domingo, 20 de marzo de 2016

Navarra se plantea limitar la pesca de trucha para esta temporada




El Gobierno de Navarra ha planteado a la Comisión Navarra de Medio Ambiente una mayor limitación en la pesca de trucha con muerte para la temporada de 2016, que arrancará la próxima primavera (1 de mayo hasta el 30 de junio), tras conocerse que la población de trucha en 2015 (1.183 ejemplares por hectárea) es la menor desde que en 1992 comenzaran a realizarse sistemáticamente los conteos de ejemplares en los ríos navarros (un 16% inferior a 2014 y un 60% menos que la media histórica).

Concretamente, la propuesta de Medio Ambiente, ya consensuada con el Consejo Asesor de Pesca, es reducir a dos jornadas los permisos de los que podrá disfrutar cada pescador durante esta temporada y limitar el cupo de truchas que puede capturar a dos por jornada (frente a 5 permisos y cupo de 3 truchas en la temporada anterior).

Por el contrario, el Gobierno de Navarra desea fomentar la modalidad de pesca sin muerte (captura y suelta) entre los aficionados navarros a la trucha, especialmente entre el colectivo infantil y juvenil. Para ello, propone acotar dos nuevos tramos trucheros para esta práctica (en los ríos Araxes y Urumea) y convertir en gratuitos los pases para menores de 16 años que deseen pescar en estos tramos sin muerte.

Cabe recordar que, de acuerdo con la estadística de temporadas anteriores, el 60% de los pescadores navarros practican pesca extractiva y un 40% lo hacen mediante captura y suelta, balanza que el Gobierno de Navarra desea invertir mediante las medidas de fomento propuestas, buscando así reducir la presión y garantizar la supervivencia genética de esta especie salvaje.

La propuesta elaborada por el Gobierno de Navarra mantiene la proporción de permisos de trucha, modalidad extractiva, que se distribuirán del siguiente modo por las cuencas navarras: Baztan-Bidasoa 5.376 permisos; Oria-Urumea 4.667; Urederra 127 (coto natural de Zudaire 71); y Arga-Ultzama 684 (coto natural de Eugi 284).

Se mantiene la veda para las cuencas de los ríos Ega, Arakil-Larraun, Ultzama, Irati-Erro y Eska-Salazar, por la baja densidad de población truchera en dichas aguas, y se vedan también los tramos limítrofes con Guipúzcoa de los ríos Leitzaran y Añarbe (aguas arriba de la presa del embalse de Añarbe).

Como ya se ha indicado, se crean dos nuevos acotados para pesca sin muerte en los ríos Araxes y Urumea y se mantiene un tramo del río Ezkurra como espacio para la Escuela de formación de pesca (en Santesteban, son 700 metros comprendidos entre los puentes del río Ezkurra y el río Ezpelura hasta la desembocadura en el río Bidasoa). Y los menores de 16 años podrán pescar gratis en estas zonas, para fomentar esta modalidad entre los más jóvenes.

Por lo que respecta al salmón, se establece un cupo máximo de 81 ejemplares que se podrán pescar este año en el Bidasoa (83 en 2015). Se mantienen las medidas de protección del salmón multinviernos acordadas y aprobadas en 2015. La campaña se iniciará el 1 de mayo y finalizará el 31 de julio o antes si se completa el número total autorizado de capturas.

En referencia a la pesca de especies exóticas invasoras, que suponen un grave riesgo para el ecosistema de los ríos navarros, la propuesta de veda obliga a sacrificarlos en el momento de su pesca, como medida limitadora de su expansión. Esta norma, afecta entre otros peces, al lucio, la perca americana, el pez gato o el siluro.

Con el fin de prevenir la infección de mejillón cebra en las masas de agua de la Comunidad Foral y evitar su propagación, se deberá realizar una exhaustiva limpieza y secado de los utensilios de pesca, así como la observancia de cuantas normas establezcan las confederaciones hidrográficas.

Los resultados de los conteos y estudios del año 2015, sitúan a la población de truchas en 1.183 ejemplares por hectárea, lo que supone un retroceso del 16% respecto al año anterior. Valor éste un 60% inferior a la media de la serie histórica registrada desde 1992. Así se recoge en el informe anual de situación de la población de trucha elaborado por el Gobierno de Navarra.

