miércoles, 15 de julio de 2020

Un "monstruo" de río: el Nalón da el ejemplar más grande de la temporada salmonera en Asturias





El sierense Raúl Sánchez Pérez, de Pola de Siero, echó a tierra en la mañana del sábado 6 de junio un enorme salmón de 11,640 kilogramos de peso en el lance Peña Pereira, en aguas del río Nalón, adscrito a la cuenca del Narcea, siendo el ejemplar de mayor tamaño de cuantos se han capturado en lo que va de campaña.

Raúl Sánchez es un avezado pescador, habitual en las cuencas del Narcea y también del Sella, no en vano sacó el campanu de ese río del Oriente en el año 2016.En esa ocaisión, el salmó fue a parar al restaurante "El Campanu", con establecimientos en Cangas de Onís, Ribadesella y Oviedo, que pagó 4.200 euros. 

Esta temporada está siendo la cuenca del Narcea la que más ejemplares está dando. Sin ir más lejos, ayer se precintaron nada menos que 22. Más de la mitad de las 37 que salieron en todos los ríos Asturias. El propio Raúl Sánchez echó a tierra ayer otro ejemplar, en este caso de  5,290 kilos. Muy lejos del récord de la temporada que acaba de establecer y que será difícil de batir.



Fuente: La Nueva España

Asturias: El ‘campanu’, el primer salmón de 2020, pescado con mascarilla





El primer salmón de la temporada capturado en Asturias, el ‘campanu’, ha pesado 5,3 kilos y se ha pescado un mes más tarde de lo habitual porque el estado de alarma por el coronavirus ha tenido detenida la actividad. Habitualmente, este primer ejemplar se subasta a precios de 2.000 euros el kilo. El mal estado de conservación de la especie hace que cada año descienda el número de ejemplares.
El primer salmón de la temporada capturado en Asturias, conocido popularmente como campanu, ha pesado 5,3 kilogramos y mide 76 centímetros, según ha informado Asturpesca a través de una nota de prensa.

La pesca del campanu se ha retrasado este año por las medidas derivadas del estado de alarma ante la pandemia de COVID-19. Una vez recuperado el permiso para pescar, han sido varios los que han intentado capturar el primer salmón.

Quien lo ha conseguido a primera hora del martes 19 de mayo ha sido Íñigo Fernández Amantegui, que posó con el ejemplar y con la mascarilla puesta para evitar contagios. Sacó al salmón en el río Narcea, concretamente en el coto parcial de El Güeyu.

En 2019 el primer salmón se pescó un año antes que en 2020. En este caso, fue un domingo 14 de abril, recién abierta la veda. La tradición en Asturias es que los restaurantes pujen por hacerse con el primer ejemplar pescado del año y ofrecerlo en su menú como una forma de mantener la costumbre y de promocionar el establecimiento.

El campanu de 2019, que también pesó unos cinco kilos, fue a parar a un restaurante de Oviedo, que pagó 10.000 euros por él, es decir, 2.000 euros por kilo.

Toda esta tradición en torno a los salmones, especie que pasa la mayor parte de su ciclo biológico en el mar pero que acude a los ríos a desovar, se ve amenazada en los últimos tiempos por el mal estado de conservación de las poblaciones.

De hecho, las capturas de salmón descienden en las últimas. En los dos años previos a 2020 las capturas se han situado muy por debajo de temporadas anteriores. Se sacaron de los cauces asturianos 585 ejemplares en 2018 y 496 un año antes, mientras que en 2016 se alcanzaron las 1.134 piezas, cifras lejanas de los 2.800 pescados en la temporada de 2001.

También ha descendido el tamaño de los ejemplares, una muestra del deterioro de la población. El mayor ejemplar capturado del que se tiene noticia fue un salmón pescado en el río Narcea en 1962 que pesó 16,1 kilos, tres veces más que la captura de este año en el mismo cauce.



Fuente: elagoradiario.com

miércoles, 18 de septiembre de 2019

Un lucense pesca una enorme lubina en Foz






Enorme lubina la que capturó en la noche del domingo al lunes el lucense Roberto Cabana en la costa de Foz, localidad donde veranea. Más de medio metro de largo y casi ocho kilos de peso acreditan a la robaliza, como se llama a la lubina en lengua gallega, como un enorme ejemplar en su especie.



