sábado, 23 de febrero de 2013

El cierre de los bancos de almeja de Arcade mantiene sin trabajo a 91 mariscadores





La elevada mortandad de almeja y berberecho en los bancos marisqueros de Arcade debido a los temporales de las pasadas Navidades los mantiene cerrados a la explotación, una medida que mantiene sin trabajo a los 91 mariscadores de a pie de la cofradía de pescadores, en su mayoría mujeres.

La directora xeral de Desenvolvemento Pesqueiro, Susana Rodríguez, aseguró el 21 de febrero en la comisión del Parlamento que la Consellería do Medio Rural e do Mar destinará 3,1 millones de euros de a la mejora de la productividad de los bancos marisqueros con perdida de producción. Estas ayudas se realizarán a través de una orden para proyectos colectivos de acondicionamiento marino y regeneración, con el objetivo de contribuir de forma sostenible a mejorar la gestión y conservación de los recursos marisqueros, aunque esta subvención no es exclusiva para los bancos afectados por las intensas lluvias de los pasados meses de diciembre y enero.

  

El Gobierno prohíbe la pesca de pez espada en el Mediterráneo





El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha publicado el 22 de febrero en el Boletín Oficial del Estado (BOE) una resolución por la que prohíbe la pesca del pez espada en el mar Mediterráneo, durante el mes de marzo.

Los barcos incluidos en el censo de palangre de superficie de aguas mediterráneas no podrán capturar, retener a bordo, transbordar ni desembarcar ejemplares de pez espada entre el 1 y el 31 de marzo, según la regulación del Ministerio.

  

Vigo: Vertidos a la ría





La Plataforma Pola Defensa da Ría "CÍES" denunció ayer ante el Seprona y la Xunta vertidos a la ría sin ningún tipo de depuración.

Según hacen constar, desde las 11.00 horas se abrieron las compuertas de las tuberías de las estaciones de bombeo de Colón, Coruña, Playa de Alcabre y Río Lagares. Trasladarán la denuncia al órgano peticionario de la Unión Europea.

 

Paro de la flota del litoral gallego





Desde el miércoles pasado, los pescadores de buques arrastreros, volanteros y palangreros acatan un paro espontáneo que ocasionará a partir de este viernes la falta de pescado en los mercados de Muxía, Burela, Ribeira, Celeiro, Muros y algunos de Asturias.

Los armadores y patrones de la flota del litoral contactaron a vendedores y mayoristas para comunicarles que desde hoy dejarán de suministrar pescado.

“Permitiremos que los barcos que todavía están faenando traigan esta madrugada las capturas y las vendan mañana [por hoy], pero son pocos ya los que quedan en la mar, tres de Marín y cuatro o cinco de Cedeira, y me consta que alguno ya se está viniendo para tierra”, dijo Javier Sar, portavoz de los armadores de Muxía.

La protesta gremial se dirige desde A Coruña, donde se instaló el centro de operaciones.

El sector manifestante mostró una pancarta resume una de sus principales preocupaciones: ‘Somos pescadores, no traficantes’.

Hasta la fecha, los barcos de cerco no se han sumado a la protesta.

Los pescadores denuncian que están sufriendo presiones por parte de los inspectores a la hora de pesar las capturas en el muelle de descarga en lugar del de destino, por el uso del diario electrónico y por el aumento de las sanciones.

Para el sector, esta situación se agravará con la entrada en vigencia del carné por puntos.

Los armadores y patrones afirman que sólo quieren que los dejen pescar y que no los traten como si fueran "delincuentes".

“Las cuotas son tan ridículas que, simplemente, no nos dan para subsistir”, protestó Basilio Otero, patrón mayor de la Cofradía de Burela.

Mientras que Amador Pita, armador del Pescorial, se quejó de que “un ovillo de hilo vale más que un kilogramo de pescado”.

Por su parte, fuentes de los armadores de Ribeira sostuvieron que el sector afronta “la escasez de cuotas pesqueras”, la “complejidad del uso del diario electrónico de abordo” y la introducción de la normativa de pesaje.