Desde comienzos de los años noventa, anualmente, y después de la temporada de pesca, se realiza un seguimiento del estado de las poblaciones de trucha en los ríos de Navarra. En este seguimiento se estudia el tamaño y la estructura de la población de la trucha salvaje que está presente en nuestros ríos. Con ello se conoce cuántas truchas quedan en el río y la composición de los grupos de edad que conforman la población: alevines, juveniles y adultos reproductores.

Con el año 2015 se encadena el tercer año consecutivo de mínimos históricos. Es especialmente preocupante el bajo nivel de población de alevines, ya que son los que marcan dos años más tarde el número de truchas adultas.

Estos estudios, además de la obtención de datos concretos, permiten calcular cuál es la capacidad de carga de los diferentes tramos de los ríos salmonícolas de Navarra. Es decir su potencial para albergar una población de truchas más o menos numerosa. Esta capacidad depende de muchos factores: la calidad del agua, el caudal y temperatura, y en general la composición de los fondos y el buen estado de las riberas y conectividad longitudinal (impedida por la presas y azudes en el cauce).

Los distintos aspectos a los que afecta esta orden foral han sido consultados y debatidos en el marco de la Comisión de pesca (expertos, y asociaciones que agrupan a colectivamente a las personas que practican esta actividad lúdica).

 En este sentido, la directora general de Medio Ambiente y Agua, Eva García Balaguer, indica que “resulta fundamental la colaboración de estas asociaciones para conseguir un comportamiento responsable tanto en el uso de las artes de pesca como de las diferentes modalidades para causar el mínimo daño posible a las poblaciones actuales. Desde el Departamento se apoyarán diferentes estudios y jornadas informativas y formativas para conseguir un mayor compromiso con la conservación de la riqueza piscícola”.

La situación complicada de la trucha no es exclusiva de los ríos navarros, y responde a condiciones climáticas y a la situación general que afecta a los cauces fluviales. “Sin duda, los pescadores son unos de los principales afectados por esta situación que es necesario abordar, tanto por subcuencas (según ríos) como de una manera global, para garantizar la recuperación, la protección y el disfrute de la ciudadanía de unos cursos fluviales con vida, y de las funciones sociales y ecológicas que nos ofrecen”, agrega la directora general.

Según anuncia, el Departamento iniciará una reflexión común por cuencas, “que nos permitirá establecer las líneas de actuación para cada una de ellas, y las condiciones para la veda de pesca del próximo año 2017. La implicación de todos los colectivos es clave para alcanzar los objetivos que nos marquemos para la restauración de los cursos fluviales, considerándolos además en el contexto amplio del trabajo a desarrollar en la labor de mitigación y adaptación al cambio climático”.



Fuente: diariodenavarra.es

sábado, 6 de febrero de 2016

Pescado un congrio de más de 25 kilos






Bajo el mar se pueden encontrar muchas cosas, ya lo decía en su canción un famoso cangrejo de una película de animación. Los diferentes documentales grabados en los puntos más remotos del mundo muestran especies increíbles, pero para ver algo fuera de lo común no hace falta salir de viaje ni buscar animales exóticos. Lo impresionante puede estar en la ría de Arousa y ser un congrio, cuando este pesa 25 kilos y mide más de dos metros. Un ejemplar de estas características lo capturó Eugenio López Herbón, natural del lugar de San Martiño, en la parroquia boirense de Abanqueiro, cerca del islote de Areoso.


«Na báscula marcaba 24,8 quilos porque xa lle sacara as tripas», asegura orgulloso López para dar fe que el pez superaba los 25 kilos. En cuestión de longitud, solo hay que ver la fotografía para creerse que alcanza los dos metros. Eugenio y su amigo Rogelio, son dos aficionados a la pesca submarina, la que se practica sin ninguna ayuda para aguantar debajo del agua sin tener que salir a la superficie para respirar. «O ano pasado fomos a Vigo para facer un curso de apnea a 20 metros, non está de máis asistir a eles. Este ano se podemos iremos a un de 40 metros», afirma este boirense de 55 años, que no tiene pensado renunciar a su afición hasta dentro de bastante tiempo.