Fuente: La Voz de Galicia

lunes, 2 de septiembre de 2019

Un pescador clava un chivo en el cuello de un surfista en la playa de O Baleo, en Pantín






Juan Olaizola es monitor de surf en la escuela Pantín Surf Camp. Hace un par de días, como es habitual, acudió con sus alumnos y otros compañeros a coger olas en la playa de O Baleo, al lado de Pantín, en donde estos días se disputa el Abanca Galicia Classic Surf Pro. Al poco rato de iniciar la actividad vieron que en los acantilados había un pescador de costa haciendo spinning. Con su caña hacía lanzamientos al mar de una plomada, de unos ochenta gramos, que en uno de los extremos presenta un anzuelo de grandes dimensiones y que también lleva incrustado un mechón de pelo, generalmente de cabra o caballo, como señuelo. En uno de los lances, el pescador clavó su anzuelo en el cuello de Juan Olaizola, justo cuando estaba cogiendo una ola: «Noté un fuerte dolor en el cuello, dice el monitor, y cuando me eché la mano ya noté la plomada y el pelo y que tenía algo clavado. Fue un momento dramático. Además, el pescador, que yo creo que no se dio cuenta de que me había enganchado, tiraba del sedal». Explica que él trató de soltarse pero que fue imposible: «Intenté cortar la tanza, aunque fue imposible. Al final me ayudó un compañero, quien pudo romper la tanza tras morderla con los dientes».






Explica que con la ayuda de sus compañeros salió del mar y que un padre de uno de sus alumnos lo trasladó en su coche hasta el Centro de Salud de Cedeira: «Era un anzuelo con muerte, es decir, que no permite sacarlo. Me lo tuvieron que meter más hacia dentro para soltarlo y después, tras cortarme la zona con un bisturí, pudieron extraerlo. Era un anzuelo bastante grande. Fue increíble. No me quiero ni imaginar que hubiera pasado si engancha a uno de los chicos o les da con esa plomada en la cabeza». Destaca que cuando salieron a la playa trataron de hablar con el pescador para pedirle explicaciones, aunque señalan que tras ver lo que había pasado, cogió su coche y se escapó: «No sabemos quién fue. Está claro que él no podía estar ahí pescando, cuando nosotros estábamos muy cerca cogiendo olas».



Fuente: La Voz de Galicia

lunes, 12 de agosto de 2019

Pintos y maragotas: el pescado hermafrodita que puede vivir hasta los 22 años






La maragota (Labrus bergylta) es un pescado blanco de roca abundante en el Norte de España y que presenta la peculiaridad de que es hermafrodita. Así, todo los ejemplares nacen hembras, pero sobre los siete años cambian de sexo.
  
Esta circunstancia, tal y como explican los científicos, obliga a reconsiderar la pauta de la talla para su pesca. De esta manera, las medidas de gestión clásicas como, por ejemplo, el uso de tallas mínimas no son válidas para esta especie puesto que no protegen a los machos, que siempre son los ejemplares mayores. Los científicos proponen medidas alternativas a las habituales como la defensa de pequeñas zonas y hábitats que permitirían mantener intactas las poblaciones que allí viven. En definitiva, esta especie reclama una protección especial.

Así, en Galicia es una de las cuatro especies más pescadas por la flota artesanal, que la captura sobre todo con artes menores de enmalle. A este longevo pez, que puede vivir hasta los 22 años, aunque su esperanza de vida media son los 13 años, no le gusta mucho hacer las maletas. De hecho, no recorre más de de 1.000 metros al día y es poco aficionado a las aventuras nómadas, pues permanece fiel a un área concreta en la que se alimenta y desarrolla su ciclo vital. Durante su reproducción, los huevos quedan depositados en las rocas y es el macho el responsable de su cuidado hasta la eclosión de las larvas.

Seguramente a muchos les picará la curiosidad por su sabor, porque ¿a qué sabe este curioso pescado? Pues su carne evoca a la del bacalao con un sabor delicado y muy agradable. Al igual que otros muchos pescados blancos, presenta un alto nivel alto de proteínas y son ricos en vitaminas del grupo B. Además, resulta fácilmente digerible y muy bajo en grasas. Desafortunadamente posee infinidad de espinas que lo hacen un tanto desaconsejable para los más pequeños de la casa.

