lunes, 19 de marzo de 2012

El Sella empieza en blanco

El cántabro Santiago Rojo echa su primera varada en el lance salmonero del puente «romano»

Los ribereños y deportistas que se acercaron en la primera jornada de pesca del salmón no tuvieron fortuna en las aguas del Sella. Pese a que el nivel de ese emblemático río del Oriente era bajo para esta época en la recién estrenada temporada, lo cierto es que pulula algún que otro ejemplar por la zona media-alta de la cuenca. La suerte fue esquiva en este primer domingo de marzo y el ansiado campanu aún deberá aguardar a una mejor oportunidad.

Uno de los lances más populares del Sella, el del «puente romano» a su paso por la ciudad canguesa, estuvo en mínimos de ocupación, pues tan sólo dos deportistas llegados, desde Reinosa (Cantabria), los hermanos Santiago y José María Rojo González estaban a las 7.45 horas dispuestos a estrenarse en el Sella, lejos de las aglomeraciones de antaño en ese pozo salmonero. «En Cantabria no se abre la temporada hasta el 1 de mayo, por eso hemos venido hasta aquí», explicó Santiago.

La primera señal de alerta se dio en el coto de El Golondrosu, uno de los más prolíficos de la zona alta, en el que se encontraba la terna de deportistas segovianos formada por Juanjo Hidalgo, Miguel Ángel de la Esperanza, apodado «Curro», y su hijo, también llamado Miguel Ángel. Llevan más de quince años acudiendo puntualmente a pescar al río Sella, pero es el primer año en el que acuden en la jornada en la que se levanta la veda.

Allí, en El Golondrosu, a eso de las 8.45 horas, un preciado salmón se soltó de la caña sostenida por Juanjo Hidalgo, tras una lucha de apenas diez minutos entre el deportista y el «monarca» de los ríos. «Era un salmón de más de un metro de longitud, de unos 8 o 10 kilos», explicó el segoviano, quien estuvo sumamente cerca de apuntarse el que hubiese sido el primer ejemplar echado a tierra en Asturias y, por ende, en el Sella, en el actual 2012.

Optimismo contenido de igual forma se respiraba en el curso medio-bajo de la cuenca del Sella, más concretamente, en la zona libre de El Barco, en las cercanías de la villa de Arriondas, donde hubo de realizarse el pertinente sorteo de turnos de media hora -cultura ribereña-, ya que se personaron en el citado lance nada menos que 22 pescadores. En ese punto se atisbaron en los días previos hasta tres ejemplares.

El primer pescador en disfrutar de su correspondiente turno de 30 minutos dispuso de la opción de poder capturar el campanu, pero no demostró demasiada destreza con la cucharilla ante un salmón que estaba en postura. Incluso dejó bastante incrédulos al resto de deportistas y ribereños que aguardaban su correspondiente turno. Fue un querer y no poder. «El salmón desapareció de la postura», explicó uno de los sorprendidos testigos presenciales.

Al menos la mitad de los catorce acotados de la cuenca del Sella estuvieron ocupados por sus titulares. Como dato anecdótico cabe reseñar que la propia guardería se encargó de sacar el sábado del coto Ricao un ejemplar muerto que presentaba manchas. Pesaron la pieza en el centro oficial de El Portazgo, dando en la báscula 10,600 kilogramos (ya le faltaba parte) y tenía 105 centímetros de longitud.

«Hay más salmones en el río de los que yo creía. No está mal para la época en la que estamos», explicó Francisco Antonio Caldevilla Pérez, más conocido como «Antón el Cuatro», presidente de la sociedad de pescadores El Esmerillón, entidad colaboradora en la novedosa subasta del campanu del Sella 2012, junto con el colectivo Ribereños del Sella y el Ayuntamiento de Cangas de Onís, evento programado en los aledaños del «puente romano».