Capturar a un congrio de estas dimensiones no es una tarea fácil. El animal no es particularmente dócil cuando se siente amenazado y su boca repleta de dientes afilados no anima a jugar demasiado con él: «Estamos acostumados a ver este tipo de peixes e outros que tampouco son pequenos. Aínda así ver a este alá abaixo abrindo e cerrando a boca impresiona», reconoce Eugenio. El pez se encontraba «metido nun burato» a siete u ocho metros de profundidad. «A loita debeu durar entre 15 e 20 minutos, coas súas saídas lóxicas a respirar», asegura este boirense que tiene su récord personal bajo el agua en tres minutos y medio.

El proceso para capturar a este congrio fue laborioso, «tes que disparar á cabeza e ter o arpón sempre tenso, aínda que esteas arriba porque se se encerra no burato é moi difícil sacalo». Pero el esfuerzo valió la pena: «Non se colle un así todos os días e mergullando menos. Conseguiramos algún de 10 ou 15 quilos, pero non destas dimensións».


Para comer este congrio que Eugenio López capturó hace poco más de una semana haría falta una gran mesa, para poder servir todo el pez y para que los comensales no estuvieran apretados: «Facendo unha caldeirada con patacas podería dar para vinte persoas polo menos».

Los amigos de Eugenio que quieran probar este llamativo ejemplar tendrán que esperar, si es que el autor de la pesca quiere compartirlo. En estos momentos está troceado y en el congelador ya que «se o preparas sen que pase polo conxelador o sabor non é moi bo, pero se o deixas unha semana cambia a cousa. Tiven que meter moitas bolsas no meu conxelador», resalta sin poder disimular una pequeña carcajada para añadir, «e iso que tirei preto de corenta centímetros de rabo».

La pesca submarina ya le ha reportado a Eugenio y a sus allegados algún que otro manjar: «Pescamos moitos sargos de máis de dous quilos, pintas ou maragotas. Isto é o máis habitual». López también recuerda la lucha que mantuvo contra un pulpo, aunque en aquella ocasión el que se llevó los méritos fue su amigo Rogelio. «Era un exemplar de dez quilos. O polbo é un animal que tamén hai que facerse con el abaixo, tes que procurar cansalo e achegarte co coitelo. Son moi perigosos porque se te pillan unha man e están agarrados a unha pedra é moi difícil soltarse, teñen moita forza»

Porque la práctica de la pesca submarina tiene sus riesgos, Eugenio López declara que él y su compañero rara vez se sumergen solos, aunque ese peligro es también lo que le da emoción.




Fuente: La Voz de Galicia

12,8 kilos de lubina en las manos





Manuel Méndez, propietario del restaurante La Zamorana, sostiene con sus manos un espectacular ejemplar de lubina que pesó nada menos que 12,8 kilos y que ayer mismo puso a disposición de sus clientes.

Según el prestigioso fichero internacional FishBase, el mayor ejemplar registrado hasta ahora pesó doce kilos, es decir, menos que el que se puede ver en la fotografía.



Fuente: El Comercio

Robalo de 8 kilos en Muxía





Luis Toba Vilela es la personificación del refrán: «A río revuelto, ganancia de pescadores», aunque cambiando el agua dulce por la salada.

Este pescador deportivo de Muxía ya sacó una lubina de 9 kilos en un lance anterior, por lo que los 7,8 kilos de su último trofeo le han tenido que saber a poco.

El caso es que Luixito, como se le conoce por el pueblo, es hermano de Bernabé, que logró una de las mayores piñas de percebes de la Punta da Barca.




