martes, 26 de agosto de 2014

La pesca con poppers y paseantes







El verano, con el calentamiento general de las aguas, es un gran momento para pescar en superficie con señuelos artificiales como poppers y paseantes. Sin embargo y aún a pesar de que este tipo de señuelos han demostrado en múltiples ocasiones que puede ofrecernos buenísimos resultados, la cantidad de pescadores que los incluyen entre su equipo de pesca sigue siendo bastante escasa, quedando relegados ante otras opciones que, en principio, pueden resultar más fáciles de utilizar.

Por ello este mes hacemos un repaso a este tipo de señuelos, analizando los mejores momentos para usarlos y ofreciendo algunas pautas de uso para conseguir los mejores resultados durante sus jornadas de pesca.


SEÑUELOS DE SUPERFICIE

Lo cierto es que el abanico de señuelos disponibles hoy en día es casi infinito por lo que puede ser complicado en un primer momento saber qué tenemos entre manos.

El principal factor que define claramente un señuelo es la capa de agua que trabaja, de esta forma podemos hablar de señuelos de superficie como poppers y paseantes, señuelos que exploran los primeros metros de agua como minnows y jerkbaits señuelos de profundidad que reconoceremos por sus baberos más amplios etc.

En esta ocasión nos centraremos en señuelos “señuelos de superficie” en esta categoría entran los señuelos que, por carecer de babero, son movidos por la acción de la punta de la caña y cuya acción de pesca transcurre en la superficie del agua.

Dentro de este tipo de señuelos podemos encontrarnos con paseantes, poppers o pencil poppers cada uno con sus características propias pero con un denominador común: trabajar en superficie.

Los poppers son llamados así porque, por la forma cóncava de su boca, hacen un sonoro “pop” al chocar con el agua cuando se le da un tirón con la punta de la caña, a la vez que levanta agua y burbujas.

Los pencil poppers se llaman así por la forma alargada, tipo lápiz, que tienen. Son más alargados que los poppers y tienen más peso en la cola que en la cabeza, por lo que, en el agua, adoptan una posición vertical sacando la cabeza fuera del agua.

Estos señuelos se animan mediante golpecitos más o menos continuos con la puntera de la caña, movimiento que se logra haciendo un vaivén de muñeca corto pero rápido y repetitivo sin dejar de recoger. Repitiendo este movimiento tendremos el “Walking the dog” o “paseando al perrito”, movimiento de zig-zag en el cual el señuelo cabecea hacia los lados dejando una preciosa estela. Para que este movimiento salga bien el tamaño del señuelo tiene que estar equilibrado con la potencia y acción de la caña.








¿QUÉ ES UN POPPER?

El popper es uno de los señuelos artificiales más sencillos que podemos encontrar en nuestra tienda de pesca. Cuenta con una cabeza de forma cónica que produce un sonido que algunos comparan con el de una botella de champán al descorcharse. De hecho es ese sonido el que le da nombre al señuelo puesto que con cada pequeño movimiento emite un “pop” característico y con el que atrae a los más diversos depredadores.

Su efectividad se basa en una fiel imitación de un pez minitalla que se encuentra cazando en superficie, realizando ataques a insectos o realizando movimintos erráticos como si estuviera en problemas.

Existen multitud de diferentes modelos, con distintas características. Conviene saber que existen modelos para la pesca en agua dulce y para el mar.

Hay algunos especialmente pensados para momentos de bonanza climatológica (más sencillos y ligeros) y otros, más pesados, para los días en los que el estado de la mar es poco menos que preocupante. También los hay con bolas en su interior que, al moverse, emiten frecuencias de sonido realmente atrayentes para multitud de especies depredadoras.







LA TÉCNICA

Trataremos de exponer aquí la que consideramos es la mejor técnica para el uso del popper en nuestras aguas si bien hay que tener en cuenta que como todo en la pesca no hay verdades absolutas.

Poco hay que decir en cuanto al lance: lo más importante es que intentemos colocar el señuelo un poco más allá de donde intuimos que se encuentra el pez. Lo verdaderamente interesante empezará justo después. Tras lanzar el popper lo más importante es que lo dejemos quieto por un momento, si cometemos el error de moverlo cuando ha caído al agua estaremos frustrando cualquier posibilidad de realizar la captura (aunque el lance haya sido malo). Hay que tener muy presente que la gran mayoría de los ataques no se producen cuando el popper está “trabajando” y emitiendo su característico “pop”, sino cuando se encuentra parado.

La acción que se ha de imprimir al popper es muy sencilla, pues basta con un movimiento seco de muñeca. Pasados unos instantes -más o menos dependiendo de la actividad de los peces (poca actividad, poca velocidad; mucha actividad, más velocidad)- se vuelve a repetir el movimiento, pero de forma aleatoria. Tirón, pausa. Tirón, tirón, tirón, tirón, pausa, tirón. Cualquier combinación es válida, siempre que se evite caer en cualquier tipo de ritmo continuado.

Es absolutamente necesario que “explotemos” hasta el final cualquier lance, que lo intentemos hasta el último aliento puesto que lo más normal es que no tengamos una segunda oportunidad: cuando el popper ha sido observado por un pez en un primer lance, difícilmente entrará al engaño en una segunda ocasión.

Sin embargo y tras toda la explicación técnica que acabamos de hacer, conviene señalar que para muchos la técnica más efectiva en el manejo del popper consiste en dos cosas: continuidad y rapidez. Quienes practican la pesca de esta forma afirman que cada lance debe ser recogido con perfecta continuidad, sin producir tirones; pero también con rapidez, con el objetivo de que el posible depredador se abalance tras la estela de burbujas y salpicaduras que el artificial generará sobre el agua.

