dos reflexiones fueron escuchadas ayer entre consumidores y vendedores de pescados y mariscos, cuya tradicional subida navideña de precios parece este año menor que de costumbre.

Es cierto que algunos productos han encarecido su precio respecto a semanas previas, como sucede con el centollo, lo cual es achacable a su escasez en la presente campaña. Pero también lo es que la mayoría de los productos estrella en Navidad están ahora mucho más "asequibles" que de costumbre.

En líneas generales puede hablarse de una subida tímida y, en cualquier caso, muy irregular, ya que hay puntos de venta donde los precios se mantienen inalterables y sorprendentemente bajos, como si del mes de noviembre se tratara.

En Vilagarcía, por ejemplo, ayer se celebraba el tradicional mercadillo ambulante, y eso, supuestamente, es sinónimo de un aumento de ventas en la plaza de abastos. Pero las pescantinas consultadas esgrimían a media mañana que "no hay dinero, la crisis aún hace estragos y la gente no se anima a comprar; ni siquiera la proximidad de la Navidad nos está ayudando".

En este mercado los profesionales sostienen que "puede verse mucha gente por la plaza -como sucedía ayer-, pero no se vende como antes; algunos acuden solo a mirar y otros buscan los productos más asequibles, pero ya ni siquiera se preparan los pedidos de varios cientos de euros en los que nos encargaban centollas, nécoras, camarones y cigalas para las cenas de empresa previas a la Navidad".

Esta circunstancia, explican las placeras, se nota tanto en el caso del consumidor como entre los clientes más potentes, es decir, los restaurantes que compran en las plazas de abastos, "pues en las cenas navideñas también se han recortado mucho los presupuestos y eso implica que ya no nos compran tanto pescado y marisco".

La situación llega a tales extremos que algunas vendedoras de la plaza vilagarciana han dejado de adquirir mariscos en lonja "porque después no tienen salida y perdemos muchos dinero", de ahí que prefieran limitarse a comercializar productos "de a diario", que poco o nada tienen que ver con los pescados y mariscos de las mesas navideñas propias de las épocas de bonanza.

Respecto a los precios, todas las vendedoras del mercado municipal de abastos de Vilagarcía consultadas por FARO coincidían ayer al señalar que "siguen bajos, con excepciones como la almeja, que si la semana pasada se vendía a 15 ahora sale a 19; la merluza, que subió hasta los 13 euros el kilo; o la centolla, debido a que hay muy poca".

Peregrina Abad Sabarís, de Pescados y Mariscos Sabarís, manifiesta que "prácticamente no se ha notado diferencia alguna respecto a las anteriores semanas, y en nuestro caso estamos vendiendo el centollo de la ría de primera calidad a unos 27 euros".

En este puesto también vendían ayer la nécora a 30, el camarón mediano a 50 euros el kilo, las navajas a 12 y el buey, que "subió ligeramente", a 9 euros el kilogramo.

"De momento no se nota la subida habitual de precios antes de Navidad, y a este paso ya no creo que aumenten mucho", concluía Peregrina Abad.

En ello también coincide Blanca Cao, presidenta de la asociación de vendedores de la plaza de abastos de O Grove y una de las pescantinas que trabajan en dicho mercado. "Por ahora todo sigue más o menos igual, y desde luego los precios no se parecen en nada a los de otros años en vísperas de Navidad", argumenta la grovense.

En su caso el centollo oscilaba ayer entre los 20 y los 30 euros, mientras que el lenguado se vendía a 17 euros el kilo, el sargo a 12, la lubina a 15, la nécora grande a unos 42 euros y el camarón, a 120 euros el kilo, también grande.

En Pescadería Caipo, situada en la calle Serafín Avendaño de Vigo, aseguraban, por el contrario, que "los precios subieron muchísimo a causa del temporal y la escasez de producto", a lo que añadían que se nota especialmente en especies como el centollo, la lubina y el besugo.

José Piñeiro, director comercial de Pescados Pérez Piñeiro, que se dedica a la venta a mayoristas desde el puerto de Vigo, señala que "la carencia de centolla hizo que subiera su precio y se vende a 40 euros, cuando lo lógico a estas alturas sería que estuviera a 20 o 25, en caso de que existiera la abundancia de otros año". En cualquier caso, "en líneas generales se nota que los precios no tiraron hacia arriba; puede decirse que las ventas están tristes".

Piñeiro pone como ejemplo que "el lenguado está a entre 13 y 18 euros, y la lubina oscila entre los 13 y los 20, es decir, precios normales, como cualquier otro mes".

A su juicio, "puede que no se produzcan cambios excesivamente llamativos en próximos días, pues la Navidad está ahí, a la vuelta de la esquina, y repito que las cotizaciones siguen muy bajas en relación con otros años; tanto que otras veces ya subían a principios de diciembre, y sin embargo hay muchas especies que se cotizan ahora, en la recta final del mes, igual que en noviembre u octubre".