Tampoco tuvieron demasiada suerte los aficionados a la pesca de la trucha, que, de la misma manera, ayer iniciaron la temporada en las zonas salmoneras únicamente con piscardo. No hubo demasiadas capturas, aunque de las truchas pescadas la que más llamó la atención de los curiosos fue una, del tipo arco iris, echada a tierra por el afamado ribereño cangués Eloy Pereña Hernández, en aguas del río Sella.

Las truchas apenas picaron en Ourense

Uno de los pescantines, en el río Loña

El brusco cambio de temperatura, la escasez de caudal de los ríos de la provincia por la ausencia de lluvia y la ya de por sí lastrada cantidad de truchas en las aguas ourensanas en los últimos años han sido protagonistas en la apertura de la temporada de pesca 2012. Todos estos condicionantes hicieron que la afluencia de pescantines fuera menor en la jornada de apertura de la nueva campaña, y además el número de capturas fuese bastante baja.

José Ramón Conde, delegado en Ourense de la Federación Gallega de Pesca, asegura que 'toda la gene estaba con muchas ganas de salir a los ríos pero el cambio de tiempo se notó y la jornada se deslució totalmente. La temperatura bajó mucho en los últimos días y aún por encima hubo viento, lo que notó en las escasas capturas. Existe un problema añadido, y es que el caudal de los ríos está al nivel de los meses de verano, y creo que por mucho que llueva en estos dos próximos meses poco se puede arreglar, por lo que la situación no creo que mejore demasiado'.

Ni en el Avia, ni el en Arnoia, el Arenteiro, el Loña, el Miño..., las capturas no fueron destacables: 'Exceptuando en las zonas intensivas, en las que las capturas fueron mayores, en las zonas libres la pesca fue escasa. La pesca de trucha no está en este momento para la mioca, con cucharilla todavía menos mal. ¿La gente? El primer día siempre es multitudinario, pero en esta ocasión hubo menos gente de lo habitual', finalizó Conde.

El mayor desastre medioambiental en un río gallego llega hoy a juicio


Coincidiendo con el Día del Padre, ha arrancado en Pontevedra el juicio por el mayor desastre medioambiental sufrido por un río gallego. Fue el 1 de septiembre del 2006 cuando un incendio arrasó la empresa Brenntag, en Caldas de Reis, provocando un vertido tóxico en el Umia que acabó con toda la fauna en un tramo de siete kilómetros.

Cinco años y medio después de aquel suceso, tres personas se sentarán en el banquillo de los acusados del Juzgado de lo Penal número 1. Se trata de empleados de la citada empresa a los que la Fiscalía imputa no haber sido diligentes a la hora de acometer una descarga de tolueno que transportaba un camión cisterna.
En estas operaciones, y dado que se trata de una sustancia muy inflamable, la normativa especifica que tanto el transporte como el depósito al que se va a trasvasar el producto deben tener conectadas unas pinzas metálicas a tomas de tierra. Esta medida busca evitar un deflagración electrostática como la que, a la postre, parece que dio lugar al incendio de Brenntag.

En este sentido, la acusación pública sostiene que, si bien en el vehículo se tomaron todas las medidas de seguridad, no ocurrió así en el caso del contenedor. A este respecto, el fiscal mantiene este argumento en base a un informe elaborado por la Guardia Civil, en el que se refleja que se llegaron a localizar restos de la pieza metálica de la toma de tierra del vehículo.

El conductor del camión que transportaba el tolueno sostuvo, durante la larga instrucción de este procedimiento, que «no estaba seguro de si la bomba tenía colocadas las pinzas, pero de lo que sí estaba seguro es de que el recipiente contenedor no la tenía conectada».

Ante estas aparentes evidencias, el ministerio público tiene claro que «no existe la más mínima prueba ni indicio de que la explosión hubiese sido desencadenada intencionadamente por los imputados». En su lugar considera que se está ante una imprudencia de la que deben responder los tres empleados de la química, para los que solicita cuatro meses y quince días de prisión y el pago de una multa de 2.160 euros.

