domingo, 17 de abril de 2016
La repoblación del salmón, un éxito que parte de Cotobade
La piscifactoría de Carballedo, situada en las cercanías de la villa, lleva trabajando por la repoblación de diferentes especies de pescado desde el año 1961. Primeramente se dedicó a la cría de la trucha, aunque posteriormente y hasta nuestros días, la repoblación del salmón es su objetivo principal.
Las instalaciones beben de dos ríos diferentes, el Almofrei, principal afluente del Lérez, y el Paraños, un arroyo local. El aprovechamiento de estas dos corrientes diferentes de aguas es un hecho interesante que favorece la cría de los miles de peces que aquí se hacen crecer. A través de diferentes filtros, el agua llega casi sin ningún tipo de sólidos hasta el interior.
El complejo se divide en tres naves o zonas, cada una con una función específica, que realmente vienen a describir las diferentes etapas de vida por las que pasa el salmón en cautividad. Es necesario destacar, que la piscifactoría de Carballedo tiene como fin a la repoblación de la especie, no a la cría en cautividad para su posterior venta. Los ejemplares que alcanzan la madurez son soltados, llegado el momento, en diferentes ríos de la geografía gallega, desde la provincia de Pontevedra hasta en la de A Coruña. Un trabajo que goza de bastante éxito.
La nave que recibe más «mimos» y requiere de mayor atención es la de incubación y alevinaje. La primera fase del proceso en la que, mediante una intervención artificial, los huevos de los reproductores son fecundados. En unas 80 bandejas se cuidan los huevos, que tras eclosionar serán llevados a unos tanques de agua en los que vivirán por un tiempo. Este primer paso es crítico, ya que las pequeñas crías de salmón se alimentan de su saco vitalino, y una vez se acabe deberán empezar con el pienso. Ese momento en el que se pasa de un alimento a otro es complicado. En la naturaleza, el 80 % de los ejemplares mueren, aquí, el mismo porcentaje son los que sobreviven.
Tras crecer, en los meses de mayo o junio pasan a la zona de juveniles. Allí continúan alimentándose y esperan pacientemente al siguiente paso, que sería su liberación hacia el verano. El salmón es un pez que nace y crece en el río, para luego continuar su vida en el mar, y posteriormente remontar el río para reproducirse. Es un hecho estudiado globalmente, y aún sin respuesta, cómo el salmón, en un gran porcentaje de casos, es capaz de volver al río en el que nació.
De cada mil juveniles que se sueltan, retornan entre uno o dos adultos. Parece muy poco, pero cada salmón pone unos 5.000 huevos, y es un pez que puede viajar hasta la costa oeste de Groenlandia. El viaje es largo y las poblaciones salvajes tampoco tienen una supervivencia mucho mayor.
En la última zona, la de reproductores, los salmones más adultos son alimentados. Son cogidos del río, porque sus descendientes tienen una mejor tasa de supervivencia. Luego, son devueltos.
Fuente: La Voz de Galicia
Capturan una trucha de casi tres kilos en el Verdugo
Iván Díaz Lains, un joven de Ponte Caldelas aficionado a la pesca deportiva, capturó en el río Verdugo, una trucha de casi 3 kilos de peso usando como cebo la "cucharilla", después de llevar todo el día probando con "miñoca" y sin obtener resultados. Cuando iba a dar por finalizada la jornada tuvo la suerte de cobrar esta gran pieza.
El ejemplar lo sacó en las inmediaciones de los Pasos da Fraga, que permiten atravesar el río Verdugo entre las parroquias de Caritel y Laxoso, después de un laborioso trabajo de recuperación durante más de dos horas y medias en las que Iván Díaz estuvo luchando con la trucha con cuidado para que no se rompiera el sedal, indicado para piezas de unos 800 gramos.

El alcalde de Ponte Caldelas, Andrés Díaz, lo recibió en el consistorio y felicitó al pescador por su captura y compartió la satisfacción de que un vecino lograse una trucha de ese tamaño a escasos días del inicio de la Festa da Troita y del concurso de pesca deportiva.