Para terminar esta ronda de consultas efectuada ayer en diferentes puntos de venta, puede decirse que María del Carmen Ramos, una vecina de Rianxo propietaria del puesto Mariscos Carmen, en la plaza de abastos de Santiago, habla de una ligera subida en especies como la almeja, pero sobre todo de que "la crisis se nota una barbaridad en las ventas".

En este caso vendía ayer la centolla a 30 euros, la almeja babosa grande a 22, el camarón grande a 100 y el mediano, a 50 euros el kilo.

Y acto seguido cabe aludir a las lonjas de contratación, donde se confirma lo expuesto anteriormente en el sentido de que las subidas de precios son muy irregulares, y la tendencia generalizada habla de una contención de las cotizaciones, quizás porque la demanda, a causa de la crisis, se ha reducido.

Dado que algunas lonjas tardan incluso semanas en hacer oficiales los datos de venta se han tomado como referencia algunas que han remitido ya a la Plataforma Tecnológica de la Pesca de Galicia las cotizaciones de los últimos días. En este sentido, en la lonja de O Grove productos como la merluza, el pulpo o el rodaballo han mantenido o incluso rebajado su precio en la subasta del lunes, respecto a las cotizaciones de la primera semana de diciembre.

La babosa, por su parte, se subastó el lunes dos euros más cara por kilo que a comienzos de mes, la almeja fina subió 7 euros, la mejor navaja costó solo un euro más y la centolla se vendió el lunes a 29,25, frente a los 24,60 que marcó -siempre como precios máximos- el pasado día 2.

Lo que más se ha encarecido en el puerto de O Grove ha sido el camarón común, con una subida de 20 euros por kilo, mientras que en A Illa el mismo producto costó el lunes 17 euros más que a comienzos de mes.

Por su parte, en la lonja de Vigo-Canido, especies como la merluza, la navaja o la almeja mantuvieron el viernes las mismas cotizaciones que el día 2, o incluso las rebajaron, registrándose incrementos de apenas un euro para el lenguado en la lonja de Vigo.

En resumen, que las subidas que se han producido en determinados productos no sirven para apreciar el brusco incremento de tarifas de cada período prenavideño. Muy por el contrario, la mayor parte de las especies se mantienen en cotizaciones bajas y asumibles, si es que este último calificativo puede utilizarse en tiempos de crisis como los que corren.

  

Pescan un barbo hace años extinguido en las Tablas de Daimiel





Julio Escudero, el viejo pescador del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, a sus 86 años, no pudo evitar emocionarse cuando entre sus trasmallos, hace apenas unos días, volvió a aparecer un barbo comiza, una especie de pez que llevaba décadas desaparecida del parque y que pudo volver a tener entre sus arrugadas manos.

Hacía más de treinta años que en las Tablas de Daimiel no se pescaba esta especie piscícola, dado que el último ejemplar que salió entonces de las aguas de este espacio protegido lo sacó el propio Julio Escudero.

En una entrevista con Lanza, aún recuerda cómo fue entonces, pero su memoria se detiene en el presente más cercano, en ese momento que vivió hace sólo unos días y que, para él, se convirtió en todo un emotivo acontecimiento.

El ‘barquero de las Tablas’ se reencontró con los recuerdos del pasado y con sus vivencias de años ligadas a un paraje natural, con el que toda su vida ha mantenido unos lazos inquebrantables.

Sacar de entre las redes el ejemplar de barbo comiza, que en otras épocas pasadas fue muy habitual en las Tablas de Daimiel, revelaba que la ictofauna del parque nacional sigue su lento proceso de recuperación, como consecuencia de unos buenos años de bonanza hídrica.

Julio Escudero recuerda que han pasado décadas desde que este pez no se ha vuelto a ver en las Tablas de Daimiel, adonde, asegura, con toda probabilidad ha llegado a través de los ríos que han vuelto a correr en los últimos años.

El longevo barquero, que sigue llamando al barbo comiza por su nombre vulgar de ‘picarro’, asegura que muchas mañanas mantiene la costumbre de echar el trasmallo al agua para ver “cómo va la pesca” del parque, aunque, hace unos días, la sorpresa fue mayúscula cuando se encontró un “buen ejemplar de picarro”.

No tardó mucho tiempo en devolverlo al agua, si bien no dudó en contemplarlo, para, después, recordar aquellas duras jornadas de pesca en las que el frío arreciaba y que resultaban las más favorables para la pesca de este pez.

“El picarro era un pez que siempre se encontraba metido en las cuevas del río, en las zonas más hondas, jamás salía de la madre del río”, explica con todo lujo de detalles.
Y abunda: “cuando el otro día lo saqué, me costó no llorar, porque recuerdo como ganaba de comer con ellos; eran mi vida, sobre todo, cuando llegaba el invierno”.

La gente a los que les vendía el viejo pescador apreciaban la carne de este pez porque "era riquísima. Ni el salmón se puede comparar con ella. Tenía un gran paladar, era un pescado muy fino que no dejaba indiferente a nadie", afirma con rotundidad.

