domingo, 27 de marzo de 2016

El decálogo del pescador fluvial






Comenzó la temporada de la pesca fluvial con la apertura de la veda de la trucha y miles de aficionados gallegos se aproximaron a las orillas de los ríos para dar sus primeros lances. Estas son las diez recomendaciones básicas para convertir el día en una jornada redonda.

 1. Ropa cómoda e impermeable.
 En esta época del año todavía hace bastante frío, por lo que es necesario abrigarse, pero con ropa térmica, impermeable y cómoda, que permita la movilidad. El neopreno y el Gore Tex son los materiales más utilizados por los pescadores. Además, si se va con mosca o a la cucharilla se hace imprescindible un traje vadeador -que no deja pasar al agua y que cubre por encima de la cintura-, ya que hay que adentrarse en el caudal del río para tratar de acceder a los lugares donde se esconden las truchas. En estos momentos los ríos bajan con bastante fuerza con lo que habitualmente se pesca desde los márgenes.

 2. Cañas de distintos tamaños

 Depende del arte que se escoja (mosca, cucharilla o cebo) el tamaño de la caña -que suelen ser de fibra de carbono, más ligeras y resistentes- varía entre los 1,25 metros para cucharilla en verano, hasta los 4,5 metros que se utilizan para cebo o los 2,5 para la mosca. En el caso de los varales -cañas que tienen un sedal fijo en la punta- este año la normativa fija que el sedal no puede tener menos de la mitad de la longitud de la caña. Se pueden encontrar cañas desde 30 euros.

 3. Preferible ir acompañado

 Aunque la pesca fluvial es un deporte que se disfruta de manera individual, conviene ir al río en compañía por seguridad. En pareja se suele repartir un tramo del río y quedar cada cierto tiempo para comprobar que todo está correcto. El terreno resbaladizo y poco cuidado de un entorno natural privilegiado puede acabar jugando malas pasadas y provocar un esguince o una fractura. Tener a alguien cerca que pueda vigilarnos y que pueda echarnos una mano en este tipo de situaciones resulta tranquilizador.

 4. El teléfono móvil, una herramienta imprescindible

 En este sentido, las nuevas tecnologías han mejorado sustancialmente las comunicaciones. Por lo que para poder mitigar las consecuencias de un accidente es imprescindible ir equipado con un teléfono móvil, perfectamente alojado en una funda impermeable para evitar que se estropee en el caso de que entre en contacto con el agua.

 5. Recambios para las moscas y cucharillas

 La manera de pescar la trucha puede variar mucho en función de la estación, ya que su alimentación se va modificando e incluso los insectos de los que se alimenta cambian de forma y colores con el paso de los meses. Por eso, es importante llevar un juego nutrido de moscas -aproximadamente medio centenar- para probar cuál se puede acercar a lo que está comiendo las truchas en ese tramo concreto del río. Y también se precisan recambios por si quedan enganchadas en una zona donde es complicado recuperarlas. En cuanto a las cucharillas, con entre 15 y son suficientes. Se cambian en función de la claridad del agua. Cuando está más turbia se suelen escoger colores vivos para que la trucha las vea mejor y al contrario, con agua cristalina, cucharillas de color cobre u oro.

 6. Truel y bastón

 Sobre todo cuando el río está claro y pausado el grosor del sedal disminuye para que la trucha no sea capaz de apreciarlo. Siempre se juega al límite y como es un animal muy combativo para evitar perder la pieza es bueno ayudarse de un truel de pequeñas dimensiones y plegable. Además, para vadear zonas complejas, un bastón puede ser de gran utilidad. Ya que las piedras no son uniformes y hay zonas donde el río tiene bastante fuerza y es complicado sostenerse en pie. El bastón funciona como apoyo y posibilita seguir pescando con soltura en estos puntos.

 7. Comida para pasar todo el día

 Uno de los errores típicos de principiante es no tener prevista la comida. En muchas ocasiones el estómago vacío complica una jornada casi perfecta en el río. Por eso es recomendable salir de casa con alimento y agua para poder continuar pescando sin la incomodidad del hambre. Además, en los días soleados, el agua y un gorro o visera evitarán una insolación. Algunos pescadores que van juntos suelen reagruparse al mediodía y hacer una pausa para comer. Otros, en cambio, prefieren aprovechar esa franja horaria porque con el amanecer y el atardecer es de las mejores para conseguir buenas capturas.