El regidor encomió la pericia del pescador y animó a los aficionados a la pesca deportiva a que participen en el concurso que se desarrollará en Ponte Caldelas los días 28 y 29 de mayo dentro del programa competitivo internacional previsto por la organización del 50 aniversario de la Festa da Troita. Asimismo, resaltó el bue estado de conservación ambiental del río Verdugo, así como la abundancia y excelente medida de la fauna piscícola existente en la zona, como acredita la propia captura de un ejemplar de estas características.
Fuente: Faro de Vigo
Capturan en la misma jornada de pesca en el río Furelos tres truchas de más de dos kilos
Las buenas
expectativas con las que los pescadores de Melide iniciaron la temporada en el
coto del río Furelos poco tardaron en confirmarse. Tres truchas de más de 60
centímetros de largo y con más de 2 kilos de peso fueron capturadas el domingo
por otros tantos aficionados con pocas horas de diferencia. El primer ejemplar
lo capturó a las 9.30 en el conocido como pozo de Luzdivina, muy cerca de donde
termina la zona acotada para la práctica del deporte, un pescador del club
Salmo, de A Coruña, que «marchou contentísimo porque era a primeira vez que
conseguía coto para vir pescar ao Furelos e mira que exemplar levou», cuenta,
entusiasmado, el presidente de la Asociación de Troiteiros, Xavier Pazo.
La segunda
gran trucha la sacó dos horas más tarde de la presa de As Mazairas Xosé Manuel
Pazo, de Ferrol. Y la tercera la capturó, pasados diez minutos del mediodía muy
cerca de ese lugar - en la balsa de Os Frades-, Carlos Lamas, de Melide. Los
dos pescadores son miembros del colectivo que preside Xavier Pazo, quien afirma
que el triplete «vai ser difícil de superar».
Fuente: La
Voz de Galicia
Pesca una trucha de cuatro kilos en Parga
Fernando
Prieto consiguió en la zona de Ponte Moeiro, en el coto de Parga, una trucha
poco habitual, de más de cuatro kilos. Para conseguirla tuvo que usar una
cucharilla rectificada y necesitó 25 minutos de lucha para capturarla.
Fuente: La
Voz de Galicia
Pescan una trucha de más de tres kilos y 64 centímetros en el río de Loureda
José
Espasandín Varela logró sacar del río de Loureda una captura
extraordinaria. El vecino pescó una trucha de 3,177 kilos y de unos 64
centímetros de longitud. El pescado cuenta con unas dimensiones de más del
triple que otros ejemplares de tamaño medio. La familia ya ha troceado la
trucha para dividir su ingesta en distintas tandas ya que el pez garantiza
comilona.
Fuente: La
Opinion Coruña
domingo, 27 de marzo de 2016
El decálogo del pescador fluvial
Comenzó la
temporada de la pesca fluvial con la apertura de la veda de la trucha y miles
de aficionados gallegos se aproximaron a las orillas de los ríos para dar sus
primeros lances. Estas son las diez recomendaciones básicas para convertir el
día en una jornada redonda.
1. Ropa
cómoda e impermeable.
En esta
época del año todavía hace bastante frío, por lo que es necesario abrigarse,
pero con ropa térmica, impermeable y cómoda, que permita la movilidad. El
neopreno y el Gore Tex son los materiales más utilizados por los pescadores.
Además, si se va con mosca o a la cucharilla se hace imprescindible un traje
vadeador -que no deja pasar al agua y que cubre por encima de la cintura-, ya
que hay que adentrarse en el caudal del río para tratar de acceder a los
lugares donde se esconden las truchas. En estos momentos los ríos bajan con
bastante fuerza con lo que habitualmente se pesca desde los márgenes.
2. Cañas de
distintos tamaños
Depende del
arte que se escoja (mosca, cucharilla o cebo) el tamaño de la caña -que suelen
ser de fibra de carbono, más ligeras y resistentes- varía entre los 1,25 metros
para cucharilla en verano, hasta los 4,5 metros que se utilizan para cebo o los
2,5 para la mosca. En el caso de los varales -cañas que tienen un sedal fijo en
la punta- este año la normativa fija que el sedal no puede tener menos de la
mitad de la longitud de la caña. Se pueden encontrar cañas desde 30 euros.