En su escrito, el ministerio público exime de responsabilidad penal a los mandos de Brenntag -«la instalación industrial accidentada cumplía con toda la normativa de seguridad»-, pero no así de la civil. En este sentido, el fiscal solicita el pago de indemnizaciones que suman más de diez millones de euros y de las que tendrían que responder los tres encausados en solidaridad con la empresa química y la aseguradora AIG Europe.

La mayor parte de esta cantidad recaerá, de confirmarse, en la Consellería de Medio Ambiente. A este respecto, el desglose económico reseña que 8.174.644 euros se corresponden con los costes de actuación; 1.359.934 euros por «los daños estrictamente ecológicos (mortandad de peces y otros elementos de la biodiversidad del canal fluvial)»; y 113.919 euros por las obras de emergencia que se tuvieron que acometer para «evitar que la catástrofe adquiriera un tono más dramático».

Y es que el fiscal es contundente a la hora de remarcar que se puso en riesgo la salud humana por emanaciones de sustancias tóxicas, que cuadruplicaron, en determinados supuestos, los máximos permitidos.
En cualquier caso, además de la Administración autonómica, se han reseñado cerca de una treintena de afectados, entre particulares, empleados y otras empresas del entorno.

La Fiscalía imputa a tres trabajadores de la planta por falta de diligencia

La pesca moviliza a 26.500 aficionados en Asturias


La pesca movilizará esta temporada a 26.551 aficionados. Esa es la cifra correspondiente al número de licencias emitidas por la consejería que estarán en vigor a lo largo de todo el año. De ellas, 15.109 habilitan para la pesca de la trucha, cuya temporada se prolongará hasta el 15 de agosto, mientras que el resto, 11.442 licencias, lo hacen para el salmón, cuyo periodo de pesca finalizará el próximo 31 de julio.

La Consejería de Agroganadería y Recursos naturales facilitó ayer estos datos, coincidiendo con la apertura de la XIV edición de la feria del Salmón y a apenas 24 horas antes de que arranque una temporada marcada por la entrada en vigor de una controvertida normativa a la que el máximo responsable de la consejería, Albano Longo, aludió ayer asegurando que “nace de la convicción profunda de la administración de que el problema de las poblaciones de salmones en los ríos asturianos no son responsabilidad de los pescadores de caña, ya que se trata de una pesca artesanal y selectiva por naturaleza”.

Asimismo Longo señaló que como “símbolo y parte del patrimonio cultural el salmón debe ser gestionado con criterios de conservación, pero cuidando con esmero una tradición de siglos, -la pesca-, con implicaciones recreativa, sociales y económicas”.

domingo, 18 de marzo de 2012

«Con la nueva normativa hemos retrocedido 30 años»

Celestino Pérez, presidente de la asociación de pescadores Las mestas del Narcea

Celestino Pérez ha pasado los últimos 20 años tratando de “conjugar los intereses de los pescadores con la implantación de medidas conservacionistas que garanticen a las próximas generaciones puedan seguir disfrutando de la pesca”. Lo ha hecho al frente de la sociedad Las mestas del Narcea, cuya presidencia abandonará tras la asamblea de hoy, víspera del inicio de la temporada.

¿Cómo valora la normativa? Estamos a la expectativa y con prudencia de lo que pueda ocurrir con la temporada, porque se ha dado un giro de 180 grados con respecto a las normativas anteriores, tendentes a la conservación y protección de los salmónidos. En cambio, esta nueva normativa retrocede en el tiempo.

Vamos a pescar con unas condiciones muy parecidas a las de hace 30 años, cuando ahora las poblaciones de salmones son más escasas y somos más pescadores. La incógnita está además en saber que retorno habrá, si habrá abundancia de salmones o no y si hay pocos en saber si esta normativa no será lesiva. Es una normativa que puede ser un arma de doble filo, que se vuelva en contra de los pescadores, ya que si las poblaciones siguen descendiendo traerá consecuencias restrictivas. El tiempo dirá si la normativa es buena o mala, pero a priori parece inadecuada.