Fuente: La Voz de Galicia

sábado, 16 de enero de 2016

Un arrastrero de Celeiro captura un kraken





A unos 400 metros de profundidad, en el caladero de Codillo, ha sido capturado el último calamar gigante aparecido en el mar Cantábrico. Lo pescó un arrastrero de Celeiro (Viveiro), el Minchos Sexto. Como otras veces, lo ha cedido a la Coordinadora para el Estudio y Protección de los Mamíferos Marinos, con sede en Luarca. Este último kraken es una hembra de 150 kilos de peso y más de 10 metros de largo, tentáculos incluidos. De la especie Architeuthis Dux, será conservado y expuesto.
«Es un ejemplar extraordinario, es de los más grandes que se han localizado en estos últimos años», ha explicado a Efe el presidente de CEPESMA, Luis Laria. El calamar gigante fue capturado con el arte de arrastre a unos 500 metros de profundidad y fue toda una sorpresa para la tripulación. «Ver un ejemplar de ese tamaño impone a cualquier persona, incluso a los que faenan diariamente y lleven años en el mar», ha comentado Laria. CEPESMA practicará la necropsia a este ejemplar, junto a otros dos que tiene congelados, antes de que finalice el año. La previsión es que el centro de divulgación científica Parque de la Vida, de Luarca, exhiba un total de ocho calamares gigantes a partir de principios del próximo año.

Fuente: La Voz de Galicia

Asturias: Dos cerqueros pescan 18.200 kilos de lubina





En la rula lo llaman 'campanada'. Es cuando, de repente, se produce una descarga inhabitual de cualquier especie después de que un pesquero se encuentre con algún banco grande. No se produce de una forma periódica, pero siempre que llega una 'campanada' es comentada en toda la rula, como sucedió esta semana con la lubina.
Entre el jueves y el viernes se descargaron en la lonja de Avilés 18.200 kilos de lubina. Nadie se atreve a certificar que se trate de una de las mayores descargas ni un récord histórico, pero las personas consultadas describen la captura como «excepcional». Sirva como referencia que, a lo largo del pasado mes de octubre se descargaron 5.289,64 kilos de lubina en la rula avilesina y en toda Asturias la cantidad ascendió a 10.841,94 kilos.
La 'campanada' comenzó el pasado jueves, cuando el cerquero avilesino 'Nuevo San Mateo' descargó 12.000 kilos de esta especie. Una captura excepcional y que, además, se ruló a un buen precio como lo demuestran los siete euros el kilo.
Es menos de la mitad que el precio medio de octubre (15,74 euros), pero también más del doble de las capturas. El buen tamaño de las piezas es uno de las razones de esos precios.
Los ejemplares jóvenes de lubina se desplazan en bancos, volviéndose solitarios cuando se hacen mayores. Es decir, todo indicaba que el 'Nuevo San Mateo' había encontrado un buen banco de la especie.
Con todo, el tamaño del banco de lubina aún fue rentabilizado por la flota avilesina y el pasado viernes se descargaron otros 6.000 kilos. La mayor parte de ellos, en concreto 5.014 kilos, fueron capturados por el cerquero avilesino 'Nuevo Santanina'. El resto fue aportado por otras embarcaciones.
El viernes también ofreció buenos precios para la flota, que vio como se vendía a 10 euros el kilo.
Con estas cifras, se cerraban dos jornadas que bien pudieran ser un récord en las cifras de capturas de esta especie en los últimos años. Con independencia de que fuese o no récord, los profesionales comentaban estos días lo espectacular de los números.


Fuente: El comercio

Pescan una chopa de 6,22 kilos






Gerardo Martínez (Cedeira, La Coruña, 1971) aprendió a pescar hace treinta años gracias a los conocimientos heredados de su padre. Y profundizó en ellos gracias a varios asturianos: Pepe Viña -excampeón del mundo de pesca submarina-, con quien compartió jornadas de deporte, y Alesandro Picasso, pero su gran mentor fue Rafael Puga "Falo". Todos estarían orgullosos al comprobar que su pupilo ha logrado un récord mundial tras pescar una chopa de 6,22 kilos. Ya tiene en su mano la acreditación europea que lo certifica y la mundial se está tramitando.

"Estaba a unos catorce metros, buscando lubina, en una grieta cercana a Cedeira, en aguas del Atlántico. De pronto me encontré con la chopa y salí detrás de ella hasta unos 17 metros, y logré pescarla", recuerda orgulloso Gerardo Martínez quien pronto reconoció de lo que se trataba. "Es una especie que abunda en esa zona. Pero no imaginé que el gran tamaño supondría un reconocimiento así", revela Martínez que no sabía que tenía entre manos el pasaporte para el diploma que reconoce su hazaña homologado. Un diploma que valida la Asociación Europea de Récords de Pesca Submarina, que en Gijón tiene a Constancio Herrera. La entidad promueve, sobre todo, la colaboración con las organizaciones científicas y administrativas y promocionar la pesca más selectiva y responsable.