¿La maragota y el pinto: la misma especie?

Durante muchos años se había considerado que el pinto y la maragota pertenecían a la misma especie, pero la cuestión no estaba del todo clara. Sin embargo, un estudio de Investigaciones Marinas fechado en 2013 parece confirmar definitivamente esta teoría. Aún así, aunque las similitudes son evidentes, pues ambos son peces hermafroditas, podemos establecer ciertas diferencias.

En concreto, los pintos suelen ser más grandes que la maragota, además su transformación en macho sucede en épocas diferentes. De esta manera, el cambio de sexo se retrasa en el caso de los pintos, pues las maragotas pasan a macho sobre los 7 años mientras que los pintos lo hacen a los 11. En los últimos años se está apostando por este pez para la cohabitación con el salmón procedente de piscifactorías, ya que la dieta de la maragota incluye al piojo de mar, un parásito letal para el salmón.

Una vez realizadas las pertinentes presentaciones y que la maragota ya no es un pescado desconocido, quizás os interese saber qué clase de plato podemos elaborar con este producto del mar. Sin duda, el guiso marinero de maragota o pinto puede ser la mejor opción para adentrarnos en su sabor. Este plato es muy habitual en los barcos pesqueros gallegos. Su preparación resulta muy sencilla y requiere poco más de media hora para su elaboración.



Fuente: Faro de Vigo

Bruselas inicia un proyecto para controlar las capturas de lubina de la pesca recreativa





La Comisión Europea se ha lanzado de lleno a controlar las capturas de la pesca recreativa y ha decidido comenzar con la lubina (Dicentrarchus labrax). Bruselas acaba de licitar un proyecto piloto por 300.000 euros cuyo objetivo último es el de "brindar al legislador de la UE más opciones para la gestión de la lubina" en el Atlántico. Este movimiento, aprobado por el Parlamento Europeo el año pasado, supone "un paso más" hacia el control de las pesquerías que se persigue desde la capital comunitaria. Así lo entiende Pablo Pita, investigador de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), que junto al sector recreativo gallego lidera un proyecto para conseguir datos más fiables y, en definitiva, un mayor control sobre la actividad.

La lubina -o robaliza- es una de las capturas más codiciadas por parte de los pescadores deportivos, pero también es objetivo del sector profesional (el año pasado el precio medio en las lonjas gallegas fue de casi 15 euros el kilo). La especie tiene una distribución a lo largo de toda la fachada atlántica y desde la Comisión entienden que su control debe mejorar.

En base a esta necesidad el pasado año se aprobó lanzar un Plan de control para capturas recreativas de lubina, un proyecto piloto que ahora es objeto de licitación. En el pliego de condiciones, desde Bruselas se busca "proporcionar una evaluación de vanguardia, identificar las mejores prácticas y desarrollar herramientas informáticas innovadoras para el control y monitoreo efectivos de la pesca recreativa" de la especie.

El trabajo se alargaría por un período no renovable de 12 meses y además servirá para identificar "fortalezas y debilidades de las soluciones disponibles" en la actualidad para el control. "El trabajo también incluirá la creación y/o desarrollo y prueba de aplicaciones TIC para garantizar un control más eficiente y armonizado de la pesca recreativa", concreta la CE en el texto.

El investigador Pablo Pita entiende que esta medida responde a "la preocupación europea por el estado de las poblaciones de robaliza". Además, recuerda que en Galicia "no existen datos" sobre esta materia, "mientras que hay fuertes restricciones hacia el norte". Y es que en lo que respecta a la lubina del norte las posibilidades de pesca para la flota profesional están limitadas: se permite 5,5 toneladas por buque para la pesca con anzuelos y líneas, 400 kilos durante dos meses para los arrastreros, 210 kilos para las jábegas y 1,4 toneladas al año para las redes de enmalle fijas. Mientras, para los pescadores recreativos se mantiene el límite de un pez al día durante siete meses.