3.
Preferible ir acompañado
Aunque la
pesca fluvial es un deporte que se disfruta de manera individual, conviene ir
al río en compañía por seguridad. En pareja se suele repartir un tramo del río
y quedar cada cierto tiempo para comprobar que todo está correcto. El terreno
resbaladizo y poco cuidado de un entorno natural privilegiado puede acabar
jugando malas pasadas y provocar un esguince o una fractura. Tener a alguien
cerca que pueda vigilarnos y que pueda echarnos una mano en este tipo de
situaciones resulta tranquilizador.
4. El
teléfono móvil, una herramienta imprescindible
En este sentido,
las nuevas tecnologías han mejorado sustancialmente las comunicaciones. Por lo
que para poder mitigar las consecuencias de un accidente es imprescindible ir
equipado con un teléfono móvil, perfectamente alojado en una funda impermeable
para evitar que se estropee en el caso de que entre en contacto con el agua.
5. Recambios
para las moscas y cucharillas
La manera de
pescar la trucha puede variar mucho en función de la estación, ya que su
alimentación se va modificando e incluso los insectos de los que se alimenta
cambian de forma y colores con el paso de los meses. Por eso, es importante
llevar un juego nutrido de moscas -aproximadamente medio centenar- para probar
cuál se puede acercar a lo que está comiendo las truchas en ese tramo concreto
del río. Y también se precisan recambios por si quedan enganchadas en una zona
donde es complicado recuperarlas. En cuanto a las cucharillas, con entre 15 y
son suficientes. Se cambian en función de la claridad del agua. Cuando está más
turbia se suelen escoger colores vivos para que la trucha las vea mejor y al
contrario, con agua cristalina, cucharillas de color cobre u oro.
6. Truel y
bastón
Sobre todo
cuando el río está claro y pausado el grosor del sedal disminuye para que la
trucha no sea capaz de apreciarlo. Siempre se juega al límite y como es un
animal muy combativo para evitar perder la pieza es bueno ayudarse de un truel
de pequeñas dimensiones y plegable. Además, para vadear zonas complejas, un
bastón puede ser de gran utilidad. Ya que las piedras no son uniformes y hay
zonas donde el río tiene bastante fuerza y es complicado sostenerse en pie. El
bastón funciona como apoyo y posibilita seguir pescando con soltura en estos
puntos.
7. Comida
para pasar todo el día
Uno de los
errores típicos de principiante es no tener prevista la comida. En muchas
ocasiones el estómago vacío complica una jornada casi perfecta en el río. Por
eso es recomendable salir de casa con alimento y agua para poder continuar
pescando sin la incomodidad del hambre. Además, en los días soleados, el agua y
un gorro o visera evitarán una insolación. Algunos pescadores que van juntos suelen
reagruparse al mediodía y hacer una pausa para comer. Otros, en cambio,
prefieren aprovechar esa franja horaria porque con el amanecer y el atardecer
es de las mejores para conseguir buenas capturas.
8. Los
pequeños detalles marcan la diferencia
En el mundo
de la pesca esta sentencia también es dogma de fe. Llevar, por ejemplo, un
pequeño trapo y un poco de jabón para manipular el cebo y luego poder comer a
gusto; unas tenacillas para pelearse a gusto con los anzuelos; un chaleco donde
tener a mano muchos de los objetos que se requieren para pescar a la trucha
pueden marcar la diferencia entre un día excepcional y otro manifiestamente
mejorable. Pueden parecer detalles insignificantes, pero, a veces, se
convierten en un mundo.
9. Pase lo
que pase, armarse de paciencia
La primera
salida de pesca puede acabar en un auténtico fracaso si lo único que se
persigue es tener grandes capturas. Este es un deporte de paciencia, de saber
que el proceso cuenta tanto como el resultado, de que conseguir una buena trucha
requiere, además de una pizca de suerte, la experiencia que solo se adquiere
cuando solo se vuelve una y otra vez a una lámina de agua y se empieza a
comprender los secretos que encierra.
10.