¿Cuál era la apuesta de Las mestas del Narcea? Hubiéramos apostado por el establecimiento de un cupo por río que pusiera límite a las capturas en un intento de hacer prevalecer el mayor número de salmones en el río para completar el ciclo biológico y favorecer a las poblaciones. Al llegar a ese cupo o bien se cerraría la temporada o se podría seguir pescando sin muerte.

¿Cuál es el problema del salmón? Son múltiples y de distinta índole. Algunos, como la pesca con arrastreros son de carácter internacional y tienen más difícil solución. Otros en cambio son de carácter más local que nos afectan de forma directa y sobre los que se debe actuar de manera inmediata. No hacerlo sería una irresponsabilidad de nuestros gobernantes.

¿De qué manera debería abordarse el asunto? Habría que elaborar un plan de gestión del salmón que de verdad garantice la subsistencia de la especie, en el que todos los implicados estén de acuerdo y que se ponga en marcha más bien pronto que tarde, porque me temo que se está perdiendo un tiempo precioso para salvaguardar las poblaciones de salmón atlántico en Asturias. Lo importante en marcar una trayectoria y pensar que es la adecuada para salvaguardar las poblaciones de salmónidos. Andar pegando bandazos con las normativas muestra la espiral en la que los políticos se mueven todos los años con la pesca. Parece que la única manera de acometer medidas de cara a la opinión pública que tengan cierta repercusión siempre es sobre los mismos, los pescadores, y las medidas fáciles, sobre la normativa.

El pasado año se habló del efecto negativo de las restricciones para la economía de la ribera… La economía de las zonas se reactivaría y volvería a haber gente si los ríos estuvieran llenos de salmones y truchas.Hay que luchar por eso.

¿La venta del salmón ayudaría en ese sentido ? Vender esa idea es una cortina de humo. La ley de pesca lo prohíbe y su cambio debe pasar por trámite parlamentario. Además, si nos posicionamos a favor de comercializarlo perdemos legitimidad para exigir a los países comunitarios que todavía pescan profesionalmente en alta mar que dejen de hacerlo.

¿En qué medida han podido afectar a los cauces las últimas riadas? Es posible que las riadas hayan dado al traste con el desove natural en el río, de ahí la importancia que tienen la ayuda de las repoblaciones artificiales que hacemos para compensar de alguna manera este tipo de desgracias. Las repoblaciones artificiales no tienen que suplantar nunca al desove natural, sino complementarlo. Tratar de recuperar la poblaciones de salmónidos por su sobre pesca con repoblaciones artificiales es un error de bulto.

¿Cuál es su postura respecto al presunto fraude del ‘campanu’ de 2011? No hacer nada o decir que no se diría nada ante un supuesto fraude del ‘campanu’ es una irresponsabilidad que evidencia la poca catadura moral de algunos individuos. La subasta debe estar libre de toda duda. Es un premio de los pescadores y los asturianos han sabido darse.

La tentación del campanu

Alberto Fernández, a la derecha, con el comprador del campanu, José Castro de Pazo, el año pasado en Cornellana

A solo un día del inicio de la temporada de pesca en los ríos salmoneros asturianos, la polémica generada a raíz de la captura del campanu del año pasado sigue coleando entre los aficionados y dando pie a nuevos debates en torno a la tradicional subasta del primer salmón de la campaña. Algunas asociaciones con peso en la región abogan por suprimir la venta del campanu para evitar situaciones como la de hace un año, que ha llevado al valdesano Alberto Fernández ante el juez acusado de fraude por la sociedad Mestas del Narcea, al poner en duda el colectivo que el salmón que presentó como el primero de la campaña, y por el que cobró 6.000 euros, había sido pescado en el Narcea. Este caso aún está en los tribunales. Otras sociedades consideran que la subasta es un atractivo insustituible y que ha de mantenerse.