Por eso, recuerda cómo se los encargaban sus clientes y cómo cada vez que volvía del río, le preguntaban por ellos, al ser un pez muy apreciado en las cocinas de los daimieleños.

Julio Escudero también rememora con añoranza otros momentos del pasado, como cuando con su mujer, Pascuala Rodríguez de Guzmán, su "rica", como él siempre la llamaba, se comieron juntos los últimos picarros que él pescó del Guadiana.

Aquel nostálgico día de comida en torno al calor de la hoguera en su modesta casa de pescadores es hoy su recuerdo más vivo, todo, gracias a un pez que hace unos días, sin pensarlo, apareció por sorpresa en su trasmallo.

El barbo comiza es la especie de barbo más grande que habita la Península Ibérica, con ejemplares que pueden llegar hasta los 16 kilos Y superar el metro de longitud total.
Se diferencia de otras especies de barbos presentes en la Península Ibérica, por el notable alargamiento  que experimenta la cabeza al crecer los individuos, lo que provoca que el se desarrolle el hocico, adquiriendo un aspecto muy prominente y algo cóncavo.

Las barbillas son cortas con relación a la cabeza, no alcanzando las primeras el borde anterior del ojo, ni las segundas el borde posterior.
El último radio sencillo de la aleta dorsal es muy robusto y fuertemente denticulado.
En la época de celo los machos presentan tubérculos nupciales en la parte anterior de la cabeza. Esta especie es endémica de la Península Ibérica y está presente en las cuencas de los ríos Tajo y Guadiana.

También existen citas en el bajo Guadalquivir y en el Ebro, pero en estas áreas parece haberse extinguido.

  

Negreira se queda sin tramos libres para pescar en el río Barcala


Futuro tramo de pesca sin muerte en el río Barcala


El comité provincial de pesca acordó recientemente, atendiendo una solicitud de la sociedad de pesca Azor, declarar zona de pesca sin muerte el último tramo del curso fluvial del Barcala entre el límite inferior del coto de pesca y la balsa de Patiño. Se trata del único tramo urbano del río Barcala justo antes de su desembocadura en el embalse Barrié de la Maza y a cuyas aguas vierte la polémica depuradora de Negreira.

La medida entrará en vigor la próxima temporada piscícola que arranca en el mes de marzo, por lo que aguas abajo del puente de Os Castros no se podrán utilizar cebos naturales como la lombriz, mientras entre los artificiales estará prohibido el uso de cebos con arpones que puedan causarle la muerte a las truchas. La introducción de la medida respondería al interés de la sociedad de pesca Azor por preservar las especies del acotado de siete kilómetros fluviales entre los municipios de A Baña y Negreira, evitando así que sean capturadas aguas abajo del límite inferior.

Según ha podido saber La Voz, la propuesta contó con informes negativos de los agentes de Medio Ambiente porque consideran que el último tramo del río Barcala es por tradición una zona en la que los más jóvenes suelen iniciarse en la práctica de la pesca por cuanto es un tramo urbano que representa un menor peligro y ofrece zonas más asequibles.

Con esta iniciativa, el río Barcala se queda sin la única zona libre para la pesca a su paso por el municipio de Negreira, ya que el resto pertenece al coto de pesca consorciado entre Medio Ambiente y la sociedad Azor, que también gestiona el otro acotado existente en la zona como es el pesca intensiva del río Tambre, de nueve kilómetros, entre Portochán, en el límite entre A Baña y Ames, y A Ponte Nova, entre Negreira y Ames.

  

Invasión de mapaches en el río Miño






La Consellería de Medio Ambiente está llevando a cabo un programa de captura de mapaches asentados en la cuenca del Miño que están causando importantes daños ambientales en el entorno de Lugo. Para la Xunta es especialmente preocupante su voracidad sobre mejillón de río, una especie amenazada que ya puede verse en muy pocos ríos de España. El foco de mapaches, detectado a finales del 2012, pudo originarse por una fuga que ha habido en el zoológico de Marcelle a raíz de una tormenta, aunque no se descarta la suelta de algunas mascotas por parte de particulares.

En total se han capturado 30 mapaches en los alrededores de Lugo y otros cinco han sido atropellados. Aunque ya quedan pocos ejemplares sueltos, la población no se considera totalmente erradicada, por lo que la Xunta continuará con el programa de capturas, ya que es en estos momentos iniciales del asentamiento cuando las posibilidades de éxito son mayores.

En este sentido, desde la Dirección Xeral de Conservación da Natureza pidieron a la población que informe rápidamente si algún ejemplar es avistado o atropellado, y que en ningún caso se suelten a la naturaleza mapaches que alguien pueda tener como mascotas, ya que se trata de una grave irresponsabilidad con el medio ambiente.

Las tareas para el control de la población han consistido hasta ahora en conocer la distribución de la especie en la zona, mediante la búsqueda de huellas, la colocación de cámaras fotográficas de disparo automático, y finalmente la captura de esos ejemplares. Además de personal propio, la Consellería de Medio Ambiente ha contactado con los biólogos especialistas Jorge Layna y José Luis González, este último responsable de casi toda la totalidad de los programas de control de mapaches realizados hasta la fecha en España.