 8. Los pequeños detalles marcan la diferencia

 En el mundo de la pesca esta sentencia también es dogma de fe. Llevar, por ejemplo, un pequeño trapo y un poco de jabón para manipular el cebo y luego poder comer a gusto; unas tenacillas para pelearse a gusto con los anzuelos; un chaleco donde tener a mano muchos de los objetos que se requieren para pescar a la trucha pueden marcar la diferencia entre un día excepcional y otro manifiestamente mejorable. Pueden parecer detalles insignificantes, pero, a veces, se convierten en un mundo.

 9. Pase lo que pase, armarse de paciencia

 La primera salida de pesca puede acabar en un auténtico fracaso si lo único que se persigue es tener grandes capturas. Este es un deporte de paciencia, de saber que el proceso cuenta tanto como el resultado, de que conseguir una buena trucha requiere, además de una pizca de suerte, la experiencia que solo se adquiere cuando solo se vuelve una y otra vez a una lámina de agua y se empieza a comprender los secretos que encierra.

 10. Disfrutar de un entorno privilegiado

 Y un buen pescador sabe que muchas veces pescar es lo de menos, que ese tiempo en el río sirve también para disfrutar de un entorno natural privilegiado. Galicia cuenta con zonas fluviales de una belleza excepcional donde consumir los segundos del reloj en armonía con el paisaje. Aseguran que durante esos instantes se viven sensaciones tan intensas que son muy difíciles de transmitirlas a otras personas. Para saber lo que son hay que vivirlas.




Fuente: La Voz de Galicia

Una de cada cuatro denuncias que interpone el Seprona en Pontevedra hace alusión a vertidos





Solo durante el pasado año, el Seprona de la Guardia Civil interpuso en Pontevedra un total de 1.601 denuncias administrativas, de las cuales el 25 %, esto es, una de cada cuatro, fueron por transgredir las normas sobre residuos y vertidos. Así lo recoge la memoria anual de esta unidad, en la que también se refleja que de las restantes denuncias, 187 se circunscribieron al capítulo de sanidad animal, 175 a infracciones vinculadas con la caza o la pesca y 172 a incendios forestales.



Precisamente, los fuegos han supuesto el grueso de arrestos llevados a cabo por el Seprona durante el pasado año en Pontevedra. Así, si en el marco de las distintas investigaciones para el esclarecimiento de ilícitos penales, fueron detenidas cinco personas, cuatro de ellas estaban, directa o indirectamente, relacionadas con incendios forestales.



De igual modo, otras 37 personas fueron investigadas -figura legal que, antes de la entrada en vigor de la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, se correspondía con la de imputado- por distintos hechos, si bien dieciséis de ellas lo fueron por incendios. En su mayor parte, se trató de quemas incontroladas, ya fuera porque no se adoptaron las debidas medidas de precaución o porque carecían de autorización administrativa.



Por otro lado, casi la mitad de los atestados elaborados por la comisión de delitos tuvieron vinculación con esta lacra de los veranos pontevedreses. Así, de los 44 ilícitos penales de los que tuvo conocimiento el Seprona, una veintena lo fueron por incendios forestales, remarcaron desde la Guardia Civil, mientras que media docena tuvieron al urbanismo en el punto de mira.



La memoria, asimismo, refiere que «el resto se repartieron en cantidades menores por distintos ilícitos penales contra la sanidad animal y epizootias, protección de la flora y fauna, maltrato o abandono de animales de compañía...». En relación con este último aspecto, no deja de ser llamativo el importante número de propuestas de sanción administrativa que se tramitaron en el 2015 relacionadas con la tenencia de mascotas, que en la provincia ascendieron a 165, dos más que las que se interpusieron en atención al urbanismo y la ordenación del territorio.



La labor del Seprona también incluyó la recuperación de veinticinco animales que fueron hallados heridos y desfallecidos, mientras que se intervinieron dos ejemplares por infracción al CITES, el convenio sobre comercio internacional de especies amenazadas. Igualmente, se decomisaron 60,5 kilos de almejas, lubinas y sepias, entre otras especies.





Fuente: La Voz de Galicia

lunes, 21 de marzo de 2016

Como se esperaba, los pescadores gallegos se echaron al río






El frío ha sido el gran protagonista de la primera jornada de la temporada de pesca en aguas continentales, que ayer se inició en los ríos de Galicia con capturas escasas pero con buenas previsiones para el futuro.


Unos 60.000 pescadores, entre los que se contabilizan cerca de 15.000 niños, se dieron cita en los ríos para inaugurar una campaña que se prolongará hasta el 31 de julio, con carácter general, y que este año suma un nuevo coto fluvial a los cerca de 35.000 kilómetros de toda la red fluvial gallega.