  

Polémica de los sobres: Una pontevedresa tira sin querer 3.000 euros a la basura






En plena marejada por los supuestos sobres de Bárcenas, una pontevedresa, en un descuido, arrojó uno con tres mil euros a un contenedor del papel. Tuvo suerte, a pesar de transcurrir casi todo el día hasta que se dio cuenta del error. Finalmente pudo recuperar todo el dinero.

Ocurrió el miércoles pasado. La mujer, que tiene 63 años, guardaba el dinero en un sobre en la entrada de su casa de la travesía de A Eiriña para pagar las obras que se estaban realizando en el interior de la vivienda.

El problema surgió cuando decidió reciclar unos cartones que, al parecer, también guardaba en otro sobre.

Dicho y hecho. La pontevedresa, aprovechando que tenía que realizar unos recados, decidió deshacerse de los cartones arrojándolos en uno de los contenedores de recogida selectiva próximo a su domicilio. No se dio cuenta y los que terminaron en la basura fueron los tres mil euros en billetes, según confirmaron desde la Policía Local.

El resto del día transcurrió con normalidad, con la mujer ajena a lo que había sucedido. Solo se percató de su error cuando, al terminar la jornada, decidió pagar a los operarios.

Fue entonces cuando se dio cuenta de que el sobre con los cartones seguía en la entrada de su vivienda, mientras que el que contenía los tres mil euros corría el riesgo de terminar reciclado. A pesar de la angustia que sentía, pudo avisar a la jefatura municipal que, a su vez, puso sobreaviso a la concesionaria del servicio de recogida de basuras, la empresa Cespa.

Cuatro empleados de esta compañía se prestaron a vaciar por completo el contenedor y revisar todo lo que albergaba. Los minutos pasaron muy lentos para la pontevedresa, que no perdía la esperanza en recuperar su dinero.

En esta ocasión, la fe tuvo su recompensa y, entre los montones de papeles y cartones que se esparcían por el suelo de la céntrica calle pontevedresa, apareció intacto el sobre. Desde la jefatura destacaron que la mujer, como no podía ser de otra forma, estaba emocionada, agradecida y muy contenta.

 

Asturias: Comienza la pesca de xarda





La campaña para la pesca de xarda comenzará el próximo lunes día 25 para los arrastreros y el miércoles 27 para las artes menores y cerco, según se decidió en la reunión que mantuvieron ayer en Madrid la Secretaría General de Pesca con los responsables autonómicos para abordar el Plan de Gestión del Caladero del Cantábrico y Noroeste.

En esta reunión, en la que estuvo presente el director general de Pesca Marítima del Principado, Alberto Vizcaíno, así como representantes de la Federación de Cofradías de Pescadores del Principado, que preside Dimas García, no se alcanzó un acuerdo de reparto de las cuotas entre las distintas zonas geográficas, por lo que se aplicará el mismo modelo del año pasado, que limita el permiso de pesca a la cuota establecida para cada tipo de arte, según informó ayer el Principado.

Para la xarda, los topes establecidos en el caladero del Cantábrico y Noroeste, según el arte de pesca son los siguientes: en el caso del cerco, 6.000 kilogramos al día; para el arrastre, 7.500 kilos al día, y para artes menores, 400 kilos por tripulante, con un máximo de 2.000.

Esto supone que a las flotas les corresponde unas 4.600 toneladas al arrastre, 5.400 toneladas al cerco y unas 7.000 toneladas para las artes menores.

Todo ello implica que, en el caladero, hubo una reducción para el arrastre, pero un ligero incremento en las otras dos artes de pesca. Así, al arrastre le corresponde un 28,37% de la cuota total, cuando antes tenía un 30,51%. Sin embargo, en el caso del cerco tiene el 33,85%, cuando tenía vigente el 32,72%, y las artes menores pasan a disponer de un 36,50%, frente al 34,63% que tenía antes, según Pesca.

En el caso de Asturias, hay ocho barcos de arrastre y diez cerqueros, mientras que en artes menores vienen participando alrededor de 150 embarcaciones.

El director general de Pesca Marítima, Alberto Vizcaíno, destacó el esfuerzo realizado por la Secretaría General de Pesca para lograr un acuerdo, pese a que el resultado «ha sido un ejercicio fallido de distribución de cuotas», dado que se pretendía que fuera por zonas, «bien por provincias marítimas o por federaciones de cofradías» para que pudiesen planificar cómo pescar.