«Si no hubiese dinero de por medio desaparecerían todas las polémicas. Cosas como la que ocurrió el año pasado siempre han estado en el candelero, no es la primera vez que hay sospechas y seguro que algún año se ha colado algún fraude», señaló Gil Ramón Rico, presidente de La Socala.

Rico avala su postura con un ejemplo: «Hace años, un afamado pescador, cuyo nombre no pienso decir, trató de precintar en el Esva, donde todavía no había salido el campanu, un salmón del Eo, pero lo pillaron», recordó. El presidente de La Socala asegura que «el dinero es muy goloso y la gente pica, está claro que eso puede dar lugar a fraudes».

En esa misma línea está posicionado el presidente de la Real Asociación Asturiana de Pesca Fluvial, Delfín Puente, que apuesta por premiar al pescador del primer salmón del año con otros incentivos «como cotos gratis, material de pesca, un viaje o lo que sea menos dinero».

Puente tiene muy claro que la sociedad a la que representa siempre defenderá «actos festivos o beneficiosos para la región», pero considera que «el erario público no se beneficia para nada de la subasta» y que sería conveniente eliminarla «para evitar cosas raras».

Celestino Pérez, presidente de la asociación de pescadores Mestas del Narcea, que fue la que denunció el presunto fraude del pasado año, está a favor de la subasta. «No entiendo por qué no se puede recibir un premio económico, el primer salmón de cada río es el único que se puede vender y es un gran atractivo que no se puede perder, es una de las cosas que nos dan prestigio», afirmó. Pérez no se había pronunciado hasta ahora sobre la polémica del año pasado, pero ayer quiso defender la actuación de la sociedad que preside: «Los que dicen que no habría que haber hecho nada ante el supuesto fraude de El campanu demuestran poca catadura moral. La subasta tiene que estar libre de toda duda, es un premio que la sociedad asturiana y los pescadores han sabido darse y sirve para ensalzar al salmón, uno de los símbolos de nuestros ríos y de su calidad ambiental», subrayó.

Nicolás Sánchez, vocal de «El Esmerillón» para la zona del Cares, tampoco quiere que se suprima la subasta. «Apoyo que se pague por El campanu, el pescador tiene que poder hacer lo que quiera con su captura. Además sirve para atrae turistas y generar atractivo», argumento. Román Herrero, presidente de la Sociedad de Pescadores Fuentes del Narcea, no piensa lo mismo: «El dinero lo estropea todo, bastaría con un simple trofeo o con algún regalo tipo material de pesca o cotos gratuitos». Pablo Osendi, de El Banzao, sostiene que «los incentivos económicos no son buenos para el deporte».

11.442 pescadores en busca del campanu


Ha sido 'tempranero'. El campanu, el primer salmón de la temporada, ha sido capturado por Enrique García González a las 10:15 horas en el pozo 'Los kiwis' del río Narcea. Ha pesado 6,700 kilogramos y mide 86 centímetros.
 
Es la primera vez que Enrique García González, vecino de Bárcena (Salas) logra el campanu, aún no ha pensado si lo va a subastar. «Después de 50 años pescando, es el primer campanu que pesco», comentó el ribereño tras presentar el salmón en el centro de precintaje de La Rodriga.
 
Minutos después, el ovetense Luis Antonio Farpón, llegó al centro con el segundo salmón del Narcea, que echó a tierra en Láneo. Pesó 6,3 kilos.
 
En la subasta posterior, el campanu fue comprado por 6.000 euros por Vicente Cueto, de carnicería Delfina, en Avilés. Fue un pujador imprevisto, ya que no estaba entre los cuatro participantes que subieron al escenario de la subasta. La puja comenzó en 3.000 euros y alcanzó los 5.500, pero de ahí no subía, lo que motivó los pitos de los presentes, que no estaban de acuerdo con el precio y pedían a los pujadores que lo subieran. Fue entonces cuando surgió de entre el público Vicente Cueto: "Yo doy 6.000".