Son 149 en total en toda Galicia, uno más que el año pasado, al sumarse el de Carbeiro, en el río Deza, en los municipios de Silleda y Vila de Cruces, con 68 tramos libres habilitados para la modalidad de pesca sin muerte, de los que 12 son nuevos.


Aunque se esperaba que la lluvia fuese protagonista en este arranque, finalmente no cayó agua, lo que impidió que se suavizasen las temperaturas. Algo que condicionó el número de capturas, que fueron escasas, pero que no mitigaron, en absoluto, la ilusión de los pescadores.


Entre las principales novedades de este año, además, destaca la total prohibición de pesca con muerte los jueves en toda Galicia. Además, se mantienen la tradicional prohibición de acudir los lunes a los ríos, excepto los festivos.


También se introduce una nueva normativa en la pesca a punta de vara, por la que el sedal tiene que medir, como mínimo, la mitad de la longitud de la caña, una medida que ha generado cierto malestar en el colectivo de pescadores, que utiliza esta técnica, sobre todo, en ríos pequeños.


Otra prohibición será la de pescar salmónidos en las desembocaduras de los ríos. Y será necesaria la obtención de una licencia para la pesca a flote, que se realiza desde embarcaciones.







La captura de la trucha estará regulada con 10 ejemplares por día y persona, con una talla mínima de 19 centímetros, sin cambios en las normativas de cebos con respecto a campañas anteriores.


Las cestas no se llenaron el primer día, pero la campaña pinta bien porque los ríos van hasta arriba de agua gracias a las lluvias caídas en invierno. Solo cabe esperar una buena temperatura y los pescadores mantienen la esperanza de que la temporada mejore en los próximos días.


A las bajas temperaturas que espantaron a las truchas, algunos pescadores, en la zona del embalse de Zamáns, se quejaban de la maleza, que dificultaba, más si cabe, la tarea.


El periodo hábil para la pesca del salmón se iniciará el 1 de mayo hasta el 31 de julio, pero podría adelantarse el fin de la temporada en función de las cuotas de captura. En los tramos compartidos del Eo, la temporada arrancará el 24 de abril y acabará el 15 de julio.







Se esperaba. Los veteranos avisaban. ‘Hay que madrugar’, y así fue. La temporada de pesca fluvial se abrió con capturas a primera hora de la mañana en muchos ríos, aunque otros fueron espectacular e inexorablemente ‘capoteros’, que es la definición que nunca quiere utilizar un pescador, pues llevar un ‘capote’ es un ‘cero patatero’.


No obstante nadie perdió la mañana a pesar de que algunos no tuviesen el mejor día de apertura de los últimos años. Volver al río ya es una alegría para todos pescadores, que llevan muchos meses aguardando este momento.


Las truchas eran las protagonistas, y los pescadores compartían cartel con ellas. Como en todas las temporadas cada zona tuvo sus condicionantes y su respuesta a la hora de la actividad de las esquivas pintonas.







En el Alto Lambre pescó Santi Nitas. “Por la zona libre el río iba con más agua de la que me gustaría, demasiada. Pesqué dos pequeñas, a mosca ahogada con cola de rata, pero poco más dio la mañana”. Cambia la decoración si desde las aguas costeras del ‘primo hermano’ del Mandeo nos vamos al Alto Ulla.






Ofició en el caudal de los Pazos da Ulloa el periodista Miguel Piñeiro. “Fue una buena jornada, pero estábamos en el río a la hora de empezar, una hora antes del orto”. El conocido pescador no quiere presumir, mas damos fe de los dos truchones quileros que entraron a sus pececillos artesanales y media docena de truchas, más pequeñas, a ninfa, con cola de rata. En el intensivo del Ulla, en Monterroso, también había sitio para los más pequeños, como ilustra la imagen superior. Cada vez se ven menos chavales por el río, pero afortunadamente todavía hay relevo generacional. Y si algunos niños tuviesen oportunidad de probar y aprender, el número de licencias volvería a crecer.


El majestuoso Tambre no es el de otros tiempos, al igual que muchos ríos, está muy ‘machacado’. Con todo, como otros históricos como Anllóns, Xallas, Castro, Dubra, sigue llamando cada año por estas fechas a los pescadores gallegos.







Juan Carlos Castiñeira y su grupo se decidieron por la zona de Traba. La conocen bien y son adeptos a los lagos (quizá por haberse criado en la pesca en la Laguna de A Frouxeira en Valdoviño). “Yo llegué un pelín tarde y alguno ya tenía el cupo hecho y estaba sacando fotos. No se dio mal, pero es evidente que hay que madrugar. Al final cumplimos con la faena. La cucharilla fue la estrella”.
 Siguiendo con las anchas lagunas, Juan Vázquez casi despertó en Vilasenín. “Peor que otros años, a ‘miñoca’ sí, lanzando al medio del embalse, pero a cucharilla dos picadas... y para mosca es temprano”.