La generosidad de Gerardo Martínez y esos lazos pesqueros con Asturias le ha llevado a donar su captura al Centro de Experimentación Pesquera de Gijón. "Tengo mucho aprecio a esta tierra", sostiene mientras se separa de la chopa que continúa inmersa en las labores de conservación para su exposición en el museo de la Casa del Mar. La "Spondyliosoma cantharus", conocida popularmente como chopa, compartirá espacio con crustáceos, cetáceos, tortugas y focas y otros pescados en lo que supone una oda a la fauna marítima del Cantábrico. Antes debe someterse a un proceso de puesta a punto hasta su exhibición final en el centro museístico gijonés.

Una vez descongelada la chopa, al ser de gran tamaño, se eviscera. La parte muscular puede mantenerse pero no así las vísceras porque podría provocar la podredumbre total. Luego se extiende completamente para que sean visibles todos los detalles y rasgos relevantes para poder clasificarla. Se mete en formol al 4%, en un volumen diez veces mayor que el del animal. En este caso reposará en formol alrededor de dos meses hasta que se paralicen los procesos celulares y así evitar la descomposición. En última instancia se introduce en alcohol, concretamente alcohol isopropílico, y perdurará así de forma indefinida aun a riesgo de perder parte de su coloración.

Por último es el momento de su exposición. Un convenio internacional estipula que los peces siempre deben ser expuestos por su lado izquierdo. "Salvo que esté muy dañado o que sea un pez plano. No obstante las excepciones son pocas", explica José Antonio Pis, responsable del montaje del museo.

Él se encarga de las visitas. Conoce cada especie y cada recoveco de un museo que ya empieza a quedarse pequeño. Lo hace sencillo, acostumbrado a las preguntas de los escolares. Las especies que forman parte de la muestra pertenecen al mar que baña las costas asturianas en un 99%. O bien por ser autóctonos del Cantábrico, de hábitat continuo o debido a migraciones, o bien aquellas especies que sorpresivamente aparecieron en aguas del Principado.

En el fondo del mar aguardan nuevas especies por descubrir. Algunas se creían extinguidas en estas costas y, de pronto, emergen a la superficie para sorpresa de todos. Todo apunta a que los récords no han hecho más que empezar.

Fuente: La Nueva España

Biólogos al rescate de la lubina salvaje





Que la lubina salvaje es un bien escaso lo dice el precio que esta luce en la etiqueta del expositor de la pescadería. No es una situación exclusiva de Galicia, ni mucho menos. De hecho, el drástico descenso de las poblaciones de esta especie ya ha obligado a la Comisión Europea a adoptar medidas de emergencia y, entre otras restricciones, limitar la pesca tanto a los marineros profesionales en el Reino Unido, Irlanda y aguas del Canal de la Mancha, como a los pescadores deportivos, que desde enero pasado solo tienen autorización para capturar tres piezas por persona y día.

La situación es tan crítica que, al margen de las medidas dictadas por Bruselas, Irlanda ya decidió prohibir la pesca comercial de lubina en aguas de su competencia, y Reino Unido no descarta aplicar el año que viene más restricciones por su cuenta y riesgo si considera que las que dictan desde la UE no son suficientes o no son las más adecuadas, según su criterio.

Por el momento se desconoce el impacto que tendrán sobre los stock de lubina las acciones de emergencia, y ni siquiera si se van a mantener o endurecer en próximos ejercicios. Pero, según cálculos de la propia Comisión, las medidas adoptadas reducirán alrededor del 40 % de los desembarques medios reconocidos en la UE (de 5.668 a 3.456 toneladas). El problema reside precisamente en ese reconocidos. Según Alejo Carballeira, catedrático de Ecología de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), para gestionar y predecir la evolución de la población es fundamental conocer cómo progresa la biomasa reproductora y la tasa de mortalidad, natural y por pesca. Esta última se calcula a partir de las estadísticas de desembarcos y «en algunos casos se comprobó que se registraban menos del 20 % de las capturas reales». Y no siempre por ocultar datos, como a veces se reprocha a la flota, sino porque la normativa de muchos Estados no obliga a declarar el desembarco. Es el caso del Reino Unido, donde los buques de menos de diez metros no tienen que anotar las capturas inferiores a 50 kilos y ahí se pierden muchas toneladas.

