lunes, 4 de junio de 2012

Comienzan a entrar los añales en el río Sella

Julio González posa con el salmón logrado en el coto Tempranas


La esperada entrada de los salmones añales, que pueden equilibrar en gran medida el balance de la presente temporada, han comenzado a aparecer ya en el Sella.
 
De los cuatro ejemplares controlados ayer en este río del oriente astur, Alberto Sánchez Pilar, de Puente Dobra (Amieva), pescó uno de dos kilos, a cebo natural, en la zona libre media. Por su parte, José Ramón García Quesada, de Cangas de Onís, prendió uno de 4,2 kilos, a cucharilla, en la zona libre media, mientras que Luis Manuel González Cimentada, de Cangas de Onís, pescó otro de 5,5 kilos, a cucharilla, en la zona libre media. El cuarto del Sella corrió a cargo del riosellano Tomás Ampudia, con un ejemplar de 4,6 kilos, a cebo natural, en la zona libre media.
 
La asistencia de pescadores fue notable, especialmente en los cotos entre Arriondas y Cangas de Onís, si bien los turnos de las zonas libres de establecieron desde primera hora de la mañana debido al importante número de ribereños que los solicitaron.
 
Por lo que se refiere al Narcea, la jornada sólo deparó tres ejemplares, pese a que en los últimos días hubo abundancia de capturas. José María López Ceñera, de Láneo, echó a tierra un salmón de 6,4 kilos, a cebo natural, en la zona libre. Mientras, Víctor José Fernández Pérez, de Salas, pescó un segundo de 4 kilos, a cebo natural, en la zona libre. El tercero fue para el también salense Maximiliano Martínez Menéndez, que prendió uno de 6,8 kilos, a cebo natural, en la zona libre.
 
En el Narcea, la ocupación de cotos fue notable, aunque sólo por la mañana, ya que por la tarde el nivel del río creció por la suelta de aguas en la presa de Calabazos y muchos pescadores desistieron.
 
En cuanto al Cares, la jornada fue más bien regular, al precintarse en Panes únicamente dos salmones.
 
El primero de ellos lo levantó el gijonés Pablo Fernández Tuya. El ejemplar dio un peso de 3,7 kilos y fue pescado a cebo natural en la zona libre de este río de la divisoria astur-cántabra. La segunda captura fue obra de Alfonso Caso Llano, de Colombres. Consiguió un salmón de 5,15 kilos, a cebo natural, en el coto de Monejo.
 
La presencia de cañas en el Cares fue impotante al ocuparse casi todas las reservas de la parte baja del río, desde un poco más arriba de Niserias hasta Panes. También en la zona libre se vieron muchos pescadores, que probaron fortuna sin apenas efectividad, aunque otros se decicaron al reo.
 
El Esva alcanzó las veinte capturas esta temporada. El afortunado pescador que logró la cifra fue el gijonés Jesús María García Sobrino, quien pescó, en el pozo Patamaría del coto de L'Aspa, un salmón de 3,2 kilos. El ejemplar fue prendido a cebo natural.
 
El Eo, de forma sorprendente, no ofreció capturas ayer. Fue el único de los ríos asturianos en el que el balance permaneció inamovible.
 
Picaron algunos salmones, pero sin llegarlos a echar a tierra. Se ocuparon todos los cotos y en la zona libre de Xesteira la presencia de pescadores fue numerosa.
 
La entrada de añales en este mes, que podría producirse en breve en el resto de los ríos, parece que puede incrementar al menos el balance hasta los 700 ejemplares para que la temporada alcance unas cifras aceptables.
 
 

domingo, 3 de junio de 2012

La Xana




A las 6 de la mañana del día 8 de Octubre de 1.991, el pesquero La Xana intentaba entrar en el puerto de Muxía con una avería en el timón. Un fuerte golpe de mar le abrió una vía de agua en el casco de la embarcación.

Sus tripulantes se afanaban en achicar el agua, cuando el barco encalló, debido al fuerte temporal reinante en la zona, contra los bajos de Moador. El pesquero quedó totalmente destrozado y los restos lanzados a la costa, donde fueron recogidos por los vecinos de la localidad.