Estas medidas de control por parte de la CE sobre la pesca recreativa llegan precisamente cuanto el sector gallego urge datos más fiables sobre su actividad, sobre todo en cuanto a licencias y capturas. Para ello, el sector se ha unido a investigadores de la USC para intentar reflotar un borrador de decreto parado en 2012 para regular la actividad.

Los únicos datos que existen en la actualidad son estimaciones llevadas a cabo por los investigadores, que cifran entre 60.000 y 70.000 los pescadores recreativos en Galicia, que realizan unas capturas de unas 7.500 toneladas al año, principalmente de lubina, sargo y maragota.



Fuente: Faro de Vigo

jueves, 8 de agosto de 2019

Los pescadores deportivos tendrán que anotar sus capturas de lubina






Saber la cantidad de lubina que captura un pescador profesional es fácil. O al menos debería serlo. El que no está obligado a pasar los datos a través del diario electrónico de pesca (DEA), debe hacerlo con notas de venta o dejando constancia de su extracción en el preceptivo papel.

Pero la lubina no tiene únicamente por depredador al pescador profesional. La robaliza es una de las piezas más preciadas por los pescadores deportivos. Y esos no tienen que apuntar los kilos que se cobran. No llevan registro ni en papel ni en digital. Si se tiene en cuenta que solo en Galicia hay el cuádruple de embarcaciones de recreo que flota profesional, y que cada titular de una licencia -que son más de 70.000- tiene autorizadas capturas diarias máximas de cinco kilos, el impacto de los pescadores aficionados puede que no sea menor. Es algo que se desconoce precisamente por esa falta de control. No hay datos aquí, pero tampoco en países como Francia, Irlanda o el Reino Unido, donde también hay afición a pescar esta especie.

Con ese vacío quiere acabar ahora la Comisión Europea. Cómo, todavía no lo sabe. Es, precisamente, lo que anda buscando: un sistema de control de las capturas de lubina por los pescadores deportivos en el océano Atlántico. Ese es el objetivo del concurso que ha abierto y que, dotado con 300.000 euros -aunque se adjudicará al que presente mejor relación calidad precio-, persigue dar con una herramienta que controle las piezas que se cobran los pescadores deportivos. Todo con el fin último de «proporcionar al legislador comunitario más opciones para la gestión y el control de la pesca recreativa». Esta búsqueda se produce en el contexto de la revisión del reglamento de control y de la elaboración de planes plurianuales.

Según la memoria del procedimiento abierto, el proyecto piloto pretende «desarrollar herramientas innovadoras a fin de garantizar un control, por parte de los Estados miembros, eficaz y armonizado de las capturas de la pesca recreativa de lubina en el Atlántico». Se trata -añaden- de poner a prueba en particular instrumentos de notificación electrónica que puedan utilizarse para teléfonos inteligentes y de examinarlas en el contexto más amplio de los medios de gestión y control de la pesca disponibles, como las licencias de pesca, los dispositivos de seguimiento y las actividades de vigilancia y control.



Fuente: La Voz de Galicia

Las capturas de salmón en Galicia se sitúan en mínimos esta temporada






La temporada de pesca del salmón en Galicia fue una de las peores que se recuerdan.

La campaña, que comenzó el 1 de mayo y se cerró el 31 de julio, solo ha aportado 65 piezas. Salvo el río Masma, con diez capturas y el Mandeo, que ha pasado de una única captura el año pasado a las cinco del actual, los ríos gallegos no han cumplido las expectativas.

El Ulla, el caudal más importante en las comarcas del Deza y Tabeirós, esta temporada presenta unas cifras realmente preocupantes. A pesar de que está permitido un cupo de hasta cincuenta capturas por campaña, en la actual solo se han logrado doce. Lejos de las 17 y 18 de los dos años anteriores, que aún siendo cifras malas, no se comparan con el ínfimo resultado actual.

Salvador Ortega, experto en pesca, señalaba que la temporada actual «foi un completo desastre en Galicia», y se mostró muy preocupado con las escasas capturas que proporcionó el Ulla este año. «O río Ulla é un caudal moitos picos, sempre houbo moita diferenza entre cifras dun ano a outro», apuntaba Ortega, aunque aclaraba que dichos picos se situaban en cifras muy diferentes a las actuales: «estamos a falar de números que variaban entre 500 e 300 salmóns dun ano a outro, fai 30 ou 40 anos». Aun así, el propio Ortega reconoce que las condiciones no eran las mismas, pues mientras «agora a tempada dura 3 meses e só se pode pescar en 2 quilómetros de río», hace años «duraba 9 meses e podíase pescar nos máis de 100 quilómetros do Ulla».