A pesar de ello, Vizcaíno considera «satisfactoria» la situación de Asturias, ya que, al mantenerse el mismo modelo de gestión que el año pasado, la comunidad autónoma no sale tan perjudicada como inicialmente se preveía. «No es el mejor acuerdo de reparto pero, dado que las opciones iniciales eran peores, continuar como el año pasado no es lo peor», aseguró.

Descarga de xarda en el puerto de Avilés

  

Vertidos en el río Tea dificultan la pesca de lamprea



Pescadores de lamprea, durante la madrugada, sobre el Tea


Pescadores de lamprea del Condado advierten de que el Tea está recibiendo vertidos de lodos procedentes de su afluente, el río Xinzo. Aseguran que se trata de residuos de granito, procedentes de una cantera de la zona, que enturbian las aguas haciendo imposible la pesca de lampreas por falta de visibilidad.

La temporada de pesca de lamprea en el Tea comenzó el 14 de enero y varios pescadores afirman que algunos grupos aún no han pescado ni un solo ejemplar. "Aún no hemos pescado ni una lamprea porque no se ve el fondo del agua y así es imposible. Otros compañeros solo han pescado una o dos en más de un mes de temporada", explica Carlos González, uno de los pescadores afectados.

Hartos de ver el río sucio y de volver a casa con las manos vacías tras pasar la madrugada en vela, varios pescadores decidieron esta semana seguir el curso del río para detectar de dónde provenía la suciedad. Según aseguran, han localizado en el barrio de Ganade restos de lodos de granito, en el río Xinzo, procedentes supuestamente de una cantera de las proximidades, algo que no sería la primera vez que ocurre. "Quienes están en tramos con poca profundidad sí están pescando, pero en zonas como la nuestra, la estacada 8, donde el río mide 2,6 metros, es imposible ver nada", dice González.

Los pescadores piden al equipo del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, a los agentes de Medio Ambiente de la Consellería de Medio Rural y a los vigilantes fluviales de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil que actúen para eliminar cuanto antes los vertidos del río y poder ganar el tiempo perdido, ya que la temporada de lamprea en el Tea concluirá el próximo 27 de abril.

Hacerse con una licencia les supone a los pescadores un gasto que no amortizan si no capturan lampreas. Cada grupo debe contar con 670 euros para equipar una estacada (puente de madera que se construye sobre el río desde el que pinchan las lampreas). Según explican, las tasas que pagan a la Xunta ascienden a 270 euros, más 20 euros de licencia cada uno de los cuatro integrantes del grupo de pesca, darse de alta para tener suministro eléctrico son 120 euros y deben depositar 200 euros como previsión de gasto de electricidad que después, según consuman más o menos, se compensa.

  

domingo, 17 de febrero de 2013

Concurso de montaje de moscas en El Corte Inglés de Santiago




Ante la próxima inauguración de la temporada de la pesca de salmónidos, los pescadores se dieron cita en El Corte Inglés para mostrar sus habilidades en el montaje de moscas para pesca.
Los participantes en el concurso, que se celebró el viernes y sábado, tenían un tiempo máximo de 90 minutos para montar cuatro moscas artificiales de trucha.
Los ganadores obtuvieron seis tarjetas regalo para canjear en el propio centro comercial y también se entregó un premio especial para el mejor montador de moscas menor de 12 años.

 