De los ocho tripulantes, tres consiguieron alcanzar tierra y cinco se dieron por desaparecidos. En días posteriores, el mar devolvería los cuerpos de éstos últimos.

El suceso causó gran conmoción, agravado por los recientes naufragios del Frank C y de Os Tonechos que, junto con otros accidentes, causaron treinta pescadores fallecidos en tan solo ocho días. La opinión pública enmudeció.



Lugar del accidente


El barco siniestrado estaba matriculado en Gijón, aunque tenía su base en la localidad coruñesa de Muros, población a la que pertenecían todos los miembros de la tripulación. Era un cerquero y había sido construido en 1965, es decir, con mas de 25 años de antigüedad, tenía una eslora de 27 metros y contaba un tonelaje de registro bruto de 141.000 kilos.

Habitualmente la tripulación del La Xana la componían nueve hombres, si bien el día del accidente el barco salió a faenar sólo con ocho marineros ya que uno de ellos, se encontraba de baja por enfermedad.


Restos del pesquero La Xana en las costas de Muxía


El pesquero La Xana, matriculado en Gijón, se había trasladado a faenar 80 millas al norte debido al comienzo del paro biológico.

Era la madrugada del día 6 de Octubre de 1.991 cuando según las declaraciones de los supervivientes, el barco regresaba a puerto al sufrir una avería en el timón y una pequeña vía de agua. Los marineros, en lugar de pedir ayuda a los barcos cercanos, se pusieron en contacto con su armador en Muxia y decidieron esperar a que llegase al pueblo una bomba de achique procedente de la localidad de Corcubión. Cuando ya se aproximaban a la ría, el buque quedó a merced del fuerte oleaje reinante en la zona ese día.

Cuando todos los ocupantes se encontraban en cubierta, el barco se atravesó a una ola que definitivamente lo «clavó» en unos fondos próximos al lugar conocido como bajos de Moador, en la punta da Barca, cerca del santuario de Muxía.

El pesquero quedó inicialmente encallado sobre las rocas, "pero la bravura del mar era tal que el casco quedó totalmente destruido en apenas quince minutos", según explicó el tripulante de uno de los helicópteros de rescate que patrullaban la zona del naufragio.


El buque de salvamento Alonso de Chaves


Los equipos de rescate, que no tardaron más de 45 minutos en hacer acto de presencia en el lugar de los hechos, comenzaron a efectuar un rastreo de la zona, al tiempo que un grupo de buceadores de la Benemérita y del servicio de Protección Civil de la Junta de Galicia, se personaron en Muxía a la espera de la bajamar para inspeccionar los restos del barco, visible en más de un 50 por ciento.

Debido a la enorme proximidad de la costa respecto del lugar del accidente, las labores de rastreo también se llevaron a cabo desde tierra, en donde efectivos de la Cruz Roja, Guardia Civil y Protección Civil, sólo encontraron, numerosos restos del barco, ropa y aparejos de pesca.

En las operaciones de búsqueda y rescate de los desaparecidos participaron los helicópteros «Helimer Galicia» y «Pesca I», así como los remolcadores Alonso de Chaves y Pau da Luz, además de varios pesqueros de la zona que se hicieron inmediatamente a la mar para socorrer a sus compañeros o que se encontraban faenando en las proximidades del lugar de la tragedia.

Entre estos últimos se encuentra el Porvenir, primero en dar la voz de alarma, y el Fripesca II.


Remolcador Pau da Luz


De los supervivientes, únicamente el segundo patrón del barco, sufrió heridas de carácter leve en ambas piernas, rodilla derecha así como en el brazo derecho, en el cual se le incrustaron algunos trozos de hierro del barco. Al llegar a tierra, fue urgentemente trasladado al Centro de Salud de la cercana localidad de Laxe, donde fue atendido de sus lesiones.

Por su parte, los otros dos supervivientes, el patrón y el primer mecánico, fueron atendidos en la Casa del Mar de Muxía, sin que se les apreciase herida alguna.

Los cinco desaparecidos fueron el segundo mecánico del buque, el contramaestre, y tres marineros.