El mapache (procyon lotor linnaeus 1758) es originario de América Central y del Norte y en nuestro país está incluido dentro del Catálogo español de especies exóticas e invasoras. Actualmente también se encuentra en países de Europa a raíz de escapes de zoos, sueltas intencionadas en granjas peleteras o liberaciones de mascotas por particulares. En España se detectó por primera vez en 2003 en el Parque Regional del Sureste, en Madrid, constituyendo actualmente un grave problema para la conservación de la biodiversidad, por lo que es muy importante su erradicación. Provoca especialmente daños sobre la fauna autóctona propia de los cursos de los ríos y zonas húmedas, afectando a las puestas de las aves.

Pero además, el mapache puede transmitir enfermedades, alguna incluso peligrosa para el ser humano, por lo que se recomienda que no se tengan como mascotas en casa y se entreguen a la Administración o a centros receptores. En ningún caso deben soltarse.


  

Os Gafos, primer río gallego con rango de Espacio Natural de Interés Local





La Xunta publicó la orden que declara de manera provisional, el tramo pontevedrés del río de Os Gafos como espacio natural de interés local (ENIL). Esta declaración, que llega tras más de 32 meses de espera, tendrá una duración de dos años, período en el que el Concello de Pontevedra deberá elaborar un Plan de Conservación de este espacio, para poder proceder su declaración definitiva. De este modo, Os Gafos se convertirá en el segundo ámbito del municipio (tras la Xunqueira de Alba) con ese nivel de protección y en el primer río gallego con tal categoría, que la asociación Vaipolorío persigue desde 2007.
El área de este ENIL suma una 47 hectáreas desde el límite con Vilaboa hasta la estación de autobuses. Medio Ambiente explica que "el interés natural radica fundamentalmente en la presencia de diversidad vegetal, predominando en su mayor parte las especies autóctonas" y añade que "la razón principal para realizar esta declaración de espacio natural es la conservación de una zona con un alto valor ecológico y paisajístico, a nivel local, con especies representativas desde el punto de vista botánico y entomológico, así como también una gran riqueza ornitológica. También hay que destacar su bosque de ribera formado por fresnos y alisos cuyas raíces evitan la erosión de los lechos fluviales, todo esto en una zona muy cerca de la ciudad". Recuerda también que "la fauna, la flora, el patrimonio arqueológico y el paisaje, entre otros aspectos, configuran un conjunto paisajístico y natural merecedor de una protección especial".
Según la propuesta elaborada en su día por el Concello, en el tramo se suceden humedales y bosques de ribera. Cuenta también con una gran variedad de flora, aves, anfibios, reptiles etc. Se identificaron unas 180 especies de helechos y otras plantas, incluyendo especies autóctonas de narcisos y orquídeas. Por su parte, los bosques se reparten entre los humedales, las fragas de ribera (es decir, bosque tradicional gallego en el que se mezclan diversas especies) y soutos (específicos de castaños). Por lo que respecta a los vertebrados, las mismas fuentes señalan que los técnicos han detectado 80 especies de aves, 56 de ellas consideradas de interés especial, una vulnerable y dos protegidas.
El Concello formuló su solicitud en abril de 2011, pero hasta noviembre de 2012 la Xunta no expuso al público el expediente. Tras resolverse las dos alegaciones formuladas, por Vaipolorío y la comunidad de agua Veiga da Fonte, ahora se aprueba la declaración de forma provisional. Con el fin de lograr la aprobación definitiva el Concello deberá de aportar a la Dirección Xeral de Conservación de la Naturaleza el Plan de Conservación de este espacio, ya que de no presentarse quedará anulados los efectos de la declaración provisional.
El PSOE, que tramitó esta declaración, mostró ayer su satisfacción por el decreto autonómico, que atribuye, tras dos años y medio de espera, a las iniciativas socialistas al respecto en el Parlamento gallego. El portavoz socialista Antón Louro subrayó que el ENIL es "fruto del empeño y el compromiso de la exconcejala de Medio Ambiente Natural, Celia Alonso, así como de la técnico Maricarmen Casalderrey, que supieron recoger la inquietud inicial del colectivo Vaipolorío y redactar un proyecto técnico que mereció, finalmente, el visto bueno de la Xunta". Se trata del mismo equipo que consiguió para Pontevedra el ENIL de A Xunqueira de Alba en 2009.
Ante el carácter provisional de la declaración, el PSOE emplaza a sus socios del BNG (responsables ahora de este asunto) a aprobar y presentar antes de dos años un Plan de Conservación de este nuevo espacio natural. "Un trabajo en el que hace falta ponerse manos a la obra para que la protección del río sea definitiva".
Louro no se olvida de que el PP propuso en su día un polígono industrial en las orillas del río, que quedaría aparentemente descartado con esta declaración, y cita también "la paralización de la construcción del nuevo colector de aguas residuales por parte de la Xunta que provoca que el lecho del río aún reciba vertidos contaminantes". Finalmente, el edil lamenta que la Xunta, al igual que ya sucedió con A Xunqueira de Alba, "se limite a aprobar el ENIL sin aportar ni un solo euro para conservación y mantenimiento de este nuevo espacio natural, que es patrimonio de todos los gallegos".
La impulsora de que Os Gafos sea un ENIL es la asociación Vaipolorío, que en 2007 planteó a los Concellos de Vilaboa y Pontevedra la puesta en marcha de este proceso. El testigo fue asumido por la capital. Pasados casi siete años, el presidente del colectivo, Gonzalo Sancho, expresaba ayer la "gran felicidad" de todos sus miembros, después de una década de trabajos constantes de limpieza, catalogación y divulgación del río. "Es un día festivo para nosotros", recalca, hasta el punto de que ayer por la noche algunos de los miembros se reunieron para brindar con cava gallego por el decreto autonómico. Sancho recordó ayer que la iniciativa partió de la propia asociación y fue asumido por el Concello de Pontevedra, única entidad que podía tramitar la solicitud ante la Consellería de Medio Ambiente, e insistió en felicitarse porque "por una vez dejamos de dar malas noticias en relación con el río. De denunciar vertidos, roturas del alcantarillado o puentes que se rompen, por fin podemos festejar algo positivo".