Eloy Saavedra pasó del Eume en Muras “con un frío que pelaba, una niebla que estremecía y ni picada”, a As Forcadas, donde al menos tocó pieza. “La temporada es larga, esto no es como empieza, es como acaba, aunque -es cierto- lo de hoy fue una ‘calamidad’ de apertura”.


Los pescadores gallegos vuelven a estar donde deben, en sus ríos, cuidándolos, mimándolos y vigilándolos. La pesca es otra historia, independientemente del frío, de la lluvia, del temido y a veces certero capote, aunque cualquier tiempo pasado fue mejor y ya no se pesque tanto como antes, mucha gente fue feliz en la jornada de ayer. Y lo que queda. Hoy no se pesca, por Ley. Mañana ya podemos volver al río. Preparémonos. Tic-tac-tic-tac...





Fuente: Faro de Vigo/Ideal Gallego

Irregular comienzo de la temporada trucha en Galicia


Trucha pescada en el río Ladra, ayer




En líneas generales, el primer día de la temporada de pesca fluvial en Galicia dejó un buen sabor de boca entre los miles de pescadores que se acercaron a las orillas de los ríos. Fueron mejores las capturas en el norte, sobre todo, en la provincia de Lugo, y en las láminas de agua que llevaban menos caudal, donde las truchas no necesitaban refugiarse frente a las potentes corrientes. Pero también en el sur se vislumbró que esta puede ser una buena campaña. Quizás el ligero viento frío provocó que en algunas zonas las condiciones no fueran las ideales, pero el día dibujó ese horizonte halagüeño esperado por todos los aficionados a la pesca.


De hecho, en Rábade, en el río Ladra, se produjeron capturas abundantes, muchas ellas de gran tamaño. Ya había muchos pescadores a primera hora y, después de la jornada inaugural, las expectativas son inmejorables. En el río Eo, a su paso por Ribeira de Piquín, la jornada fue regular. El caudal era alto y fue un buen día para los que optaron por pescar a cucharilla. Padecieron más problemas los que se decidieron por la mosca. En los cotos de Terra Chá y Castro de Rei, en el río Miño, se completó el cupo. Allí también fue un buen día principalmente para la pesca a cucharilla.


En el río Parga, en la zona de Friol, el caudal era abundante. No obstante, el día fue bueno, aunque las truchas fueron de un tamaño pequeño por término medio. En la zona de Monforte, en el río Cabe, las capturas no abundaron, si bien, las truchas pescadas fueron de un buen tamaño. Las cosas se complicaron a partir de mediodía debido a que empezó a soplar un viento frío.


Este fue uno de los principales motivos de queja en la zona de Bergantiños, entre las decenas de aficionados que estrenaron la temporada en el Anllóns. «Fixo moito aire do norte e así non pican», explicaba Raúl Añón, que se acercó por la tarde hasta la zona de A Rocheira (Coristanco) y se volvió de vacío, ya que las escasas capturas logradas tuvo que devolverlas al río porque ninguna daba la talla.


En general, en esta zona, a donde se acercó ayer la directora de Conservación da Natureza, Ana María Díaz, para inaugurar la temporada, todos los pescadores citan la presencia de bandadas de cormoranes centroeuropeos como una causa más de la merma de ejemplares. Por este y otros motivos, los casos de tres o más capturas que diesen la talla ayer fueron muy excepcionales.


En cambio, en la comarca pontevedresa de Deza los pescadores destacaron que en los ríos grandes como el Deza apenas se produjeron capturas. Una situación que achacan al excesivo caudal de los cauces que hacía que ayer hubiera poca actividad y las truchas estuviesen escondidas. En los ríos pequeños, de caudal algo más bajo, como es el Toxa, en Silleda, las capturas fueron abundantes y hubo pescadores que cubrieron el cupo de la jornada llevándose a la cesta diez truchas.


En Ourense se espera una buena campaña, sobre todo, gracias al trabajo realizado en torno a la repoblación de ejemplares. Una de las principales novedades en la jornada de ayer fue el estreno del nuevo tramo sin muerte en el río Loña, una decisión que contó con más de una crítica entre los pescadores de Ourense, que tenían un buen acceso a esa zona por el barrio de As Lagoas y que ya optaron por desplazarse a otros lugares.