Los biólogos del ICES (Consejo Internacional para la Exploración del Mar) rebajan el optimismo de Bruselas y advierten de que, a pesar de esa drástica reducción de las capturas -gracias a la veda impuesta para el arrastre pelágico durante la época de desove, la limitación de capturas y el aumento de la talla mínima de 36 a 48 centímetros-, se estaría todavía muy lejos de conseguir la explotación sostenible de la especie y para esquivar la necesidad de imponer una veda total, el ICES calcula que habría que reducir un 80 % las capturas, hasta quedar en 541 toneladas y, por supuesto, mantener la veda durante la reproducción de la especie.

Por ahora, las aguas gallegas se han librado de las duras restricciones impuestas a la pesca de la lubina salvaje. Pero Carballeira, desde la USC, apela a la responsabilidad de sector y Administraciones y recomienda que se adopten medidas preventivas «antes de llegar a una situación crítica de la población ibérica de nuestra icónica lobita», como el catedrático prefiere referirse a la robaliza, adoptando el apelativo derivado de su denominación francesa: loup de mer.

El ecólogo de la USC aboga por trasladar a aguas gallegas los límites a la pesca comercial y deportiva impuestos en Irlanda, Francia y el Reino Unido. «Vigilar y hacer cumplir la ley poniendo multas y castigos ejemplares es necesario, pero no suficiente, porque de poco sirve si se pescan ejemplares inmaduros, ovados o si no se limita la captura», explica Carballeira, al que le cuesta entender que haya cupos para la sardina, jurel o la xarda y no para especies menos abundantes y económicamente más valiosas por sus características culinarias y deportivas, como la lubina.

Dicentrarchus labrax es el nombre científico de una especie de la que el año pasado se descargaron en Galicia casi 300 toneladas y por las que se ingresaron 3,5 millones de euros: lubina en castellano, robaliza en gallego o seabass, en inglés. El catedrático Alejo Carballeira explica que su nombre vernáculo es griego (Labraki) y expresa la suerte percibida por un pescador que atrapa este pez. Ahora ya es solo por su escasez, pero es que, además, la lobita «es hermosa, astuta y luchadora, de ahí su gran interés deportivo». Tan hermosa como delicada, dice Carballeira, pues se deteriora fácilmente si no se captura con anzuelo.

Es una especie de crecimiento lento y larga vida. Puede superar el metro de largo y los 15 kilos de peso, siempre que viva más de 15 años. La especie soporta un amplio rango de salinidades y de temperaturas. Por lo que tiene de eurihalina, su hábitat se extiende desde aguas libres costeras a más de cien metros de profundidad a las desembocaduras de los ríos. Y por lo que tiene de euriterma (soporta temperaturas de entre 5 y 28 grados) madura sexualmente más o menos. En el Atlántico tarda 4 o 5 años en poder reproducirse, cosa que hace una vez al año.

Pocas alcanzan la madurez sexual a los 42 centímetros y, sin embargo, la talla mínima legal es de 36 centímetros. Solo si se sube a 48, la mayoría tendría la oportunidad de madurar y desovar al menos una vez antes de ser capturada. Además, con la edad se hace más fértil. Para que la fecundación sea efectiva, antes de realizar la puesta, las lobitas se reúnen formando grandes cardúmenes en las denominadas zonas de reproducción.


Fuente: La Voz de Galicia

Etiquetas satelitales ayudan a estudiar migración de la lubina






Pesca Continental Irlanda (IFI) ha desarrollado un innovador estudio de marcado con etiquetas satelitales para investigar las migraciones de la población desovante de lubina.

Un gran número de ejemplares adultos fueron marcados en Puerto Cork, y el estudio se llevó a cabo en colaboración con Finn Okland, del Instituto Noruego para la Investigación de la Naturaleza (NINA), Wildlife Computers -una empresa líder en el marcado electrónico-, y expertos de pesca locales.

Es poco lo que se sabe en la actualidad sobre los patrones de migración y el comportamiento de las poblaciones de reproductores de lubina. Este estudio fue diseñado para contribuir a llenar este vacío de conocimiento y proporcionar una mejor información para gestionar esta icónica especie de la pesca deportiva.