El santuario de Muxía, desde donde era claramente visible el naufragio


El día 10 de Octubre aparecieron dos cuerpos. Uno fue descubierto flotando en el agua y el otro recuperado por buceadores en las redes del barco. Para identificarlos fue precisa la intervención de un equipo de necrodactiloscopia y, además, el detalle de una cicatriz en su frente fue definitivo para que finalmente se reconociera el cuerpo de uno de los desaparecidos.

Causó extrañeza el hecho de que el pesquero no hubiera solicitado ayuda, cuando se encontraba muy cerca el remolcador «Pau da Luz», en tareas de coordinación del tráfico marítimo por Finisterre, que pudo haber facilitado las bombas de achique precisas. Sin embargo, la tripulación decidió ponerse en contacto con el armador y esperar la llegada a Muxía de una bomba de achique desde Corcubión. En realidad los tripulantes nunca fueron conscientes del peligro y no pensaron nunca que se diese tan fatal desenlace.



Imagen del mar llegando al santuario durante un temporal


Uno de los supervivientes declaró que: "No sé cómo mis dos compañeros y yo estamos con vida -explicó-, porque cuando encallamos rompían contra el barco unas pías tremendas." "En aquellos minutos no se piensa más que en salir. Nosotros pudimos ir saltando de una roca a otra hasta llegar a tierra, pero fue un verdadero milagro".

Con esta nueva desgracia del pesquero La Xana fueron treinta los marineros gallegos fallecidos en tan sólo ocho días. Ante estas escalofriantes cifras, que superaban ampliamente las nueve víctimas del año anterior, todos los sectores de Galicia manifestaron su consternación.


En esta foto se puede apreciar claramente el lugar del hundimiento

El Nalón da el segundo salmón de la temporada, de 5,8 kilos

Raúl Sánchez, de Pola de Siero, con el salmón que pescó el pasado viernes en la zona libre del Sella


La llegada de la lluvia afectó ayer al número de capturas, bajando a dieciocho el total del día; destacando entre ellas el segundo salmón de la temporada en el Nalón, de 5,800 kilos sacado a mosca por un pescador que no facilitó sus datos personales.

El Narcea volvió a ser el río más prolífico, dando la mitad de los salmones de la jornada. Pescaron en él: Hugo Álvarez Pertierra, de Pravia, de 6,5 kilos en lo libre; Alfredo Vega Fernández, de Gijón, de 3,800 en lo libre; Mikel Mirena Irígoras, de Guipúzcoa, de 8,200 en El Pilar; Borja Medina Fernández, de Gijón, de 5,100 en lo libre; Félix Rodríguez Rodríguez, de Gijón, de 6 kilos en lo libre; Carlos Sobrino Cordero, de Salinas, de 6,200 a mosca en lo libre; Andrés Avelino López Iglesias, de San Claudio, de 4,200 en La Figal; Jorge Cuesta Velasco, de Pravia, de 5,800 en lo libre y a cucharilla, y Mario Pérez Peláez, de San Cucao, de 5,150 en lo libre y a cebo natural, al igual que todos los no especificados.

Media docena de salmones fueron echados a tierra en el Sella. Los consiguieron, todos a cebo natural: Guillermo Vega Díaz, de Parres, un ejemplar de 5,400 kilos en lo libre; Florentino Cuétara Sueros, de Cangas de Onís, de 5,300 en Tempranas; Antonio José Mori Cuesta, de Cangas de Onís, de 4,800 en lo libre; Diego Gómez Alonso, de Parres, de 5 kilos en lo libre; Rogelio Diego del Corro, de Cangas de Onís, de 4 kilosy Daniel Rodríguez García, de Parres, de 4,700 en lo libre.

Cares y Eo daban un salmón, en tanto el Esva era el único que se quedaba en blanco. El ejemplar del Cares lo lograba el gijonés Roberto Iglesias Consillas, de 4,800 kilos a cebo natural en el coto Niserias, y el del Eo lo echaba a tierra en El Cairo el santanderino Manuel Barreiro Mier, un ejemplar de 5,500 kilos que picó también a cebo natural.