Desde las distintas delegaciones provinciales de la federación de pesca hicieron ayer hincapié en recordar la nueva normativa relativa a la modalidad del varal -una caña con un sedal en la punta-, que ha ganado adeptos en los últimos años y que fue incrementando el tamaño de las cañas hasta dimensiones que no solían ser habituales en los ríos. Esto permitía a los pescadores acceder a zonas complejas de llegar de otra manera, pero, para muchos, se empezaba a pervertir el espíritu de la lucha entre el pescador y la trucha.


Por este motivo, la Xunta cambió la normativa y ahora la longitud del sedal de la punta de la caña no podrá ser inferior a la mitad de la longitud de la propia caña. Una novedad que se encargaron de recordar desde la federación durante estos días previos a una jornada inaugural en la que se lamentaron algunos problemas derivados de vertidos, en mayor medida en la zona de Ourense, y de los efectos de las lluvias de los últimos días, lo que limitó las zonas habituales de muchos de los practicante, que tendrán que esperar a que la meteorología les sea favorable.




Fuente: La Voz de Galicia

domingo, 20 de marzo de 2016

Principales novedades de la temporada de pesca Galicia 2016







La temporada de pesca en Galicia este año irá desde este domingo, 20 de marzo, al 31 de julio con carácter general para aguas continentales, con la excepción de aguas salmoneras y las masas de agua de montaña, en las que comenzará el 1 de mayo.


Según informa la Xunta, esta temporada cuenta con 300.000 permisos de captura, una cifra similar a la del año pasado, en un total de 149 cotos fluviales --uno más que la campaña pasada, al sumarse el de Carboeiro en el río Deza--.


Este año se cuenta con 68 tramos libres habilitados para la movilidad de la pesca sin muerte. De ellos, 12 son nuevos: 4 en A Coruña (ríos Anllóns, Quenxe, Sóñora y Bardoso); cuatro en Pontevedra (en el río Verdugo y tres tramos en el Xabriña); tres en Ourense (ríos Edo, Loña y Salas) y uno en Lugo (río Requeixo).


En la campaña de trucha, del 20 de marzo al 31 de julio, la temporada se amplía hasta el 30 de septiembre en los casos de pesca sin muerte y en cotos de pesca intensiva, así como en los cotos con convenio. Por norma general se establece la posibilidad de capturar 10 ejemplares al día y por persona, con una talla mínima de 19 centímetros.



En el salmón, el periodo general será del 1 de mayo al 31 de julio, pero podrá adelantarse el fin de temporada en función de las cuotas de captura, y habrá un periodo específico en los cotos compartidos con Asturias. La cuota de captura está establecida en un ejemplar por persona y jornada, con una dimensión mínima de 40 centímetros.


En los ríos Lérez y Ulla se mantienen las cuotas anuales de 15 y 60 ejemplares, respectivamente. Por provincias, las cuotas de capturas de salmón serán bastante similares, con cinco ejemplares en el río Mandeo (A Coruña); suben hasta 15 ejemplares en el río Masma y bajan hasta 10 ejemplares en el coto de Salmeán (en el río Eo, en Lugo). Por su parte, en el río Miño (Ourense), serán ocho ejemplares como máximo.


Respecto al reo, se mantiene el periodo entre el 1 de mayo y el 31 de julio, prolongándose hasta el 30 de septiembre en algunos cotos en la modalidad de pesca sin muerte, como en Padrón, Noia, Celeiro o Viveiro.




Fuente: eleconomista.es

Buenas perspectivas para el inicio de la temporada de pesca






Después de meses de espera, la temporada de pesca fluvial ya está aquí. Este domingo se abre en ciertos tramos de los ríos gallegos la campaña de la trucha y las perspectivas son halagüeñas. El caudal y las aguas frías y claras han provocado que vaya a haber una intensa actividad para los cerca de 60.000 pescadores que tienen licencia en Galicia. «Parece que el día estará nublado y con el agua así, limpia y fría, pueden darse las condiciones propicias para que haya una buena jornada», explica el secretario de la Federación Gallega de Pesca, Jorge García, quien, de todos modos, agrega: «Aunque se den todos los ingredientes necesarios para un buen día, eso no significa que vaya a haber buenas capturas, porque en esta temporada se evalúa la calidad de la freza -la reproducción de la trucha- de hace dos años, que es el tiempo suficiente para que los ejemplares logren alcanzar el tamaño mínimo permitido -y que varía desde los 19 centímetros que rigen por término general a los 25 del río Eo-».