Para realizar la investigación, se les colocaron a los peces etiquetas satelitales en miniatura, desarrollados por Wildlife Computers, y se los volvió a arrojar agua en cuestión de minutos. Las etiquetas livianas están programadas para desprenderse de los peces a finales de la primavera de 2016, cuando transmitirán datos sobre la localización de peces y otra información científica al satélite ARGOS.

El sistema de satélites ARGOS recoge, procesa y difunde datos ambientales desde plataformas fijas y móviles en todo el mundo.

"La lubina es una de las especies más interesantes y valiosas de la pesca recreativa presente en aguas irlandesas", dijo el CEO de IFI, el Dr. Ciaran Byrne.

"Este proyecto es muy oportuno dada la gran atención internacional sobre la distribución de la lubina y las preocupaciones en torno a su estado. Desentrañar más sobre sus migraciones a través de esta asociación representa una excelente oportunidad para obtener nuevos conocimientos, que son esenciales cuando se consideran en el contexto del papel nacional del IFI en la protección y la conservación de esta importante, pero vulnerable especie", añadió.

Finn Okland, un experto internacional en telemetría de peces, brinda asesoramiento para este proyecto, y estuvo presente en el lugar donde durante cuatro días se tomaron muestras y etiquetaron ejemplares de lubina Puerto Cork.

En 2014 se realizó un esfuerzo similar, y la información obtenida se utilizó para mejorar las etiquetas y el estudio de este año.

Este estudio de marcado es un elemento del Programa Nacional de Conservación de la Lubina, un plan de largo plazo desarrollado con instituciones financieras internacionales con el objetivo de determinar el estado de las lubinas juveniles, preadultas y adulta alrededor de la costa irlandesa.

La estrecha colaboración con los pescadores es un elemento clave del programa, dado que la lubina es la única especie de peces marinos que se gestiona exclusivamente para la pesca recreativa. La experiencia de los pescadores locales, que capturan los peces que fueron etiquetados, es esencial para el éxito del proyecto.


Fuente: FIS.com

lunes, 9 de noviembre de 2015

Pescan un sargo de 6,2 kilos






Gerardo Martínez tiene 44 años y lleva desde los 17 practicando pesca submarina. Conoce bien la costa cedeiresa y aún así ayer se topó con un sargo impresionante que se convirtió en una captura récord, ya que pesa 6,2 kilos cuando los más grandes de esta especie no suelen superar los dos. «Estaba a 18 metros de fondo en una de las grietas que hay ante el faro de Punta Candieira, salió cogiendo profundidad y bajo el agua parecía más grande aún», explica este cedeirés que puede haber conseguido una marca mundial apenas un mes después de que el ferrolano Iván González se llevase a casa otro sargo de 6,1 kilos y que -hasta que no se homologue el peso del de ayer- es el más grande jamás documentado.

Bajo el agua Gerardo se quedó impresionado con el tamaño de este pez, pero en tierra le restó importancia. Sin embargo, ya en casa fue su mujer la que lo animó a llevarlo a algún lugar para certificar las dimensiones extraordinarias del animal.

Al igual que sucedió con el capturado hace un mes, no es probable que este ejemplar termine en la mesa de ningún restaurante, porque la intención de Gerardo es que lo examinen los expertos y biólogos de la Xunta, para poder estudiarlo. Gerardo no sabe qué hacer aún, pero Iván, el pescador que disparó su fusil contra otro hace un mes, baraja varias opciones como quedárselo, donarlo a la Estación Biolóxica de A Graña o a la Sociedade Galega de Historia Natural.

Tanto Gerardo como Iván habían conseguido otros botines con rarezas como meros mediterráneos o corvinas en unas inmersiones de pesca submarina muy prolíficas. Ahora esperarán a que las autoridades certifiquen

«Pasé por un restaurante donde les sorprendió mucho y finalmente contacté con la presidenta de la cofradía de pescadores, donde lo pesaron», explica. Ahora comenzará los trámites para certificar el peso de esta captura que se trata, casi con toda probabilidad, de un sargo picudo (Diplodus puntazo).
 

Fuente: La Voz de Galicia