Sea como sea, resulta importante saber cómo hay reaccionar en el momento en que se produce la picada: nunca hay que intentar clavar de forma inmediata. De nuevo hay que mantener la calma, esperar un par de segundos, dándole al pez el tiempo necesario para que el pez, con el señuelo ya en la boca, se dé la vuelta e intente sumergirse de nuevo. Si somos capaces de esperar la efectividad del clavado aumenta notablemente: la pieza será nuestra casi con total seguridad.








CONDICIONANTES

Resulta evidente que no hay ninguna técnica ni ningún señuelo que resulte eficaz al cien por cien con todos los peces y en todas las circunstancias. Sencillamente no existe ningún pez que mantenga de manera constante el mismo comportamiento: puede que no esté activo o que simplemente no le apetezca “saltar” y, en ese caso, la técnica antes comentada no nos valdrá de nada.

Por lo tanto y al igual que con cualquier otra técnica o cebo, es necesario que tengamos en cuenta una serie de “condicionantes” y, por supuesto, la especie objeto de pesca. Algunas como la anjova suelen “lanzarse” a cualquier cosa en movimiento, mientras que otras como la lubina se mostrarán esquivas y asustadizas. Por eso para estas segundas convendrá realizar recuperaciones más lentas, parando y moviendo a cada poco tiempo el señuelo.

Pero también las circunstancias particulares de la zona de pesca pueden determinar la necesidad de pescar de una forma u otra. En relación al movimiento del popper esto se traduce en:

– Si la superficie del mar está rizada: es necesario que el señuelo se mueva más para que pueda llegar a captar la atención de los peces.

– Si el mar está calmado; convendrá que también nosotros nos lo tomemos con calma y movamos nuestro señuelo poco a poco.







EL EQUIPO 

Hoy en día encontramos en el mercado equipos cada vez más específicos que nos brindan excelentes prestaciones siempre y cuando elijamos el material acorde a la modalidad que pretendemos practicar.

Para practicar esta modalidad de spinning ligero optaremos por una caña relativamente corta, de entre 2,10 y 2,70 metros preferiblemente de dos tramos ya que este tipo de modelos aportarán una precisión de lance extra que viene muy bien para poner el señuelo justo donde queremos. Respecto a la acción buscaremos modelos parabólicos progresivos con potencias comprendidas entre los 10 y los 60 gramos.Respecto al carrete, lo ideal sería un modelo ligero con buen ratio de recuperación (a partir de 5.1 sería lo ideal) Un aspecto a tener en cuenta como siempre, es el de los rodamientos.

A partir de 4 estamos hablando de carretes de cierta calidad, algo que es necesario pues en esta modalidad su uso es intensivo. Los modelos de aluminio son muy recomendables para el spinning marino pues aportan un extra de resistencia conservando un peso contenido.

Sedal: Buscamos un nylon resistente pero de diámetro contenido para ganar algunos metros de lance extra. En este sentido los grosores habituales van desde0 el 0,18 al 0,28 dependiendo de la resistencia de los mismos y el tipo de especies objetivo.

Muchos pescadores se decantan por líneas de multifilamento que proporcionan unas resistencias increíbles en grosores muy contenidos, como contrapartida debemos asegurarnos de que las anillas de nuestra caña soportan este tipo de líneas ya que son abrasivas. Muchos pescadores sostienen también que al no tener elasticidad en las líneas de este tipo las capturas se deben manejar con mucho más cuidado pues corremos el riesgo de desgarro. Si opta por este tipo de líneas puede montar bajos de fluocarbono conectando con el señuelo o bien empatillar directamente al trenzado.

Para pescar específicamente con poppers se tiene que utilizar un sedal menos elástico que para otros señuelos de superficie. El motivo es que, si al imprimir un tirón con la puntera de la caña si el hilo tiene excesiva elasticidad, el movimiento que llega al popper es tan pequeño que no genera todo el sonido que debería perdiendo parte de su efectividad.







OTROS CONSEJOS

Por último recopilamos algunos consejos sobre esta modalidad de pesca que pueden ser de interés:

– Las aguas frías suelen ser peores escenarios para pescar con señuelos de superficie.

– Suele dar muy buenos resultados utilizar estos señuelos en verano, a primeras y últimas horas del día, momento que aprovechan los peces para comer con la bajada de las temperaturas.

– Buscaremos siempre los bordes de obstáculos como objetos flotantes, algas en suspensión, ramas, etc. que es donde los depredadores suelen esperar a sus presas.

– Un punto muy importante para la posterior obtención de resultados es el color del señuelo que elijamos. En este sentido resulta absolutamente necesario que seamos observadores y comprobemos de qué color son los pequeños peces que nadan por la superficie en la zona de pesca en la que nos encontramos.

– Ciertos colores son más efectivos que otros. Hay que pensar que el predador ve la parte de abajo. Los colores cromados son un buen comodín, y para días oscuros o en condiciones de poca luz, el negro. Cualquier color que imite seres que naden por la superficie del agua también es muy efectivo en aguas claras o días soleados.

– Para manejar correctamente nuestro popper deberemos decantarnos por un equipo ligero, más bien corto, que nos permita manejar a golpe de muñeca nuestra muestra.

– Conviene no atar el popper directamente al hilo, porque perderá acción. Se recomienda el uso de emerillones o el conocido como “nudo rapala”.






Fuente: A-Alvarez

5 comentarios:

  1. Muy buenos puntos a tomar en cuenta; probaré este tipo de cebos cuando visite unos excelentes puntos de pesca en Punta del Este, Uruguay y después de leer todo esto, tengo esa impresión de que tendré muy buenos resultados.

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  2. Buena explicación,sencilla y comprensible para quien quiera aprender,mi felicitación.

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  3. Excelente explicación. Saludos desde Puerto Rico

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