Disfrutar de un entorno privilegiado
Y un buen
pescador sabe que muchas veces pescar es lo de menos, que ese tiempo en el río
sirve también para disfrutar de un entorno natural privilegiado. Galicia cuenta
con zonas fluviales de una belleza excepcional donde consumir los segundos del
reloj en armonía con el paisaje. Aseguran que durante esos instantes se viven
sensaciones tan intensas que son muy difíciles de transmitirlas a otras
personas. Para saber lo que son hay que vivirlas.
Fuente: La
Voz de Galicia
Una de cada cuatro denuncias que interpone el Seprona en Pontevedra hace alusión a vertidos
Solo durante
el pasado año, el Seprona de la Guardia Civil interpuso en Pontevedra un total
de 1.601 denuncias administrativas, de las cuales el 25 %, esto es, una de cada
cuatro, fueron por transgredir las normas sobre residuos y vertidos. Así lo
recoge la memoria anual de esta unidad, en la que también se refleja que de las
restantes denuncias, 187 se circunscribieron al capítulo de sanidad animal, 175
a infracciones vinculadas con la caza o la pesca y 172 a incendios forestales.
Precisamente,
los fuegos han supuesto el grueso de arrestos llevados a cabo por el Seprona
durante el pasado año en Pontevedra. Así, si en el marco de las distintas
investigaciones para el esclarecimiento de ilícitos penales, fueron detenidas
cinco personas, cuatro de ellas estaban, directa o indirectamente, relacionadas
con incendios forestales.
De igual
modo, otras 37 personas fueron investigadas -figura legal que, antes de la
entrada en vigor de la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, se correspondía
con la de imputado- por distintos hechos, si bien dieciséis de ellas lo fueron
por incendios. En su mayor parte, se trató de quemas incontroladas, ya fuera
porque no se adoptaron las debidas medidas de precaución o porque carecían de
autorización administrativa.
Por otro
lado, casi la mitad de los atestados elaborados por la comisión de delitos
tuvieron vinculación con esta lacra de los veranos pontevedreses. Así, de los
44 ilícitos penales de los que tuvo conocimiento el Seprona, una veintena lo fueron
por incendios forestales, remarcaron desde la Guardia Civil, mientras que media
docena tuvieron al urbanismo en el punto de mira.
La memoria,
asimismo, refiere que «el resto se repartieron en cantidades menores por
distintos ilícitos penales contra la sanidad animal y epizootias, protección de
la flora y fauna, maltrato o abandono de animales de compañía...». En relación
con este último aspecto, no deja de ser llamativo el importante número de
propuestas de sanción administrativa que se tramitaron en el 2015 relacionadas
con la tenencia de mascotas, que en la provincia ascendieron a 165, dos más que
las que se interpusieron en atención al urbanismo y la ordenación del
territorio.
La labor del
Seprona también incluyó la recuperación de veinticinco animales que fueron
hallados heridos y desfallecidos, mientras que se intervinieron dos ejemplares
por infracción al CITES, el convenio sobre comercio internacional de especies
amenazadas. Igualmente, se decomisaron 60,5 kilos de almejas, lubinas y sepias,
entre otras especies.
Fuente: La
Voz de Galicia
lunes, 21 de marzo de 2016
Como se esperaba, los pescadores gallegos se echaron al río
El frío ha sido el gran protagonista de la primera jornada de la temporada de pesca en aguas continentales, que ayer se inició en los ríos de Galicia con capturas escasas pero con buenas previsiones para el futuro.
Unos 60.000 pescadores, entre los que se contabilizan cerca de 15.000 niños, se dieron cita en los ríos para inaugurar una campaña que se prolongará hasta el 31 de julio, con carácter general, y que este año suma un nuevo coto fluvial a los cerca de 35.000 kilómetros de toda la red fluvial gallega.
Son 149 en total en toda Galicia, uno más que el año pasado, al sumarse el de Carbeiro, en el río Deza, en los municipios de Silleda y Vila de Cruces, con 68 tramos libres habilitados para la modalidad de pesca sin muerte, de los que 12 son nuevos.