 

La riqueza submarina de las islas Cies





La diversidad biológica de los fondos marinos constituyen una de las joyas del archipiélago de las Cíes. La variedad de hábitats y procesos ecológicos favorece la existencia de un gran número de especies de algas, muchas de ellas vulnerables o raras, así como una rica fauna de invertebrados y peces. Los fondos rocosos son extraordinariamente ricos en comunidades biológicas; el infralitoral es el dominio de extensos bosques de grandes algas pardas, sobre todo Saccorhiza polyschides y Laminaria ochroleuca, considerados como la comunidad de mayor riqueza específica en el litoral español, como destacan desde el Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo, dependiente del CSIC.
Toda esta área es de gran importancia por sus especies de interés marisquero y pesquero, como el erizo, el choco, el pulpo, el mejillón, la almeja rubia, la navaja, la vieira, el percebe, la nécora, la centolla, el abadejo, el mero, la robaliza, el rodaballo y el lenguado.
Entre los vertebrados marinos se ha documentado la presencia de dos especies de tortugas, una foca y al menos siete cetáceos. Aunque la mayor parte de estas especies son visitantes ocasionales, la marsopa, el delfín común y el delfín mular, que utiliza estas aguas como área de reproducción y alimentación, son mamíferos marinos de presencia regular en las islas Cíes.
La riqueza de las aguas de Cíes hace que sean objeto de diversos estudios científicos. Uno de los últimos es el proyecto Cefaparques, que llevan a cabo científicos del CSIC bajo la dirección de Ángel Guerra, biólogo del Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo.
Los objetivos del proyecto, que se inició en abril del pasado año, son localizar por primera vez en el Parque Nacional das Ilas Atlánticas las zonas de puesta de pulpo, sepia y calamar, identificar las variaciones temporales en las puestas de las tres especies y definir las condiciones topográficas, hidrográficas y biológicas de sus hábitats de preferencia. Todo ello con el objetivo de elaborar un plan de contingencia para la protección y conservación de sus áreas de puesta y/o alevinaje.
Los investigadores realizan periódicamente censos visuales en las Islas Cíes. "Hemos constatado, por medio de censos visuales con escafandra autónoma, que los fondos de Rodas presentan una elevada concentración de guaridas verticales con paredes de conchas de bivalvos excavadas por los pulpos en la arena", explica Manuel E. Garci, uno de los integrantes del equipo.
Además de en Rodas, el equipo ha llevado a cabo un muestreo dentro de "O Lago dos Nenos", barrera que une de forma natural las Islas de Faro y Monteagudo. "Este muestreo ha permitido comprobar su estado ecológico e incrementa el conocimiento sobre las especies marinas que en él habitan. Lo que más ha llamado nuestra atención es la abundancia de peces planos de gran tamaño que hemos encontrado en sus fondos arenosos", destaca Jorge H. Urcera, otro de los biólogos del proyecto y experto buceador.
Hasta la fecha se han realizado 80 censos visuales, mediante equipo de buceo autónomo, tanto en la cara occidental como oriental de Cíes, de los que se ha obtenido información biológica muy valiosa y que, próximamente, será publicada en revistas científicas internacionales. Asimismo, los resultados parciales están siendo presentados en varios foros científicos nacionales e internacionales.
Por otra parte, miembros del grupo de Ecología Pesquera del Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo analizaron durante tres años -bajo la coordinación del investigador Fran Saborido- la biología, la ecología y el comportamiento de más de 1.500 individuos de pinto y maragota, y sus movimientos por el Parque Nacional das Illas Atlánticas (en la zona del islote de Viños) con técnicas de telemetría acústica dentro del proyecto Artevigo.
El proyecto Artevigo dio lugar también a la tesis doctoral del investigador David Villegas, que destaca la riqueza de hábitats de los fondos marinos de las islas Cíes. "Por la situación geográfica en que se encuentra el archipiélago -explica Villegas-, con corrientes más fuertes y por su posición más alejada de las zonas alteradas por el hombre, el agua está mucho más limpia que en las zonas internas de la ría. En cuanto a la biodiversidad, no es que allí se encuentren especies que no haya fuera, pero sí que descubres un mayor número de ejemplares, en mi caso de peces, y las poblaciones parecen estar más saludables. Hay peces más grandes a menos profundidad y agrupaciones de especies como rayas o pargos que fuera de allí son menos frecuentes. Además el archipiélago alberga la práctica totalidad de hábitats marinos singulares, como bosques de algas pardas o fondos de cascajo".
Además de las condiciones naturales, otro factor que juega a favor de la fauna marina de Cíes es que la pesca deportiva está prohibida, "lo que también contribuye a que algunas especies se encuentren en densidades mayores en el archipiélago. El mejor ejemplo es el pinto y maragota", añade el investigador del IIM. En el caso de que el archipiélago se declare Patrimonio de la Humanidad la protección será mayor, por lo que "se pondría todavía más en valor lo que ya se está dando a conocer a través de distintos proyectos de investigación", concluye David Villegas.