Este año, por ejemplo, en principio no será bueno para la cría. Las lluvias han sido torrenciales y llegaron tarde, en enero, cuando las camas ya estaban formadas, por lo que probablemente habrá barrido muchas. «Además, ha sido un invierno especialmente cálido y no sabremos cómo eso influirá en la reproducción de la trucha», comenta García. «A veces, la naturaleza se acaba adaptando a las circunstancias mejor de los que intuimos, así que habrá que esperar, al menos, dos años para saber cómo fue este invierno».


Con el agua cristalina y la temperatura baja, los pescadores optarán por la cucharilla o la mosca por delante del cebo, más apropiado para los días en que las lluvias arrastran mayor sedimentación. «Las truchas entran a comer lo que más hay en el río. Por eso cuando el agua está turbia y baja con lombrices y caracoles se pesca mejor con cebo, pero cuando está transparente la mosca y la cucharilla funcionan mejor», indica el secretario de la federación gallega de pesca. «La cucharilla es un gran rastreador y ahora que en los ríos apenas han salido las hierbas es el momento ideal para usarla», incide Jorge García.


El domingo por la tarde, cuando el sol ya haya caído, se sabrá cómo ha ido este primer día del año de pesca fluvial en Galicia.




Fuente: La Voz de Galicia

La pesca no engancha a los jóvenes






A apenas 48 horas para que comience la temporada de pesca fluvial en Galicia, los pescadores continúan mostrando su preocupación por la falta de relevo generacional en las orillas de los ríos. De las 90.000 licencias que había a finales de los noventa se ha pasado a 60.000, de las cuales 15.000 pertenecen a menores de 18 años. Desde la Federación Gallega de Pesca ven en la paulatina despoblación del rural y en los cambios de hábitos de ocio las dos principales causas de que los jóvenes no se enganchen a un deporte fuertemente enraizado en la cultura de la comunidad.


«Cada vez hay menos gente en las aldeas y eso dificulta que este tipo de tradiciones se sigan transmitiendo como era habitual», comenta el secretario de la federación, Jorge García Duarte, quien añade: «Yo soy de Santa Comba y el río pasaba a 300 metros de mi casa y en verano cuando tenía 13 o 14 años no había quien me quitase de él. Ahora cada vez más gente vive en las ciudades, por lo que hace falta que alguien los lleve a pescar. Además, tampoco somos ajenos al envejecimiento de la población que está padeciendo Galicia».


Por otro lado, las formas de ocio se han ido modificando y ampliando con los años. Y quizás la pesca no responde a los patrones que marca esta sociedad, donde lo instantáneo prevalece sobre la elaboración y la paciencia. «Para aprender a pescar -indica el secretario de la federación- te lo tienen que enseñar, te puede entrar el gusanillo, pero debes ir con alguien que lo haya vivido. Y ahora los chicos tienen videoconsolas, teléfonos móviles, ... un montón de cosas de las que antes no podíamos disfrutar. Aunque es una pena que se pueda ir perdiendo algo que fomenta el contacto de la persona con el medio ambiente, con la naturaleza que nos rodea».


De todos modos, García Duarte indica que las 15.000 licencias de los menores de 18 años se mantienen estables en los últimos años. «Me sorprende, porque con tantos factores en contra lo normal sería que la caída fuese acentuada año a año», apunta. Por este motivo, desde la federación cada vez plantean más actividades para fomentar la implantación de la pesca entre las nuevas generaciones. «Hablamos con los clubes para que hagan campeonatos con los chicos, aunque más que campeonatos son xuntanzas para que conozcan el deporte, lo prueben y que les entre el interés por él. Estamos realmente preocupados con este tema», subraya Jorge García.


Lo curioso es que la tendencia en el mar es completamente distinta a la de tierra firme. En cada recorte de costa se ven más jóvenes con una caña o un sedal. «No tenemos estadísticas oficiales, pero es una realidad palpable», señalan desde la federación. La época estival está monopolizada por el viaje al océano.


Pese a este problema de fondo que presenta la pesca fluvial, este domingo es de esperanza. Se abre en ciertos tramos de los ríos gallegos la campaña de la trucha y las perspectivas son halagüeñas. El caudal y las aguas frías y claras han provocado que vaya a haber una intensa actividad, aunque no esto no garantiza abundantes capturas. Esto último dependerá de cómo haya sido la cría de hace al menos dos años -el tiempo necesario para que las truchas den las tallas mínimas, que varían desde los 19 centímetros que rigen por término general a los 25 del río Eo-.


