jueves, 2 de enero de 2014

Cantabria: Plan de recuperación del salmón en el río Besaya






La Consejería de Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural va a reforzar en 2014 el programa de recuperación de salmón en el Besaya, dados los buenos resultados que se están logrando.
El ciclo vital del salmón se ve entorpecido por distintos obstáculos. Las presas en los ríos, la escasez de caudal, la pesca, los depredadores o la contaminación ambiental son algunos de los factores que han complicado la supervivencia de esta especie.
Para mitigar la amenaza, una de las acciones que la Dirección General de Montes lleva a cabo en Cantabria es la repoblación en el río Besaya, que se viene realizando desde 2010, un año en el que se soltaron 12.463 peces. Desde entonces y hasta 2013, en total, se han introducido en sus aguas cerca de 44.000 ejemplares.
Todos ellos proceden del Centro Ictiológico de Arredondo, que depende de la Dirección General de Montes de la Consejería de Ganadería y que se inauguró hace dieciséis años.
Uno de los buenos signos del resultado del programa es que recientemente se han capturado cuatro salmones en el río Oria (Guipúzcoa) que fueron soltados en el parque de La Viesca en 2010.
También se han detectado salmones repoblados en el Besaya, que se introdujeron en ese río y que después han vuelto como adultos a desovar, tras culminar su largo viaje desde las aguas del Atlántico Norte, próximas a zonas árticas.
La consejera, Blanca Martínez, ha dicho que intentar preservar el salmón para las generaciones futuras "es una obligación" de la Administración.
"Hoy por hoy, y pese a que la especie atraviesa por una situación compleja por su propio ciclo vital, sí podemos sentirnos orgullosos de que tenga presencia estable en prácticamente todas sus áreas de distribución históricas", señala la consejera.
Martínez ha indicado que, junto a la actuación en el Besaya, uno de los objetivos a corto plazo del Gobierno es lograr que el salmón pueda acceder a sus "frazaderos históricos" en el Nansa, y para ello se habilitan mecanismos que los permitan remontar hasta el curso alto.
"Mantener el salmón en nuestros ríos no sólo tiene una gran importancia socioeconómica, sino que es clave desde el punto de vista de la biodiversidad, ya que es una especie testigo de la calidad de nuestras cuencas", ha añadido la consejera, antes de recalcar que no se puede "dar la espalda" al "legado" recibido de generaciones anteriores.
El esfuerzo de la Consejería incluye gestiones ante la Confederación Hidrográfica del Norte para que se eliminen obstáculos en el río (como presas) para que la cuenca sea más accesible a la especie.
Y, por supuesto, también está la repoblación: un proceso complejo que en esta región está dando frutos. El proceso comienza en otoño, cuando se capturan los reproductores y son trasladados hasta Arredondo en una cuba isoterma.
Una vez en el centro, son medidos, pesados y marcados, y distribuidos en tanques, en los que están separados por cuencas y permanecen hasta que están listos para el desove artificial (que tiene lugar entre noviembre y enero).
A los machos se les extrae una muestra de esperma y, tras verificarse su calidad, se utiliza para fertilizar los huevos de las hembras.
De cada una de ellas se obtienen entre 2.000 y 8.000 unidades, que se dividen en lotes para ser fertilizados por el esperma de varios machos: así se aumenta la variabilidad genética de la población y se reduce sensiblemente el riesgo de endogamia.
Los alevines nacen en primavera y cuando alcanzan los 3 ó 4 centímetros son trasladados a unos tanques exteriores. Cuando alcanzan unos 10 centímetros se comienza la vacunación y el micromarcado individual, que es el paso previo a la suelta en el río.
En Cantabria en 2013 se han marcado en total 115.978 peces: cerca de 21.000 han ido a la cuenca del Asón, unos 24.500 a la del Deva, más de 27.000 a la del Pas, 19.000 a la del Nansa, 12.000 al Miera y 11.400 al Besaya.

 

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