 

Hotel submarino para chocos




La vida se abre paso a veces frente a enormes adversidades. Pero si se lo ponen fácil, el premio obtenido es muy alto. Esto es lo que ha ocurrido en la ensenada de San Simón, donde un genuino sistema para ayudar a los chocos a desovar y criar en sus templadas y tranquilas aguas, permitirá que las capturas de este cefalópodo lleguen a un récord histórico de 40.000 kilos. Falta exactamente un mes para cerrar la campaña y ya se ha llegado a los 30.200 kilos, cuando, en comparación, durante todo el año 2011 el registro de subastas fue de 27.800 kilos. El resto hasta las 40 toneladas se completará el próximo 30 de junio, último día para los pescadores.

Lo que han logrado los marineros de Redondela es un invento singular y, sobre todo, que tenga una aplicación biológica muy efectiva. En síntesis, localizaron ciertas áreas de la ensenada -a unos cinco o seis metros de profundidad- y las convirtieron en santuarios para los chocos. Esto es, está vedada la pesca de este cefalópodo. En esas zonas del lecho marino los pescadores fondearon ramas de pino lastradas con piedras. Y dejaron que la naturaleza hiciese su trabajo. La vida se ha abierto su propio camino, porque los chocos han encontrado el sitio ideal para reproducirse. Allí, alejados de las miradas ajenas, en la oscuridad de la ensenada de San Simón y solo alumbrados por la madre naturaleza, los cefalópodos desovan ahora de forma masiva, impregnando abundamentemente las ramas de pino con sus huevas.

El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Redondela, Clemente Bastos, habla de esta situación con una normalidad, que contrasta quizá con la relevancia biológica -y también económica- de su descubrimiento. «Puede decirse que tenemos instalados para ellos unos apartamentos en el fondo de la ría, para que críen y luego puedan desarrollarse con el tiempo; esto nos permitirá alcanzar este año una cifra récord de capturas». Y subraya: «Esto es fruto de la labor hecha durante el año pasado, porque las ramas las bajamos en el 2011 y ahora estamos recogiendo el trabajo que hicimos».

Con todo, Bastos no descarta que la superabundancia de chocos registrada este año no solo haya sido debida al exclusivo hotel de cinco estrellas sumergido que han abierto los pescadores para este exquisito manjar marino. «El tiempo también ha sido bastante benévolo con nosotros, porque ha llovido poco. Si llueve, el choco se esconde en el fondo y pasa allí días. Luego sube y es fácil capturarlo; si no llueve, como ha sido este año, no solo es por abundancia del choco en sí mismo, sino que las capturas son más fáciles por las condiciones meteorológicas».

 

Marinos de la Navy recuerdan a los muertos del «Serpent»

Los militares limpiaron el entorno del cementerio


Un grupo de tripulantes de la fragata de la Royal Navy HMS Lancaster decidieron hacer un alto en los actos de celebración del sesenta aniversario de la coronación de Isabel II, que se llevan a cabo en el buque amarrado en el puerto de A Coruña, para hacer una escala en Camariñas y recordar a sus 172 camaradas fallecidos en 1890, el naufragio del HMS Serpent.

El ingeniero marino Chelsea Halsey, el suboficial Benny Goodman, el contramaestre Edd Daniels, el cabo Topsy Torder y los marineros Chris Veira, Gaz Jones, David Lowery y Naz Lewis, abordo de una furgoneta, pusieron rumbo hacia Punta do Boi, a primera hora de la mañana. Armados con cepillos, cubos y varios sacos para la basura estuvieron unas dos horas retirando algunos hierbajos en el Cemiterio dos Ingleses, el lugar de enterramiento de los tripulantes del Serpent hoy convertido en un símbolo de la historia marinera de la Costa da Morte y del Reino Unido.

Los militares de la Navy, según explicaron Halsey y Goodman mientras limpiaban el entorno del camposanto, quisieron con este gesto simbólico «honrar la memoria» de los alumnos y oficiales de aquel torpedero inglés hundido en medio de un pavoroso temporal.

Los marineros, algunos de ellos con una edad similar a la que tenían los náufragos del Serpent, en el que solo hubo tres supervivientes, quedaron impresionados con el perfil agreste de la costa camariñana, que ayer amaneció cubierta por la niebla y por una fina llovizna.