 

Asturias: Dragan el río Narcea en plena freza del salmón





La Coordinadora Ecoloxista d´Asturies ha presentado denuncia ante la Comisión Europea por las actuaciones  de dragado del cauce del río Narcea que la Confederación Hidrográfica del Cantábrico  que se está realizando en San Bartolomé en el concejo de Belmonte en la zona del coto de la Llonga,  en el inicio de la  época de freza  en una de las mejores zonas salmoneras de este río lo que es decir en una de las zonas con mayor población de estos salmónidos de toda España.
Este organismo público está realizando unos desproporcionados dragados y cambios de cauces, así como la tala de vegetación, costumbre que equivocadamente creíamos erradicada, dados los evidentes daños y destrozos medioambientales que eso supone y los nulos beneficios de control de avenidas a medio y largo plazo que generan estas acciones, en vista de experiencias similares en otros lugares de Asturias.
Además de los dragados del cauce, se está eliminando el bosque de ribera. La vegetación de ribera es de importancia vital para la supervivencia de numerosas especies de aves, mamíferos y anfibios, muchos de estos estrictamente protegidos dada su catalogación a nivel regional, nacional e internacional. Destacamos a la nutria, a la rana común o al avión zapador, como ejemplos más significativos y claros cuyos hábitats están siendo destrozados en estos momentos por estas actuaciones.
Resulta cuando menos chocante que estas obras estén siendo realizadas por un organismo que forma parte del Ministerio a Agricultura,  Alimentación y Medio Ambiente y que por tanto debería de velar por la protección del ecosistema fluvial y no realizar obras que parecen encaminadas únicamente a afectarlo de una manera tan perniciosa. Con el silencio y complicidad del Principado por este desaguisado en los ríos.
La Confederación Hidrográfica está convirtiendo los ríos asturianos, en canales de evacuación de las aguas, con la perdida continua de naturalidad que se está consiguiendo con estas disparatadas obras.
Hemos de recordar que el Narcea por el hecho de mantener aún en sus aguas poblaciones de salmón atlántico, por mucho que parezca que desde unas u otras administraciones se intente exterminar, tiene la clasificación como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), lo cual implica que cualquier obra en dichos lugares necesitan de la previa aprobación de una Evaluación Preliminar de Impacto Ambiental, (EPIA), de la cual no tenemos constancia. Por otro lado dicho río está incluido dentro de la red Natura 2000, lo cual hace necesario el trámite de un Estudio de Impacto Ambiental, trámite mucho más complejo y restrictivo del cual igualmente no tenemos constancia de su realización.
Además de salmón, trucha y anguila, en las aguas ahora dragadas se encontraban zonas de desove de lamprea marina, especie catalogada  como vulnerable en el catálogo de especies protegidas del Principado de Asturias, así como en el correspondiente catálogo nacional. El desove realizado en primavera y en verano habrá sido destruido por las actuaciones citadas ya realizadas de dragado, al ser este tipo de actuaciones una de las principales amenazas de la especie tal y como reconoce el Libro Rojo de la  Fauna de Asturias. 
Dicho atentado ambiental está afectando graveras de freza de salmón. Como sabe, la situación de esta especie símbolo de Asturias es muy delicada. Esto lo dicen las obras oficiales publicadas recientemente como "Ictiofauna Continental Española. Bases para su seguimiento, publicado por el CSIC en 2011”, o el “Atlas de los ríos salmoneros de los ríos de la Península Ibérica”.
Las obras se están realizando supone un claro incumplimiento de las condiciones limitativa de las actuaciones de mayor impacto sobre el río  al realizarse en los periodos de freza del salmón  que abarca desde noviembre hasta mayo.
Dicho atentado contra las zonas de freza de especies vulnerables tiene la consideración de infracción muy grave según la LEY 4/1989, de 27 de Marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y de la flora y fauna silvestres y entendemos que puede ser delictivo según el artículo 334 del Código Penal. Resulta también una clara infracción a la Ley del Principado de Asturias 6/2002, de 18 de junio, sobre protección de los ecosistemas acuáticos y de regulación de la pesca en aguas continentales.
Dichas obras están afectando igualmente a la escasa población de madreperla de río (margaritifera margaritifera) presente en esos tramos del río Narcea especie que  ha perdido un 90% de sus poblaciones, según el Libro Rojo de los Invertebrados de la UICN, y presente en muy pocos ríos de Asturias y en escasísimos tramos. Las canalizaciones del cauce principal en el Río Narcea provocan alteraciones del flujo de las aguas que tiene consecuencias en la capacidad de arrastre y en la granulometría del lecho, además de que conlleva la desaparición del bosque de ribera y la eliminación de un sombreado favorable. Esta especie se encuentra protegida por diferente normativa europea o mundial como la Directiva Hábitats y el Convenio de Berna.
Esperamos que la Confederación Hidrográfica cese en su empeño y que los diferentes órganos con competencia actúen tal y como corresponde impidiendo que se sigan produciendo  actuaciones con tal nivel de agresividad y destrozo medioambiental y  exigiendo las responsabilidades correspondientes.
Esperemos que los pescadores deportivos del río Narcea y sus afluentes se pronuncien contra este nueva agresión ambiental que padecen los cauces asturianos y las especies que los pueblan, por parte de las administraciones, amenazas verdaderamente importantes que extrañamente no parece que levante alarma en este colectivo pese a resultar una afección tan brutal sobre una especie tan codiciada por ellos como el salmón e incluso sobre los pozos y las puestas de pesca que están siendo alteradas y eliminadas en algunos casos. Es verdaderamente curioso que ahora se mire hacia otro lado y después se carguen las tintas de manera totalmente injustificada contra especies como el cormoranes, nutrias o garzas, especies con derechos de pesca mucho mas legítimos y arcaicos que los que creen tener para sí en exclusividad el colectivo de pescadores.