Aunque se esperaba que la lluvia fuese protagonista en este arranque, finalmente no cayó agua, lo que impidió que se suavizasen las temperaturas. Algo que condicionó el número de capturas, que fueron escasas, pero que no mitigaron, en absoluto, la ilusión de los pescadores.
Entre las principales novedades de este año, además, destaca la total prohibición de pesca con muerte los jueves en toda Galicia. Además, se mantienen la tradicional prohibición de acudir los lunes a los ríos, excepto los festivos.
También se introduce una nueva normativa en la pesca a punta de vara, por la que el sedal tiene que medir, como mínimo, la mitad de la longitud de la caña, una medida que ha generado cierto malestar en el colectivo de pescadores, que utiliza esta técnica, sobre todo, en ríos pequeños.
Otra prohibición será la de pescar salmónidos en las desembocaduras de los ríos. Y será necesaria la obtención de una licencia para la pesca a flote, que se realiza desde embarcaciones.
La captura de la trucha estará regulada con 10 ejemplares por día y persona, con una talla mínima de 19 centímetros, sin cambios en las normativas de cebos con respecto a campañas anteriores.
Las cestas no se llenaron el primer día, pero la campaña pinta bien porque los ríos van hasta arriba de agua gracias a las lluvias caídas en invierno. Solo cabe esperar una buena temperatura y los pescadores mantienen la esperanza de que la temporada mejore en los próximos días.
A las bajas temperaturas que espantaron a las truchas, algunos pescadores, en la zona del embalse de Zamáns, se quejaban de la maleza, que dificultaba, más si cabe, la tarea.
El periodo hábil para la pesca del salmón se iniciará el 1 de mayo hasta el 31 de julio, pero podría adelantarse el fin de la temporada en función de las cuotas de captura. En los tramos compartidos del Eo, la temporada arrancará el 24 de abril y acabará el 15 de julio.
Se esperaba. Los veteranos avisaban. ‘Hay que madrugar’, y así fue. La temporada de pesca fluvial se abrió con capturas a primera hora de la mañana en muchos ríos, aunque otros fueron espectacular e inexorablemente ‘capoteros’, que es la definición que nunca quiere utilizar un pescador, pues llevar un ‘capote’ es un ‘cero patatero’.
No obstante nadie perdió la mañana a pesar de que algunos no tuviesen el mejor día de apertura de los últimos años. Volver al río ya es una alegría para todos pescadores, que llevan muchos meses aguardando este momento.
Las truchas eran las protagonistas, y los pescadores compartían cartel con ellas. Como en todas las temporadas cada zona tuvo sus condicionantes y su respuesta a la hora de la actividad de las esquivas pintonas.
En el Alto Lambre pescó Santi Nitas. “Por la zona libre el río iba con más agua de la que me gustaría, demasiada. Pesqué dos pequeñas, a mosca ahogada con cola de rata, pero poco más dio la mañana”. Cambia la decoración si desde las aguas costeras del ‘primo hermano’ del Mandeo nos vamos al Alto Ulla.
Ofició en el caudal de los Pazos da Ulloa el periodista Miguel Piñeiro. “Fue una buena jornada, pero estábamos en el río a la hora de empezar, una hora antes del orto”. El conocido pescador no quiere presumir, mas damos fe de los dos truchones quileros que entraron a sus pececillos artesanales y media docena de truchas, más pequeñas, a ninfa, con cola de rata. En el intensivo del Ulla, en Monterroso, también había sitio para los más pequeños, como ilustra la imagen superior. Cada vez se ven menos chavales por el río, pero afortunadamente todavía hay relevo generacional. Y si algunos niños tuviesen oportunidad de probar y aprender, el número de licencias volvería a crecer.
El majestuoso Tambre no es el de otros tiempos, al igual que muchos ríos, está muy ‘machacado’. Con todo, como otros históricos como Anllóns, Xallas, Castro, Dubra, sigue llamando cada año por estas fechas a los pescadores gallegos.