Aparte de contribuir a adecentar el enclave paisajístico, soldados y oficiales improvisaron un solemne acto de recuerdo a los caídos, que consistió en la colocación de una modesta corona de flores sobre el sarcófago que alberga los restos de los fallecidos.

Además, una vez cumplida su misión, en un clima bastante más distendido, Halsey y los hombres bajo su mando aprovecharon la visita para tomar fotografías de la costa y posar junto a los muros del cementerio.

 

Recogidos cientos de kilos de residuos en la ría de Corcubión

Recogidos cientos de kilos de residuos en la ría de Corcubión  


Unos setenta voluntarios participaron ayer en la campaña realizada por Asoar-Armega para la limpieza de la ría de Corcubión, de donde se sacaron cientos de kilos de residuos de todo tipo, aunque los más abundantes fueron neumáticos, sobre todo de camiones, y troncos de madera. Varios niños participaron en la iniciativa ayudando a recuperar animales vivos de los restos para devolverlos al mar. También hubo un encuentro de voluntarios del Prestige.


El presidente de APTCM, Manuel Pan, segundo derecha, con otros voluntarios recogiendo residuos en la mañana de ayer en Corcubión


Los fondos de la ría de Corcubión están hoy más ligeros, después de la operación de limpieza a la que fueron sometidos ayer por un grupo de más de 70 voluntarios coordinados por Asoar-Armega.

En poco más de cuatro horas sacaron del mar hasta 15 toneladas de residuos, cuatro contenedores con todo tipo de objetos. Una cantidad más que respetable de cosas que no deberían estar allí, pero menos que en las campañas anteriores, destacó Luis Rodríguez, presidente de Asoar, lo que supone una buena noticia. «Ogallá volvéramos sen nada», dice Rodríguez, quien cree que los esfuerzos por sensibilizar al sector de la pesca y a los vecinos están dando ya sus frutos, pues se tiran menos cosas al mar.

En el operativo participaron un total de 22 buzos, una decena de embarcaciones y un camión con una grúa. En total, algo más de 70 personas entre las que estaban en el mar y las que coordinaban y recogían los materiales en el puerto. Nadie cobró por las tareas de limpieza, en la que participaron no solo vecinos y colectivos de la zona, sino también personas llegadas por sus propios medios desde Ferrol, Arousa y Vigo, entre otros lugares.

En la jornada de ayer jugaron un papel muy destacado los niños. A ellos se dedicó un obradoiro de sensibilización en el cuidado del medio ambiente que tuvo gran éxito.

Los pequeños eran los encargados de limpiar -cepillo de dientes en mano- los moluscos y animales marinos que venían pegados a los objetos recuperados del fondo.

Se aplicaron con ganas a la tarea, depositando en acuarios a los animales que iban cogiendo y que al final de la jornada fueron devueltos al mar. Entre ellos, un pulpo de unos tres kilos.

Las campañas de Asoar, y van trece, no se realizan solo en la Costa da Morte. Ya han pasado por Fene, Ferrol, A Coruña, Muros y Ribeira, además de haberlo hecho por Fisterra y Camariñas. Luis Rodríguez, asegura que su actividad tiene mucha demanda y que su intención es extender hasta el sur de Galicia su radio de acción.

Apunta, además, que hay colectivos que los llaman solicitando información para poner en marcha operativos similares, lo que demuestra el éxito de la iniciativa y el interés de la gente.

 

No se sabe el coste de la inaguración de Beche




Alternativa por Abegondo (AxA) denuncia que el Gobierno local no ha contestado todavía a las preguntas que presentó por escrito el pasado día 21 sobre los detalles de los costes de la inauguración del embalse de Beche, que se celebró el pasado 17 de mayo. El grupo critica que el Ejecutivo municipal no haya contestado todavía a pesar de que, apunta, la ley dicta que la respuesta debe emitirse en los cinco días naturales siguientes a la presentación de la solicitud. Y hoy hace trece.