 

El precio del pescado sigue bajo





Vilagarcía de Arousa vivió ayer una jornada de mercadillo ambulante, y por tanto era una buena ocasión para pulsar el ambiente en la plaza de abastos. La conclusión que puede extraerse es que los precios de los principales pescados y mariscos siguen bajos, a pesar de la proximidad de la Navidad.
A media mañana las pescantinas de la plaza vilagarciana se quejaban de que "la crisis está haciendo estragos", y explicaban que "a pesar de que los precios están más bajos que nunca, se vende muy poco".




La situación es prácticamente la misma en los demás municipios. A la misma hora, la presidenta de la asociación de vendedores de la plaza de abastos de O Grove, Blanca Cao, se encontraba trabajando en dicho mercado. Desde allí confirmaba que "los precios están muy bajos, y aunque en la última quincena puede que suban ligeramente los de algunos mariscos, quizás los precios del pescado mantengan la tendencia".
La grovense añadía que "los supuestos signos de recuperación de la economía no se ven por ninguna parte, y lo que más llama la atención cada mañana es que hay poca gente y apenas vendemos nada".
Tanto en O Grove como en Vilagarcía, la pescantinas insisten en que "la situación es muy complicada y ni siquiera la proximidad de las fiestas navideñas nos sirve para recuperarnos".
Algunas vendedoras argumentan que "a causa de la crisis hemos tenido que reducir los márgenes de ganancia y vender el producto prácticamente al mismo precio que lo sacamos de lonja, por eso están en mínimos en la actualidad".
En cualquier caso también saben que "esta situación no se puede mantener, y si no ganamos ni para pagar los gastos muchos tendremos que cerrar y quedarnos sin trabajo".
A modo de ejemplo, en el caso de O Grove las pescantinas apuntan que "el lenguado está ahora a 16 euros, cuando lo normal sería que superaba los 20 euros el kilo".
En cuanto a otras especies de interés, esgrimían que la lubina rondaba ayer los 18 euros, y tanto el sargo como el salmonete se comercializaban a 12 euros.
Respecto a los mariscos, desde la plaza grovense indicaban que el percebe rondaba ayer los 45 euros, el centollo los 30 y la nécora se vendía a 24 o 35 euros el kilogramo, dependiendo de si era mediana o grande; mientras que el camarón oscilaba entre los 45 y los 70.
A su vez, en la plaza vilagarciana, y dependiendo siempre del puesto de que se trate y de la calidad del producto, los precios rondaban los 22 euros para el lenguado, los 25 euros por kilo para el rodaballo de la ría o los 14 para el rape. Además el percebe estaba a 40, la centolla, a 27, la nécora, a 30 y el camarón, a 50 o 80 euros el kilo.