Juan Carlos Castiñeira y su grupo se decidieron por la zona de Traba. La conocen bien y son adeptos a los lagos (quizá por haberse criado en la pesca en la Laguna de A Frouxeira en Valdoviño). “Yo llegué un pelín tarde y alguno ya tenía el cupo hecho y estaba sacando fotos. No se dio mal, pero es evidente que hay que madrugar. Al final cumplimos con la faena. La cucharilla fue la estrella”.
Siguiendo con las anchas lagunas, Juan Vázquez casi despertó en Vilasenín. “Peor que otros años, a ‘miñoca’ sí, lanzando al medio del embalse, pero a cucharilla dos picadas... y para mosca es temprano”.
Eloy Saavedra pasó del Eume en Muras “con un frío que pelaba, una niebla que estremecía y ni picada”, a As Forcadas, donde al menos tocó pieza. “La temporada es larga, esto no es como empieza, es como acaba, aunque -es cierto- lo de hoy fue una ‘calamidad’ de apertura”.
Los pescadores gallegos vuelven a estar donde deben, en sus ríos, cuidándolos, mimándolos y vigilándolos. La pesca es otra historia, independientemente del frío, de la lluvia, del temido y a veces certero capote, aunque cualquier tiempo pasado fue mejor y ya no se pesque tanto como antes, mucha gente fue feliz en la jornada de ayer. Y lo que queda. Hoy no se pesca, por Ley. Mañana ya podemos volver al río. Preparémonos. Tic-tac-tic-tac...
Fuente: Faro de Vigo/Ideal Gallego
Irregular comienzo de la temporada trucha en Galicia
![]() |
| Trucha pescada en el río Ladra, ayer |
En líneas generales, el primer día de la temporada de pesca fluvial en Galicia dejó un buen sabor de boca entre los miles de pescadores que se acercaron a las orillas de los ríos. Fueron mejores las capturas en el norte, sobre todo, en la provincia de Lugo, y en las láminas de agua que llevaban menos caudal, donde las truchas no necesitaban refugiarse frente a las potentes corrientes. Pero también en el sur se vislumbró que esta puede ser una buena campaña. Quizás el ligero viento frío provocó que en algunas zonas las condiciones no fueran las ideales, pero el día dibujó ese horizonte halagüeño esperado por todos los aficionados a la pesca.
De hecho, en Rábade, en el río Ladra, se produjeron capturas abundantes, muchas ellas de gran tamaño. Ya había muchos pescadores a primera hora y, después de la jornada inaugural, las expectativas son inmejorables. En el río Eo, a su paso por Ribeira de Piquín, la jornada fue regular. El caudal era alto y fue un buen día para los que optaron por pescar a cucharilla. Padecieron más problemas los que se decidieron por la mosca. En los cotos de Terra Chá y Castro de Rei, en el río Miño, se completó el cupo. Allí también fue un buen día principalmente para la pesca a cucharilla.
En el río Parga, en la zona de Friol, el caudal era abundante. No obstante, el día fue bueno, aunque las truchas fueron de un tamaño pequeño por término medio. En la zona de Monforte, en el río Cabe, las capturas no abundaron, si bien, las truchas pescadas fueron de un buen tamaño. Las cosas se complicaron a partir de mediodía debido a que empezó a soplar un viento frío.
Este fue uno de los principales motivos de queja en la zona de Bergantiños, entre las decenas de aficionados que estrenaron la temporada en el Anllóns. «Fixo moito aire do norte e así non pican», explicaba Raúl Añón, que se acercó por la tarde hasta la zona de A Rocheira (Coristanco) y se volvió de vacío, ya que las escasas capturas logradas tuvo que devolverlas al río porque ninguna daba la talla.
En general, en esta zona, a donde se acercó ayer la directora de Conservación da Natureza, Ana María Díaz, para inaugurar la temporada, todos los pescadores citan la presencia de bandadas de cormoranes centroeuropeos como una causa más de la merma de ejemplares. Por este y otros motivos, los casos de tres o más capturas que diesen la talla ayer fueron muy excepcionales.
En cambio, en la comarca pontevedresa de Deza los pescadores destacaron que en los ríos grandes como el Deza apenas se produjeron capturas. Una situación que achacan al excesivo caudal de los cauces que hacía que ayer hubiera poca actividad y las truchas estuviesen escondidas. En los ríos pequeños, de caudal algo más bajo, como es el Toxa, en Silleda, las capturas fueron abundantes y hubo pescadores que cubrieron el cupo de la jornada llevándose a la cesta diez truchas.