El Gobierno local alega que AxA dirigió su solicitud de información a la administración equivocada ya que, sostiene, las jornadas de pesca y la churrascada que inauguraron el embalse fueron organizadas por el Consorcio As Mariñas y no por el Ayuntamiento de Abegondo. Aunque la carta en que se invitaba a los vecinos al evento está firmada por José Antonio Santiso en calidad de alcalde y no de presidente del entre comarcal.

El Ejecutivo municipal invita a la portavoz de AxA, Fátima Ínsua, a emprender las acciones por vía Contencioso-Administrativa si considera que se han vulnerado los cauces reglamentarios para dar respuesta a su solicitud.

AxA presentó por escrito sus preguntas después de pedir de modo verbal información o acceso al expediente o a documentación y recibir por respuesta, asegura la formación, que no existía ningún expediente o información al respecto. En la solicitud, el grupo pide información sobre el coste de la adquisición de los terrenos, la adjudicataria de la tala de madera en terreno municipal y las cuotas abonadas al Concello, la gestión de la práctica deportiva en el parque fluvial, el coste de la escultura y de la inauguración -desglosado por partidas- y la relación nominal de patrocinadores de las jornadas inaugurales, las cantidades aportadas por cada uno y los documentos acreditativos de pago.

 

Asturias: Igualdad de salmones al año pasado pero con mas días

 
 
Un pescador observa el paso de unas canoas, ayer, en el Sella
 
 
Los números que arroja la presente temporada de la pesca del salmón en los ríos asturianos no son demasiado halagüeños. Cuando han transcurrido casi dos meses y medio desde que se abrió la veda, el pasado 18 de marzo, el balance asciende a 535 ejemplares. Si se establece como comparativa los datos de 2011, año en el que la campaña comenzó casi mes y medio después, el 1 de mayo, los números son similares, aunque algo inferiores, pero evidentemente en espacios de tiempo muy distintos.
 
De todas formas, el único río que presenta un balance aceptable es el Narcea, con 219 capturas por las 183 de hace ahora un año. Su cuenca, al menos ofrece un buen futuro de mayor estabilidad para la preciada especie. Sin embargo, el Sella debería alcanzar como mínimo a estas alturas de la temporada unos 200 ejemplares, pero ha dado 173 salmones. El año pasado en estas fechas sumaba ya 229 para concluir el ejercicio con 340.
 
Pero aún es peor el saldo en el resto de las zonas fluviales salmoneras. Los resultados del Cares, con casi la mitad menos que en 2011, unidos a los del Eo y el Esva, también menores al ejercicio anterior, son ríos que precisarían un periodo de veda, en opinión de los más proteccionistas.
 
La entrada de los denominados mayucos (salmones de un año) ha sido más bien escasa durante el pasado mes de mayo, por lo que la campaña, cuando prácticamente sólo queda mes y medio de la misma, podría maquillarse si retornan al río los llamados 'añales' o 'monos', que suelen aparecer en el mes de junio. Si se produce este hecho podrían superarse, en teoría, según los cálculos, las 700 capturas, aunque no dejaría de ser una campaña un tanto irregular.
 
En 2011, la entrada de estos pequeños salmones en junio fue masiva. Hubo jornadas, en la que se precintaron cerca de 100 salmones -concretamente 88 el 3 de junio-, pero el dato se relativiza si se tiene en cuenta que la campaña llevaba abierta poco más de un mes, con el añadido de dos días de descanso, la inclusión de cotos parciales y limitación de cebos.
 
El año pasado se controlaron 1.044 salmones y, salvo los dos años anteriores, en los que las restricciones y las riadas de junio redujeron las capturas de forma drástica, en las dos últimas décadas sólo hubo dos temporadas con peores datos: las de 1997 y 1998. Pero los números actuales distan mucho de los de anteriores décadas cuando las cifras eran de 6.496 ejemplares, con 2.781 en el Sella y 1.298 en el Narcea.
 
El dato verdaderamente preocupante en la actualidad es que se están pescando muchos salmones de primavera, los que oscilan entre 4 y 5 kilos de peso, especialmente en el Narcea, la cuenca en la que más abundan. Y es que estos ejemplares son claves para la reproducción, por lo que su desaparición no invita precisamente al optimismo de cara al futuro de los salmónidos. Los científicos estiman que en cada río deberían de quedar unas 300 parejas de reproductores, que garanticen posteriormente el ciclo de la especie.
 