Una carnicería de Avilés paga 6.000 euros por el "campanu", de 6,7 kilos


La Carnicería Delfina de Avilés ha pagado hoy 6.000 euros por hacerse con el primer salmón de la temporada en los ríos asturianos, una pieza de 6,7 kilos y 68 centímetros de longitud que fue sacada por Enrique García en el río Narcea a las 10:15 horas.

El precio es el mismo que alcanzó el "campanu" del año 2011, que queda lejos de los 18.000 euros que se llegaron a pagar en 2007 por el primer salmón de la temporada, o de los 10.000 en los que se subastó hace dos años.

El "campanu", nombre con el que se conoce en Asturias al primer salmón que se pesca en cada río, porque hace años se anunciaba su pesca con el repique de las campanas, no se hizo esperar este año y salió a las 10:15 horas.

El ejemplar fue capturado por Enrique García, un pescador jubilado residente en la localidad de Cornellana, en un pozo libre conocido por el nombre de Los Kiwis, en el concejo de Salas.

A los pocos minutos, hacia las 10:30 horas, fue pescado en las inmediaciones un segundo salmón, que pesó 6,3 kilos y fue sacado a cucharilla por Luis Antonio Farpón, un vecino de Oviedo que habitualmente pesca en aguas del Narcea.

Aunque en un principio el pescador del "campanu" no quería subastar la pieza, finalmente fue convencido desde el Ayuntamiento de Salas y los organizadores de la XIV Feria del Salmón que se celebra en Cornellana.

El campanu salió a subasta al precio de 3.000 euros y en la puja participaron tres restauradores y la empresa gallega de montajes que se hizo con él el pasado año, ODK.

En la puja, que se hace sobre tramos de 500 euros, se subió hasta los 5.500 euros y, en ese momento, al quedar parado en ese precio, uno de los asistentes del público hizo llegar su oferta para quedarse con el salmón por 6.000 euros.

Así, Vicente Cueto, dueño de la carnicería Delfina de Avilés, un tradicional establecimiento de la ciudad que permanece abierto al público desde 1935 en la calle de Rivero, se hizo con el "campanu".

Tras la puja, Cueto señaló que no iba con la intención de hacerse con la pieza, pero que al ver cómo se estaba desarrollando la puja, con poco ánimo, decidió presentar su oferta a los organizadores.

La temporada del salmón en Asturias será este año más larga que en ocasiones anteriores al haber cambiado la normativa, que permite también un mayor número de capturas.

Cañas al río

Pescadores en el Puente de Quinzanas

La veda a la temporada de pesca del salmón en aguas continentales del Principado quedó abierta a las 7.45 horas de hoy; una temporada más larga y más permisiva en el número de capturas.

Lo que más polvareda ha levantado ha sido el apartado que afecta al cupo de capturas, ya que cada pescador puede echar a tierra dos ejemplares por semana en las zonas libres, cuando en el curso pasado se había establecido un límite de tres salmones por pescador y temporada. Además, en los cotos salmoneros también se podrá sacar un ejemplar por pescador/día, que no contabilizará para el cupo semanal.

Otro de los puntos de controversia era el referente a las jornadas de descanso, ya que este año únicamente será los jueves salvo que caigan en fechas festivas, en tanto en la anterior las cuencas tenían jornada de reposo los lunes y los jueves. A ello debe añadirse la desaparición de los cotos parciales, que antaño suponían una notable restricción los martes, miércoles y viernes.

Las capturas deberán realizarse del 18 al 31 de marzo utilizando como artes únicamente mosca, devón y cucharilla de 7 centímetros. Del 1 de abril al 15 de julio se permitirán todos los cebos (cucharilla y devón que se cerrará el 14 de julio) y entre el 16 y el 31 de julio únicamente se permitirá la mosca artificial en cualquiera de sus variedades. Además, el 1 de julio quedará vedada la pesca en los cotos de Cañeres (Sella) y la reserva de Niserias (Cares).