Con el agua cristalina y la temperatura baja, los pescadores optarán por la cucharilla o la mosca por delante del cebo vivo, más apropiado para los días en que las lluvias arrastran mayor sedimentación. «Las truchas comen de lo que más hay en el río en cada momento. Si el caudal arrastra lombrices o caracoles, es más fácil pescar con cebo vivo», explica Jorge García.


Después de la apertura de la trucha, paulatinamente se irá ampliando el calendario de la pesca fluvial y se abrirá a otras especies como el salmón o el reo.




Fuente: La Voz de Galicia

El Ulla y otros 4 ríos gallegos acogerán el Campeonato Mundial de Salmónidos Mosca Xuventude


Ana Díaz, Beatriz Mato, José Manuel Rey y José López, en la playa fluvial



Por primera vez en la historia, Galicia acogerá el Campeonato Mundial de Salmónidos Mosca Xuventude. Gracias al trabajo de la Federación Galega de Pesca que preside José Manuel Rey Alvela el "país de los mil ríos" albergará un certamen de referencia en el panorama internacional. Lo hará ofreciendo cinco de esos ríos: Ulla, Eume, Xallas, Mandeo y Anllóns. La Consellería de Medio Ambiente e Ordenación do Territorio que dirige Beatriz Mato colaborará en la celebración de esta y otras cinco iniciativas, como el Campeonato de España de Salmónidos Mosca Xuventude que se disputará en julio en el coto de Xallas y en el río Anllóns, o Pescaprendo, actividad orientada a difundir la práctica de la pesca sin muerte entre los niños que se celebrará en junio en Silleda.


Xunta y Federación Galega de Pesca rubricaron el convenio por el que se regirá su mutua colaboración a media mañana de ayer en las instalaciones de la playa fluvial de la Sociedade Deportiva Río Ulla de A Estrada, en un acto al que también asistieron la directora xeral de Conservación, Ana Díaz; el jefe del Servizo de Conservación da Natureza, Pablo Caballero; el alcalde de A Estrada, José López Campos; el delegado de pesca de la Federación Galega de Pesca en la provincia de Pontevedra, José Luis González; el presidente de Río Ulla, Miguel de la Calle, y otros directivos como el responsable de pesca Miguel Sande; o los guardas de esta sociedad deportiva estradense.


El convenio rubricado ayer por Beatriz Mato y José Manuel Rey Albela sella la colaboración de Xunta y Federación Galega en materia de actividad piscícola, de modo que posibilitará la celebración y la divulgación de campeonatos y eventos relacionados con la actividad piscícola en Galicia.
La titular autonómica de Medio Ambiente aprovechó su presencia en A Estrada para referirse al inminente inicio de la nueva temporada de pesca fluvial en Galicia, que arrancará mañana domingo, 20 de marzo, con una oferta de 300.000 permisos de captura en los cotos fluviales gallegos. Se trata de una cifra similar a la de la temporada anterior. Los interesados deberán tener licencia en vigor y el permiso oportuno para poder capturar trucha (desde mañana). Para capturar salmón y reo, deberán aguardar hasta el 1 de mayo.


Beatriz Mato señaló que la incorporación del coto de Carboeiro en el río Deza -en los municipios de Silleda y Vila de Cruces- eleva a 149 los cotos existentes en Galicia. Agregó que la comunidad autónoma cuenta con 68 tramos libres habilitados para la modalidad de pesca sin muerte, de los que 12 son nuevos. Cuatro de ellos se localizan en la provincia de Pontevedra: un tramo en el río Verdugo y tres en el Xabriña. Otros cuatro están en la provincia de A Coruña: en los ríos Anllóns, Quenxe, Sóñora y Bardoso); tres en la de Ourense (en los ríos Edo, Loña y Salas); y uno en la de Lugo (en el río Requeixo).




Fuente: Faro de Vigo

Sale un congrio de 25 kilos




La aventura que relató Hemingway en su célebre novela "El viejo y el mar"nada tiene que envidiar a la que ayer tuvo como protagonista al vilagarciano Jorge Mondelo Vidal, de 41 años, que venció a pulso a un auténtico gigante marino, un congrio de 25 kilos de peso y dos metros de longitud. El aficionado pescador reconoce que fue una decisión arriesgada pues el animal luchó con todas sus fuerzas y hasta que cayó vencido en el último momento. El destino del congrio es ahora un exquisito guiso que prepara su madre, aunque lo troceó para repartir también con su hermana.

El vilagarciano Jorge Mondelo Vidal, 41 años, buscaba lubinas en las turbias aguas de Virxe das Mareas cuando a eso de las 11,30 observó un congrio cuya boca y ojos asomaban desde su cueva a unos seis o siete metros de profundidad.