Pescadores limpian los ríos de la zona de Carballo


Socios de Fario retiraron varios ameneiros secos

Decenas de pescadores dedicaron toda la mañana de ayer a eliminar maleza y troncos de los principales ríos de la zona de Carballo, en A Coruña. Las fuertes avenidas de los últimos días han incrementado el riesgo de inundaciones. Los socios de la entidad Río-Mar, de la comarca de Soneira, no tenían previsto reanudar la limpieza del río Grande hasta el próximo domingo, pero fueron requeridos por los vecinos que viven cerca del cauce debido a la gran cantidad de árboles caídos. El presidente de la entidad, David Gómez Brandariz, señaló que es muy alto el riesgo de que los puentes queden taponados.
También trabajaron en el Anllóns quince socios de Fario, con el fin de preparar el coto de cara al inicio de la temporada. En este caso la labor fue más sencilla porque trabajadores de Tragsa eliminaron hace ya unas semanas buena parte de la maleza. Incluso así, los pescadores laracheses han tenido que emplearse a fondo para retirar ameneiros dañados por un hongo que los mata. La labor es delicada porque la manipulación inadecuada de la madera o de las herramientas infectadas contribuye a propagar la enfermedad.
Los pescadores laracheses trabajaron entre la zona de O Formigueiro y el puente de Areosa. Las labores de limpieza de las orillas ocupó toda la mañana. No se pudo comprobar si había basura en el cauce a causa del fuerte caudal.
En el caso del río Grande, la actuación principal se desarrolló en el entorno de los Batáns do Mosquetín, donde las riadas de los últimos días derribaron tres acacias y un eucalipto. Los cuatro árboles estaban verdes, por lo que no cayeron a causa de una enfermedad, como ocurre con los ameneiros. De esta especie hubo que retirar bastantes ejemplares entre el puente de Santa Irena y el de Torelo. En la realización de los trabajos contribuyó el Concello de Vimianzo, que aportó un tractor. Este vehículo tuvo que ser descargado en tres ocasiones solo por la mañana.

 

Pescadores del Miño denuncian que los «persiguen» con multas


Unas 150 personas apoyaron la concentración de la Plataforma en Defensa del río Miño

Más de ciento cincuenta personas arroparon ayer la concentración promovida por la Plataforma en defensa del río Miño, que pretende mantener la pesca como segunda actividad. Es la segunda manifestación desde que se constituyó la entidad, y su portavoz, José Benito Pousa, valora «un respaldo social y un compromiso de los partidos palpable». Pero la protesta sacó a la luz otra denuncia del sector ya que aseguran que se ha incrementado notablemente el número de multas, «con un afán recaudatorio».
José Benito Pousa afirma que «no se puede entender otra finalidad en estos hechos». Indica que son los primeros interesados en que se controle el río, «porque es imprescindible, una prioridad para todos nosotros». Pero con la misma, asegura que «hay una gran diferencia entre la colaboración y la persecución». Dispara contra la Armada y censura «que se impongan sanciones por hechos o infracciones sobre las que previamente se debería solo notificar e informar y, en todo caso, esperar a una reincidencia para aplicar la multa correspondiente».
En este apartado, incluye situaciones como las que, según afirma, padecen los pescadores de la zona. «Hace menos de quince días multaron con doscientos euros a un pescador porque estaba soltando el barco para salir a la lamprea cuatro minutos antes de la medianoche del domingo», explica José Benito Pousa. Mantiene que a otros «se le han puesto más de tres multas en una sola semana, y no por faltas graves sino por no llevar el carné o dejar papeles en el coche». En el mismo grupo incluyen a otro pescador al que le sancionaron, asegura, con cien euros, porque el número de la tercera lista era más pequeño que el exigido por la normativa». «Deberían informar para poder corregir antes de imponer la sanción», reivindica el portavoz de la Plataforma en defensa del río Miño.
Sobre el camino que han abierto de cara a que la administración reconozca la pesca tradicional como segunda actividad eximiéndolos de la obligatoriedad de hacerse autónomos como dictamina la Ley, se muestran confiados.
«La propia conselleira, Rosa Quintana, reconoció en el encuentro que mantuvimos con ella que hay que repasar el reglamento y puntos sobre los que se puede dialogar», indicó.
La plataforma considera un sinsentido que «si solo trabajas ocho días al mes, tengas que pagar doscientos cincuenta euros por el mismo período como autónomo; es inviable». Alegan, tanto la tradición como los resultados económicos de su actividad. «La media durante el pasado mes de enero por embarcación no daría ni para pagar gastos, cómo se puede querer cobrar una cantidad fija y tan elevada como autónomos», cuestiona.
José Benito Pousa, con varias décadas de experiencias en las aguas internacionales del río Miño indica que «desde siempre se recuerda, allá por el año 1910, que la pesca era un complemento del trabajo agrario para todos los ribereños».