 

Ya hay política europea de pesca






Porque no tiene chimenea, que si no, anteayer bien podría haber salido del tejado del edificio Louise Weiss -donde se sitúa el hemiciclo del Parlamento Europeo en Estrasburgo- una fumata blanca anunciando que los eurodiputados habían llegado a un acuerdo sobre la pecepé (PCP, siglas de la política común de pesca). Culminaba así un largo proceso que arrancó en el 2009, con la presentación del Libro Verde de la Pesca, y que llegó a su estación términi legislativa el martes pasado, cuatro años más tarde.
Un proceso que bien podría estar ambientado en el Vaticano y su curia o en una novela de Dan Brown, pues no ha estado exento de intrigas, destituciones, giros inesperados, presiones, bloqueos, campañas y tensiones que concluyeron con una aprobación por mayoría, aunque esta quedó diluida entre otras importantes decisiones pesqueras, como el acuerdo de Marruecos o la salvación del arrastre y del enmalle de fondo.
Así que la pesca europea, con un año de retraso sobre el calendario previsto, ya tiene nuevas normas y reglas para los próximos diez años. Preceptos que, para el sector, tienen sus partes positivas y negativas. Entre los claros de la reforma, está la apuesta por las organizaciones de productores, a las que otorga un papel importante; los avances en cuestiones de trazabilidad e información al consumidor o, incluso, la regionalización, como se ha dado en llamar a la manga más ancha que Bruselas da a los Estados para que dicten normas en conjunto para gestionar un pesquería de un área común.
Y entre los oscuros está la principal novedad que trae la reforma: la prohibición de los descartes. Eso va a ser «lo más duro de aplicar», sostiene Javier Garat, secretario general de la organización Cepesca, que, a pesar de que «es difícil valorar las consecuencias», no duda de que «alguna tendrá y sobre algunos barcos bastantes».
Pero no queda más remedio que «adaptarse» y tomar medidas para que el sector «sufra lo menos posible», de ahí que estén ya en contacto con el IEO y con la Secretaría General de Pesca para elaborar los planes de descartes e ir reduciendo el rechazo antes de que el próximo año entre en vigor la política pesquera.
Al margen de los claros y oscuros están los olvidos. El socialista Antolín Sánchez Presedo echa de menos, por ejemplo, que no se haya alterado la estabilidad relativa y que el reparto de cuotas vaya a seguir las mismas claves que tenía hace 30 años e, incluso, las cuotas individuales transferibles (ITQ); esto es, la posibilidad de comprar derechos de pesca entre armadores de distintos países de la misma manera que se compran divisas.
Un Consejo de Ministros informal en Vigo sirvió para poner la primera piedra de la reforma de la pesca. Veinte días más tarde, Damanaki anunciaba un cambio de rumbo.
Después de aparcar las cuestiones más arriesgadas del Libro Verde publicado en el 2009, Damanaki presentó una propuesta de marcado corte medioambiental.
El Consejo corrigió el texto de Damanaki para flexibilizar los descartes, aunque en febrero del 2013, la Eurocámara rescató las medidas más polémicas.
Después de varios reuniones, en mayo del 2013, Consejo y Parlamento aproximaron sus posturas y consensuaron un texto que se aprobó el martes pasado.
Aunque se habla de prohibición de los descartes, lo cierto es que se podrán seguir devolviendo peces muertos al mar. Irán por la borda los ejemplares de aquellas especies que no estén cuotificadas. Y de aquellas que sí tienen límite de captura podrán desecharse un pequeño porcentaje: el 7 % durante los dos primeros años de aplicación y el 5 % cuando concluya el calendario, en el 2020. El veto a los descartes comenzará a aplicarse a principios del 2015 por las pesquerías pelágicas.
La gestión por el Rendimiento Máximo Sostenible. Las cuotas pesqueras deberán establecerse en función del rendimiento máximo sostenible de un stock; esto es, fijar una cantidad de capturas que permita asegurar que la población no se verá reducida. Ese objetivo deberá alcanzarse en el 2015 con carácter general, aunque puede posponerse hasta el 2020 si la meta del RMS conlleva consecuencias sociales y económicas demasiado traumáticas.
Cuotas para varios años. Estos programas a largo plazo, además de establecer un mecanismo casi automático de cálculo del total admisible de capturas, incluye también otras cuestiones, como zonas de veda, medidas técnicas. ¿El problema? Que los que ya hay, como el de la anchoa o el del jurel, están paralizados por un conflicto de competencias entre Comisión y Eurocámara.
Trato de favor a lo artesanal. La pesca a pequeña escala tendrá prioridad en el acceso a los fondos. ¿Problema? Que para Europa solo es bajura lo que mide menos de doce metros.
Menos flota para acceder a los fondos. Los Estados tendrán que adaptar su flota a los recursos disponibles para evitar la sobreexplotación de los peces. Y si no lo cumple podrá estar sujeto a la suspensión o interrupción de las ayudas financieras de la UE dirigidas al sector.