Con vistas al próximo año y tras el reciente cambio de Gobierno en Asturias, todo parece indicar que la normativa volverá a ser proteccionista, como las de 2010 y 2011, con menos días de pesca, cotos parciales e implantación de cebos, entre otras modificaciones. El Consejo de Pesca decidirá.
 
 

sábado, 2 de junio de 2012

Advierten sobre pesca ilegal de atún rojo en aguas españolas


Atún aleta azul del Mediterráneo


La organización no gubernamental Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) advirtió que dos grandes flotas no mediterráneas fueron localizadas en varias de las zonas principales de pesca de atún rojo del mar Mediterráneo durante los últimos 15 días.

La ONG manifestó su preocupación por la presencia de varios buques mientras se desarrolla la temporada de pesca en la zona. WWF teme que algunas de las embarcaciones estén contraviniendo las leyes internacionales de conservación del atún rojo.

“Lo que nosotros hemos descubierto desde el sistema de localización AIS de estos barcos de pesca en el Mediterráneo es una historia que se repite”, tal como sucedió a principios de los años noventa, dijo al respecto Sergi Tudela, responsable del Programa de Pesquerías del Mediterráneo.

"Después de unos años de controles más estrictos, parece que estamos volviendo a la situación que vivíamos hace más de una década, cuando la presión pesquera se disparó hasta niveles que amenazaron a la población del atún rojo con el colapso", añadió.

Una de las flotas, Fu Yuan Yu, está compuesta por un mínimo de 13 barcos chinos; y la otra incluye un mínimo de seis embarcaciones identificadas bajo bandera desconocida.

De todos modos, ninguno de los barcos está autorizado para pescar atún rojo en aguas mediterráneas.
Según WWF, la flota Fu Yuan Yu cruzó el Mediterráneo desde Suez a Gibraltar, antes de abandonar la región el 26 de mayo. Y luego de atravesar el Canal de Sicilia, las señales AIS se perdieron durante más de dos días.

Al ser consultadas las autoridades chinas sobre este proceder, aseguraron que las embarcaciones se dirigen a Mauritania, informó la organización ecologista.

En tanto, la otra flota fue detectada en varias oportunidades al oeste del Mediterráneo, incluyendo la Zona de Protección Pesquera española en torno al mar Balear, una zona de gran importancia para la captura de atún rojo.

La mayoría de estos barcos de origen desconocido fueron localizados en la costa occidental de Argelia, cerca del mar de Alborán.

Tras comprobar la presencia de ambas flotas, WWF dijo que informó al respecto a la Secretaría de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún del Atlántico (ICCAT), a la Comisión Europea (CE) y a la Secretaría General de Pesca de España.

Además, pidió al titular del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama), Arias Cañete, su intervención y la inspección urgente de los buques sospechados de pesca ilegal.

“A pesar de las señales de la posible pesca ilegal, y de nuestras comunicaciones en tiempo real con todos los órganos de gestión relevantes, incluyendo ICCAT, la CE y de países como España o Italia, no tenemos conocimiento de que hayan tenido lugar inspecciones en el mar”, señaló Juan Carlos Del Olmo, secretario general de WWF España.

"En estos momentos es más importante que nunca no cejar en la presión sobre la pesca pirata para salvar al atún rojo del Mediterráneo", advirtió.

50 niños participan en un taller de pesca fluvial en Beche

El Consorcio organiza un taller de pesca en el embalse de Beche


El Consorcio das Mariñas celebra hoy y mañana un taller artesanal de pesca fluvial que se desarrollará en el embalse de Beche, en el municipio de Abegondo. A esta cita está previsto que acudan medio centenar de niños.

Esta actividad se enmarca dentro del programa de Turismo de Pesca Deportiva incluido en el de Dinamización del Producto Turístico del área.

Los menores de entre 6 y 17 años aprenderán en unas clases prácticas la confección de moscas artificiales para la pesca deportiva y los monitores les enseñarán a lanzar la mosca en este enclave abegondés. Además, para la ocasión habrá una suelta de alevines.