En Ourense se espera una buena campaña, sobre todo, gracias al trabajo realizado en torno a la repoblación de ejemplares. Una de las principales novedades en la jornada de ayer fue el estreno del nuevo tramo sin muerte en el río Loña, una decisión que contó con más de una crítica entre los pescadores de Ourense, que tenían un buen acceso a esa zona por el barrio de As Lagoas y que ya optaron por desplazarse a otros lugares.
Desde las distintas delegaciones provinciales de la federación de pesca hicieron ayer hincapié en recordar la nueva normativa relativa a la modalidad del varal -una caña con un sedal en la punta-, que ha ganado adeptos en los últimos años y que fue incrementando el tamaño de las cañas hasta dimensiones que no solían ser habituales en los ríos. Esto permitía a los pescadores acceder a zonas complejas de llegar de otra manera, pero, para muchos, se empezaba a pervertir el espíritu de la lucha entre el pescador y la trucha.
Por este motivo, la Xunta cambió la normativa y ahora la longitud del sedal de la punta de la caña no podrá ser inferior a la mitad de la longitud de la propia caña. Una novedad que se encargaron de recordar desde la federación durante estos días previos a una jornada inaugural en la que se lamentaron algunos problemas derivados de vertidos, en mayor medida en la zona de Ourense, y de los efectos de las lluvias de los últimos días, lo que limitó las zonas habituales de muchos de los practicante, que tendrán que esperar a que la meteorología les sea favorable.
Fuente: La Voz de Galicia
domingo, 20 de marzo de 2016
Principales novedades de la temporada de pesca Galicia 2016
La temporada de pesca en Galicia este año irá desde este domingo, 20 de marzo, al 31 de julio con carácter general para aguas continentales, con la excepción de aguas salmoneras y las masas de agua de montaña, en las que comenzará el 1 de mayo.
Según informa la Xunta, esta temporada cuenta con 300.000 permisos de captura, una cifra similar a la del año pasado, en un total de 149 cotos fluviales --uno más que la campaña pasada, al sumarse el de Carboeiro en el río Deza--.
Este año se cuenta con 68 tramos libres habilitados para la movilidad de la pesca sin muerte. De ellos, 12 son nuevos: 4 en A Coruña (ríos Anllóns, Quenxe, Sóñora y Bardoso); cuatro en Pontevedra (en el río Verdugo y tres tramos en el Xabriña); tres en Ourense (ríos Edo, Loña y Salas) y uno en Lugo (río Requeixo).
En la campaña de trucha, del 20 de marzo al 31 de julio, la temporada se amplía hasta el 30 de septiembre en los casos de pesca sin muerte y en cotos de pesca intensiva, así como en los cotos con convenio. Por norma general se establece la posibilidad de capturar 10 ejemplares al día y por persona, con una talla mínima de 19 centímetros.
En el salmón, el periodo general será del 1 de mayo al 31 de julio, pero podrá adelantarse el fin de temporada en función de las cuotas de captura, y habrá un periodo específico en los cotos compartidos con Asturias. La cuota de captura está establecida en un ejemplar por persona y jornada, con una dimensión mínima de 40 centímetros.
En los ríos Lérez y Ulla se mantienen las cuotas anuales de 15 y 60 ejemplares, respectivamente. Por provincias, las cuotas de capturas de salmón serán bastante similares, con cinco ejemplares en el río Mandeo (A Coruña); suben hasta 15 ejemplares en el río Masma y bajan hasta 10 ejemplares en el coto de Salmeán (en el río Eo, en Lugo). Por su parte, en el río Miño (Ourense), serán ocho ejemplares como máximo.
Respecto al reo, se mantiene el periodo entre el 1 de mayo y el 31 de julio, prolongándose hasta el 30 de septiembre en algunos cotos en la modalidad de pesca sin muerte, como en Padrón, Noia, Celeiro o Viveiro.
Fuente: eleconomista.es
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