Asimismo, se puede pescar salmón en la inminente temporada de pesca fluvial en el río Piloña, afluente del Sella, concretamente desde la cabecera del coto de Infiesto hasta la zona del puente del campo de fútbol de la villa de Arriondas (Parres), tramo este último que permanecerá vedado hasta su confluencia con el río Sella.

Otra importante novedad de la presente campaña será la subasta pública del campanu de la cuenca del Sella, organizada por la sociedad de pescadores El Esmerillón y el colectivo Ribereños del Sella.

La puja se llevará a cabo en el marco del puente romano, al pie del Sella a su paso por la ciudad canguesa. Si el campanu madruga se subastará a las 13 horas, y habrá una segunda opción a las 19.30.

El Ayuntamiento de Salas, siguiendo la estela de las últimas campañas, organizará, por su parte, la subasta del campanu de Asturias, coincidiendo con la XIV Feria del salmón en la explanada posterior del monasterio de San Salvador de Cornellana.

La primera cita para la subasta está programada a las 13 horas, y a las 18.30 la segunda.

En cuanto a la trucha, la temporada también comienza hoy y hasta el 15 de agosto, con todos los cebos y un cupo máximo de ocho piezas de 19 centímetros. En las zonas catalogadas de alta montaña la campaña se iniciará el 14 de mayo y finalizará igualmente en 15 de agosto, también con todos los cebos.

En los cotos trucheros de pesca sin muerte de Cangas de Onís (río Güeña) y Santillán (río Ponga) se podrá practicar dicha especialidad del 18 de marzo al 30 de septiembre, en tanto en los de Infiesto (río Piloña), Espinaredo (río Espinadero), Rales (río Bedón) y las zonas libres del Bedón y Purón será del 13 de mayo al 30 de septiembre. En esas zonas sólo de puede utilizar mosca artificial en cualquiera de sus variedades, con anzuelo sencillo y que en ningún momento podrá ser superior a tres moscas en el aparejo.

El salmón puede con la lluvia

 
Los más pequeños disfrutan de la pesca en una piscina artificial instalada en el recinto de la feria
 
La lluvia no fue ayer la mejor aliada para disfrutar de las actividades que ofrecía la XIV Feria del Salmón y el primer certamen Capenastur de Cornellana. Por largos espacios de tiempo, el público que se acercó al Prado del Convento, donde este año se celebra la popular fiesta salense, tuvo que refugiarse del agua bajo la carpa en la que se distribuían más de sesenta expositores de productos agroalimentarios, de artesanía y, sobre todo, de material de pesca y caza.
 
No obstante, más de un millar de personas se acercaron en la mañana de ayer a disfrutar de una feria que este año presenta una nueva imagen. Así, junto a la piscina artificial para la práctica de pesca sin muerte, que atrae a numerosos niños, el recinto acogió exhibiciones de cetrería y tiro con arco y muestras de las habilidades de perros de madriguera, una práctica poco extendida en la región (de hecho, los organizadores proceden de Valladolid) que sorprendió al numeroso público asistente.
 
Desde la organización de la feria destacaron también los acuerdos comerciales cerrados por algunas de las firmas expositoras, con lo que dan por cumplido el objetivo de crear nuevas oportunidades de negocio a los profesionales de sectores como la caza, la pesca y el turismo activo.
 
El programa de actividades previsto para hoy, que se completa con un certamen de pinchos de salmón organizado por la hostelería local, estará protagonizado por la subasta del campanu, que marca el inicio de la temporada de pesca con muerte.
 
Si el salmón es echado a tierra por la mañana, la venta pública (en la que se han inscrito siete pujadores) se celebrará a las 13 horas. Si sucede por la tarde, se escenificará a las 18.30 horas.