"Pensé que iba a ser un ejemplar de siete u ocho kilos con los que ya me había enfrentado y le disparé con el arpón a la cabeza, momento en el que me di cuenta de su envergadura", explica el aficionado pescador.

En ese instante advirtió el peligro. Estaba a 250 o 300 metros de la costa y el animal era mucho más grande de lo que me podía esperar. "Además iba solo porque ayer, por unas causas o por otras, ninguno de mis amigos me quiso acompañar como anteriores domingos y tenía que sacarlo de allí yo solo", explica con tremenda serenidad.

Por ello se trazó un plan. Lo primero que hizo tras el primer disparo fue atar la cola del congrio a la boya y en ese momento le lanzó otro arponazo.

"Aún así, el animal seguía vivo y trataba de adentrarse en el mar. Yo lo arrastraba a nado hacia la orilla y luego él tiraba de mi hacia adentro. Por eso tardé más de una hora en sacarlo a tierra", recuerda.

Reconoce que se trata de un pez muy peligroso pero es consciente de que se rebelan mucho más los de talla normal, es decir los que pesan en torno a diez kilogramos y, por lo tanto miden la mitad. Sabe también que existen otros ejemplares mucho más grandes "pero se necesitarían más brazos para pelear con él", reconoce. "Tampoco sería malo contar con una barca de apoyo para evitar riesgos", deja caer en medio de la conversación.

Pero al final, Mondelo logró su objetivo y llegó a la orilla. Allí, lo primero que hizo fue llamar a su amigo y compañero de pesca, el grovense, Manuel Aguiño pues la pieza era digna de exhibición.

La posó en el suelo y ya fue consciente de su tamaño. "Pesó 25 kilos y mide unos dos metros como se puede comprobar en la imagen, ya que mi estatura es de 1,83 metros", dice con el orgullo de acabar de vencer a una verdadera bestia marina.

Y lo hizo él, solo, sin ayuda de nadie, pero matiza que como aficionado tiene ciertos conocimientos. "Los congrios de mayor tamaño son mucho más nobles y casi se sabe cómo van a actuar en el mar", dice con una tranquilidad que apabulla.

Y a continuación refiere que vio otros dos congrios más pequeños, de unos cuatro kilos, "pero los dejé para que crezcan". A continuación sentencia: "Todo lo que se pesca es para comer y eso es lo que vamos a hacer en mi familia con este ejemplar de congrio gigante"

El reparto estaba decidido de antemano. "Mi madre prepara el congrio de forma clásica, lo guisa con patatas y guisantes. Y aunque tiene espinas es exquisito". Las otras dos porciones de "rodajas como platos", se las llevarán él y su hermana para casa. Menudo banquete.



Fuente: Faro de Vigo

La Xunta reserva 74 cotos de salmón en el Ulla para potenciar el turismo rural






Los permisos de pesca en Área Santiago que se ha reservado la Xunta de Galicia para promover la pesca de salmón en el Turismo Rural se distribuirán entre las casas San Ginés, A Casa da Botica, Casa da Meixida, Casa Marcelo, Casa Suárez y Torres de Moreda. En el río Ulla las cantidades de cotos de salmón que se pondrán a disposición de las casas de turismo rural alcanzan los 74 cotos, 35 en Santeles (25 en mayo y 10 en junio), 21 en Sinde (15 en mayo y 5 en junio) y 18 en Ximonde (14 en mayo y 4 en junio). Esta cantidad supera con creces los 41 cotos reservados el año pasado para el turismo rural. En toda Galicia la Xunta de Galicia ha reservado 237 permisos de pesca para potenciar el turismo rural.

Casa da Botica de A Estrada dispondrá de 6 permisos para el coto de Sinde, 6 para el de Ximonde y 13 para Santeles; Torres de Moreda, también de A Estrada dispondrá de 5 para Sinde, 7 para Ximonde y 13 para Santeles; Casa Marcelo de Carcacía dispondrá de 6 permisos para el coto de Sinde; Casa da Meixida tendrá 4 permisos para el coto de Sinde, y Casa Suárez en la Ulla dispondrá de 7 permisos para el coto de Ximonde y 12 para el coto de Santeles.

Estos permisos suelen incluirse dentro de paquetes especiales preparados por las casas de turismo rural para ofertar a sus clientes. Esta medida ya se puso en marcha con éxito el año pasado y contó con una buena acogida por parte de los establecimientos, que destacaron la gran demanda.




Fuente: Faro de Vigo