El coto de Ximonde es el único del Ulla y está considerado como uno de los mejores de España, porque la presa allí construida impide que los salmones suban río arriba. Esta temporada, Ximonde registró 9 capturas, lo que en palabras de Ortega, «non está mal para un coto, pero tampouco ben, se temos en conta que é o único do río».

Las causas de que, por lo general, cada año haya menos capturas son variadas. Para Salvador Ortega, la contaminación es un factor clave, relacionado con el crecimiento de la población urbana y el despoblamiento del rural. Con el abandono del rural, el experto en pesca vinculaba otro aspecto como «deixar de utilizar os muíños hidráulicos tradicionais, que proporcionaban moita comida para as especies dos ríos».

Por último, Ortega denunciaba la falta de peces derivada de las grandes explotaciones que se llevan a cabo en el mar, «especialmente nas desembocaduras dos ríos» y que limitan la población de los mismos.

Por otra parte, en la vecina Asturias sí que han tenido un buen año. Allí ya se ha cerrado la campaña el día 15 de este mes, después de contabilizar 833 capturas en total. La cifra se sitúa muy por encima de los 490 del pasado año y parece que las medidas de repoblación que están siguiendo empiezan a dar resultado.



Fuente: La Voz de Galicia

La temporada de salmón se cerró en el Ulla con tan solo doce capturas





Se cerró la temporada de pesca del salmón con un saldo en el río Ulla de doce salmones capturados. Una cifra por debajo de los 16 y 17 de los dos últimos años y que tampoco fueron buenos.

El último, lo pescó el estradense Esteban Tato, el pasado día 28. Fue en el coto de Ximonde y a cucharilla. El cupo máximo era de cincuenta salmones y se quedó muy por debajo en ejemplares pescados.

Si el número de capturas fue escaso, tampoco el tamaño de los ejemplares pescados fue para tirar cohetes, ni mucho menos, y la media no fue muy grande, tampoco el peso. El experto estradense, Salvador Ortega, explica que hay que irse bastante atrás en el tiempo para recordar una buena temporada de capturas. En los ríos gallegos la temporada fue también bastante desastrosa, muy lejos de la de Asturias, donde se cerró la campaña con 833 capturados frente a los 490 del pasado año, lo que supone casi duplicar el número. Un crecimiento que se dio en los ríos donde más repoblaciones se llevan a cabo y que parece ser el secreto de este éxito. Una fórmula que se conoce, pero que no se acaba de aplicar con la suficiente fuerza.



Fuente: La Voz de Galicia

martes, 6 de agosto de 2019

Seis mil crías de salmón para repoblar el río Deva en Pontevedra






La Consellería de Medio Ambiente ha procedido a soltar 6.000 ejemplares de cría de salmón en el río Deva (Pontevedra), un antiguo coto de esta especie, para favorecer la repoblación de este animal acuático en el área del Baixo Miño.

En concreto, el departamento autonómico ha explicado en un comunicado que los salmones se han soltado en la parte «internacional» de esa bacía, que se sitúa en la frontera entre España y Portugal.

Este programa de reproducción artificial ha permitido soltar más de 90.000 crías de salmón en el área del Baixo Miño desde el año 2017, aunque el Gobierno autonómico ha indicado que se trata de «la primera vez» que se realiza este tipo de repoblación en la parte portuguesa de bacía del Miño.

Todos estos salmones fueron criados en la piscifactoría que tiene la Xunta en Carballedo (Cerdedo-Cotobade) a través de la reproducción artificial del lote de salmones del Miño formado por ejemplares capturados en la estación de la presa de Frieira (Crecente-Padrenda) cuando remontan el río para reproducirse después de regresar de las aguas del Mar del Norte y de Groenlandia. Allí pasan dos o tres años antes de volver al río donde nacieron.



Fuente: La Voz de Galicia